¿Ya no habrá matrimonio igualitario en Cuba?


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La bandera del orgullo trans, la del orgullo gay y la cubana (de izquierda a derecha) ondean en la playa Mi Cayito, de La Habana. (Foto: Yariel Valdés González)

El artículo 68 fue suprimido a favor de una fórmula menos precisa, desarrollada en el 82, que deja la posibilidad de legislar y consultar en el futuro sobre uniones y familias.

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“La Comisión propone diferir el concepto del matrimonio, es decir, que salga del Proyecto de la Constitución, como forma de respetar todas las opiniones.”

Con este tuit, emitido en la tarde de este martes desde su cuenta oficial, la Asamblea Nacional del Poder Popular comunicó que el artículo 68, el más polémico de la futura Carta Magna, quedaba suprimido.

La versión original, aprobada en julio, definía el matrimonio como “la unión voluntariamente concertada entre dos personas con aptitud legal para ello”, una noción que desató la campaña de varias iglesias evangélicas en defensa del “diseño original” de la familia.

Sin especificar cuántas personas estuvieron a favor o en contra, Cubadebate asegura que el artículo mereció más de 190 mil opiniones del electorado, casi el 25% de todas las observaciones hechas al documento.

“La mayoría propuso sustituir la unión concertada entre dos personas y volver a que sea entre un hombre y una mujer como está en la actual Constitución”, afirmó la web sin desglosar los datos.

“Ha sido magnífica la posición de nuestra población, que se preparó y aportó muchas ideas para enriquecer el debate y el proyecto”, había declarado Raúl Castro en el Pleno del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC) reunido el 13 de diciembre para analizar los resultados de la “consulta popular”, pocos días antes de la cita parlamentaria encargada de aprobar el Proyecto de Constitución.  

En noviembre, también presidida por Castro, sesionó la comisión encargada de la redacción del proyecto. Ahí se acordaron las modificaciones que serían propuestas a la Asamblea Nacional y probablemente decidieron la supresión del artículo 68.

Para entonces, una docena de iglesias protestantes había remitido una carta al Comité Central de Partido Comunista de Cuba (PCC) con cerca de 180 mil firmas contra el artículo 68. Esa campaña comenzó en junio con otra carta que invocaba la ortodoxia comunista para rechazar el matrimonio igualitario.

Mariela Castro, la diputada y directora del Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex) que ha intentado asimilar la agenda LGBTI+ al discurso político oficial, criticó esta semana la actitud de algunas comunidades cristianas.

“Grupos de fundamentalistas religiosos están tratando de chantajear al Gobierno cubano con que no van a votar a favor de la Constitución si se deja el artículo relativo al matrimonio entre dos personas”, aseguró en entrevista publicada este 17 de diciembre por el diario Gara, del País Vasco, y reproducida luego en el blog La Pupila Insomne.

“Bueno, pues que voten en contra, otra parte vamos a votar a favor, no nos asustan”, dijo desafiante, antes de recordar que “el Estado está obligado a garantizar los derechos humanos, lo que incluye la no discriminación, independientemente de que eso no sea aprobado por la mayoría”.

Este martes se supo que el matrimonio igualitario no sería votado, al menos por ahora.

Dos años y otro referendo faltan para casarse

A Luis Ángel Adán Roble, un diputado conocido por su discurso a favor del artículo 68 en la pasada sesión del Parlamento, se dirigió Tremenda Nota para indagar sobre la supresión.

“(El matrimonio) pasó al 82”, explicó el diputado poco antes de compartir en sus redes sociales una versión del nuevo artículo.

“El matrimonio es una institución social y jurídica. Es una de las formas de organización de las familias. Se funda en el libre consentimiento y en la igualdad de derechos, obligaciones y capacidad legal de los cónyuges. La ley determina la forma en que se constituye y sus efectos”, enumera.

Sigue un reconocimiento de “la unión estable y singular con aptitud legal, que forme de hecho un proyecto de vida en común, que bajo las condiciones y circunstancias que señale la ley, genera los derechos y obligaciones que esta disponga”.
Sobre la legislación que finalmente debe describir el matrimonio se anuncia, en las disposiciones transitorias del Proyecto, que hay un “plazo de dos años”, tras la entrada en vigor de la Constitución, para realizar otra consulta popular y otro referendo acerca del Código de Familia, donde finalmente “debe figurar la forma de constituir el matrimonio”.

Adán Roble no contestó más preguntas de Tremenda Nota.

Su colega Mariela Castro negó que el nuevo texto sea peor que el primero.

“La nueva fórmula sostiene la esencia del artículo anteriormente propuesto (68), pues borra el binarismo de género y heteronormatividad con el que estaba definido el matrimonio en la Constitución de 1976”, aseguró en su cuenta de Facebook, donde también lamentó el tuit del Parlamento porque “mutiló la nueva propuesta y con un enfoque no apropiado lanzó al ruedo lo que muchas personas están interpretando como un retroceso”.

Activistas y personas LGBTI+ marchan en Santa Clara contra la homofobia, en mayo de 2018. (Foto: Yariel Valdés González/Archivo).

Por último, emplazó a la ciudadanía para que apoye la modificación: “ahora démosle el Sí a la Constitución y luego cerremos filas para lograr un Código de Familia tan avanzado como el nuevo texto constitucional”.

El periodista Francisco Rodríguez Cruz, autor del blog Paquito el de Cuba, y una de las principales voces del activismo LGBTI+ afín al Gobierno, también se declaró a favor del artículo 82 si garantiza “mayor unidad en el voto del referendo constitucional, con una salida que nos permite avanzar”.

En cambio, el activista Yadiel Cepero, uno de los promotores de Acción LGBTIQba, plataforma que planteó varias sugerencias a la propuesta constitucional, cree que eliminar el 68 fue “una mala solución”.

“Dentro de unos meses, cuando se abra la discusión sobre el Código de Familia, volverían a destaparse los debates, con una iglesia que se sabrá más fuerte en tanto logró que el Estado cediera a sus presiones”.

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Maykel González Vivero

Maykel González Vivero

Periodista y activista LGBTI. Tuvo un blog mientras se lo permitieron y se llamaba El Nictálope, porque siempre ha presumido de ver bien, como algún animal de la noche. Echa de menos la radio y el insomnio que le favorecía antes para escribir. Ahora escribe cuando puede, donde puede colaborando con varios medios cubanos y extranjeros.

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