Veterinarios solicitan al gobierno que les permita ejercer su profesión por cuenta propia


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Foto: María Lucía Expósito

Un grupo de médicos veterinarios cubanos publicó esta semana una declaración que solicita a las autoridades la modificación del Decreto 20/2020 y aprobar la práctica de la medicina veterinaria desde modelos privados o en forma de cooperativas.

Más de cien profesionales de la rama firmó esta declaración que circula en redes sociales y que está dirigida a la Asamblea Nacional del Poder Popular, el Consejo de Ministros, el Consejo de Estado, el Ministerio de la Agricultura (Minag) y la Asociación Cubana de Medicina Veterinaria.

El documento expresa que «recientemente fue publicado en la Gaceta Oficial Ordinaria No. 11, de 29 de enero de 2021, el Decreto 20/2020 CONTRAVENCIONES DE LA MEDICINA VETERINARIA, estableciendo aquellas conductas consideradas inadecuadas, que contravienen lo dispuesto para el funcionamiento de este sector, las sanciones a imponer así como las vías para tramitar las inconformidades resultantes de su aplicación».

A pesar de que el Decreto 20/2020 da al traste con algunas peticiones hechas anteriormente por los animalistas, genera nuevas preocupaciones, sobre todo en lo relativo al artículo 5 inciso b, al prohibir la medicina veterinaria de forma no estatal y al estipular por su incumplimiento una de las sanciones más graves de las dispuestas en la nueva ley.

El gremio veterinario y una gran parte de sus clientes han mostrado su preocupación ante la publicación del nuevo decreto.

Buena parte de los hogares cubanos cuenten con animales afectivos y es evidente que el Estado no tiene recursos para brindar servicios veterinarios de calidad. Es por eso que han aparecido cada vez más médicos veterinarios por cuenta propia.

El documento difundido en las internet asegura que «el servicio médico veterinario cubano ha transitado por diversas etapas» y reconoce las deficiencias que tiene el ejercicio de la medicina veterinaria estatal.

Se refiere al desabastecimiento constante de medicamentos y a la falta del equipo requerido para llevar a cabo el trabajo en las clínicas estatales que brindan servicios veterinarios.

Señala además que «no existen todas las oportunidades de superación necesarias» para los profesionales del sector y que «actualmente, ni siquiera es una posibilidad para los médicos veterinarios la expedición de recetas y prescripciones médicas para orientar el tratamiento a seguir».

Por estas, entre otras razones, los especialistas solicitan a las autoridades legislativas la modificación del Decreto 20/2020 para que «sean valoradas otras modalidades además de la estatal (como veterinarios particulares, las cooperativas) y que se otorguen las correspondientes licencias a los profesionales calificados que las soliciten», explica el documento.

Los veterinarios creen que estas licencias podrían beneficiar a la sociedad y, por consiguiente, al Estado cubano.

Los firmantes piden también que se autoricen los contratos con entidades estatales y extranjeras para adquirir los equipos, medicamentos e insumos en el exterior. Solicitan igualmente la creación de un Registro de Médicos Veterinarios y Zootécnicos para agrupar a todos los profesionales del gremio, y que se les otorgue facultad para emitir prescripciones y recetas en el tratamiento de los animales.

Explican que de esta manera, y sin divorciar totalmente la práctica privada y estatal, se evitaría que quienes que no cuenten con la calificación, la licencia y el registro pertinentes suplanten las capacidades profesionales y ejerzan la profesión sin estar habilitados para la misma.

Estos reclamos tienen un antecedente en las luchas emprendidas por el movimiento animalista de la isla que hace tiempo reclama la necesidad de una Ley de Protección Animal en Cuba. La norma que protegería a los animales debió aprobarse para noviembre de 2020, pero hasta el día de hoy continúa pendiente, a pesar del reclamo de cientos de activistas.

La Declaración de Médicos Veterinarios Cubanos contó con la asesoría y edición técnica de la abogada Nathalie Miret González y de Javier Larrea Formoso, estudiante de Derecho y director de la red de Bienestar Animal Cuba (Bac), considerada la mayor organización independiente de protección animal en la isla. El documento, que está circulando en diversos grupos y perfiles de las redes sociales, cuenta con más de 2 mil firmas.

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Comments (4)

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    Ivis Maritza López Acosta

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    Estoy muy de acuerdo que existan clínicas veterinarias con profecionales , pue a veces vivimos un poco lejos y son los que nos resuelven, hasta hoy mi mascota ha sido muy bien atendida por el particular y por el estatal.

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    Melania Rodríguez Blanco

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    Me parece excelente …!!!

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      Dayma Regalado

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      Los animales necesitan ayuda de nosotros

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