Un tribunal cubano absolvió a la rapera cristiana Danay Suárez, acusada de relacionar la pedofilia con el movimiento LGBTI+


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Danay Suárez (fotomontaje publicado por Q de Cuir)

La rapera Danay Suárez fue absuelta por el Tribunal Provincial Popular de La Habana en una sentencia del pasado 11 de diciembre hecha pública este jueves por Alberto Roque, un médico y activista que acusó a Suárez de injuria por compartir en su página de Facebook un texto donde se relacionaba el activismo LGBTI+ con un presunto movimiento pedófilo internacional.

«A ti que te escandalizas por el nuevo género ‘MAP’ (personas que se sientes atraídas sexualmente por niños) pero apoyas la ideología LGBTI+, el feminismo y el aborto, ¿ya te diste cuenta de la incongruencia de tus ideas?», decía el post compartido por Suárez desde el perfil de Dayis Arizmendi, una cristiana fundamentalista de la que no se tiene información.

«No estoy diciendo que “LGTBI+” sea sinónimo de “pedófilo”», aclaraba más adelante Arizmendi.

«Sin embargo, levanto la voz porque hoy un pedófilo puede usar los argumentos que sustentan tu estilo de vida para cometer una tremenda atrocidad», dijo también, interpelando a las personas LGBTI+.

El tribunal observó precisamente que Arizmendi no hubiera sido denunciada, en tanto autora, y consideró que el texto no revelaba «opiniones o expresiones concebidas directamente por Suárez».

Los jueces calificaron el post de «contradictorio y enrevesado» y coincidieron con el demandante en que la cantante «se hace eco de afirmaciones inadecuadas que equiparan la homosexualidad con la pedofilia». Sin embargo, la sentencia afirma el estilo del texto no tiene un destinatario y, por lo tanto, «no revela un ataque u ofensa la dignidad del ciudadano Alberto Roque, a quien la querellada ni siquiera conocía antes de ser denunciada por este hecho, como tampoco se infiere agresión alguna a la dignidad de ninguna persona».

Más adelante, la sentencia afirma que el texto «repercutió negativamente en la comunidad LGBTI+, pero no tuvo entidad suficiente como para que una persona homosexual determinada se sintiera agredida en su dignidad personal».

El tribunal también reprochó a Alberto Roque que manifestara en sus redes sociales «una respuesta desmedida» ante Danay Suárez y que posteara textos ofensivos para la rapera y su fe religiosa. Igualmente, observó que los testigos aportados por el demandante no parecieron objetivos por tratarse personas cercanas al activista.

La sentencia asegura que Suárez tuvo «una postura de arrepentimiento durante el juicio», aunque no se retractó de haber compartido el texto de Arizmendi, y que se refirió al «respeto que le merece la homosexualidad junto a otras formas de orientación sexual que no considera equiparables con la pedofilia».

El abogado de Suárez invocó también el derecho de la rapera a la libertad de expresión, garantizado por la Constitución vigente.

Alberto Roque declaró en su perfil de Facebook que apelará la sentencia y consideró que el juicio contra Suárez «es un precedente positivo, pues sienta las bases de que las persona LGBTI+ somos personas con derechos».

El activista respondió a los señalamientos que le hizo el tribunal. Sobre los testigos, aclaró que «su participación fue voluntaria y nada tiene de raro o ilegal que me conocieran, pues mi orientación erótica homosexual y mis posiciones políticas sobre nuestros derechos son públicas». También negó haber «blasfemado sobre la fe cristiana» de Danay Suárez, como manifestaron los jueces.

Roque consideró que el tribunal está menos comprometido con el colectivo LGBTI+ que con otros grupos en desventaja histórica.

«¿Si el texto discriminara de manera general a personas negras desde el supremacismo blanco sería un asunto meramente ético/filosófico o sería un delito? ¿Por qué es diferente en relación con la homosexualidad?», se preguntó antes de cuestionar más adelante que la libertad de expresión fuera «un bien tan preciado» en los tribunales cubanos.

«No estoy triste ni derrotado, tampoco decepcionado. No me sorprende el contenido de la sentencia», escribió el activista.

Tremenda Nota

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