«Ser trans es un plus», denuncia Shayra, la cubana que se desnudó en un aeropuerto de Turquía


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Shayra González Pernía (Foto: Tranmisión en vivo de Cibercuba)

«Estoy haciendo este video porque estoy varada. Soy transexual. Salí de Cuba», así comenzó Shayra González Pernía, de 34 años, una transmisión en vivo desde el aeropuerto de Estambul, Turquía, este miércoles 12 de enero.

En la transmisión, realizada desde Cibercuba, Shayra contó su periplo luego de abandonar Cuba, al tiempo que denunció la incertidumbre migratoria en que se encuentra.

El año pasado Shayra se sumó a la extensa lista de cubanas y cubanos que han viajado a Rusia gracias al acuerdo de exención de visados, firmado por los gobiernos de ambos países en 2018.

Mediante este acuerdo los ciudadanos cubanos pueden entrar, transitar y permanecer en el territorio de por 90 días, durante cada período de 180 días a partir de la fecha de su primera entrada al país.

Fue así que en septiembre de 2021, Shayra pudo viajar de La Habana a Moscú. Afirma haberlo hecho «huyendo del comunismo, de la miseria, el acoso y la represión». El siguiente destino, una vez en Moscú, era a Serbia. Luego seguiría atravesando fronteras y aeropuertos hasta llegar a España.  

Con un largo historial de violaciones de derechos humanos y con un presidente conservador, abiertamente homófobo y tránsfobo, Rusia resulta muy poco acogedora para personas LGBTIQ+.

En marzo de 2021, la actriz, modelo y activista trans Kiriam Guiterrez Pérez alertaba en Tremenda Nota sobre la situación de las mujeres trans y personas no heteronormativas que emigraban a Rusia.

En esta misma revista la periodista Darcy Borrero reportaba el caso de abandono y despreocupación por parte de las autoridades cubanas y rusas tras la muerte en Moscú, por covid-19, de una mujer trans cubana seropositiva al VIH.

Shayra permaneció en Moscú cerca de 3 meses sobreviviendo a las dificultades propias de la migración, además de a una red de estafadores y ladrones cubanos establecidos allá que fueron denunciados por ella misma su transmisión de este miércoles.

Cuando estaba próximo a cumplirse el plazo que podía permanecer en el país euroasiático, la mujer compró boleto de ida y vuelta para El Cairo, Egipto. Allí vivió cerca de un mes. De igual modo, antes de que venciera la estadía en El Cairo, compró dos boletos más de ida y vuelta para Serbia con trasbordo en Estambul por un total de 890 dólares.

«Entonces cuando viajo de El Cairo para Serbia, aquí en Estambul me dicen que los cubanos están prohibidos entrar a Serbia», explicó.

Asegura que se había cerciorado con la compañía Turkey Airlines de que no tendría problemas para llegar a Serbia, ya que supo de algunos cubanos varados en Turquía. La aerolínea dijo primeramente que ella no tendría problemas.

Al saber que Serbia no está recibiendo cubanos, Shayra preguntó a la aerolínea turca qué opciones tenía. Le explicaron que, como ya ella había comprado un boleto de vuelta a El Cairo, podían cambiárselo por uno para Rusia.

Shayra en Rusia, un país conocido por su política contra la visibilidad LGBTIQ+ (Foto: Facebook)

El cambio de boleto le costó 230 euros. Pero en Rusia no le autorizaron la entrada. Declara que autoridades migratorias rusas le hicieron un fichaje, le tomaron las huellas dactilares y le retiraron el pasaporte.

«Ahí es cuando me montan en un vuelo, que eso sí lo pagaron de gratis, de Moscú para Estambul, por segunda vez. A mí, a una muchacha de Ucrania y a un afrodescendiente francés. Aquí no tengo pasaporte ni nada, llevo dos días tirada en el piso, no me baño, no sé dónde está mi equipaje, el primer día no comí», dijo.

En otra transmisión en vivo, donde exige a las autoridades migratorias que le devuelvan su pasaporte, Shayra se desnuda como forma de protesta. Los funcionarios ríen mientras ella, desnuda, les graba los rostros.

La observan, intentan no salir en cámara, otros la graban a ella, le toman fotos. Es una mujer con pene. Lo muestra como muestra sus senos. No siente ninguna vergüenza. Parece estar decidida a hacer cualquier cosa para que le devuelvan su pasaporte y le ofrezcan una mejor atención.

Facebook finalmente retiró el video por considerarlo inapropiado.

«Cuando una persona se queda desnuda ante la policía, autoridades o instituciones es porque está haciendo una denuncia. Es un acto de rebeldía, de incomodo, es un grito para que se me validen mis derechos», explicó Shayra.

La mujer contó que unos policías la llevaron esposada durante 20 minutos y le insistieron en que se vistiera. Luego regresó al piso, donde ha estado en las últimas horas, a esperas de que se resuelva el limbo migratorio en que se encuentra.

Turquía es otro de los países nada hospitalarios con personas disidentes de género. Según un informe de Transgender Europe, este país tiene la tasa más elevada de asesinatos de personas trans de Europa. En 2016 ocurrió uno de los crímenes más conocidos. La activista trans y trabajadora sexual Hande Kader apareció quemada y mutilada luego de varios días desaparecida.

«Aquí todos se han reído. Todo cambió desde que vieron mi nombre legal en el carnet, y luego cuando me desnudé», afirma Shayra.

Todo cambió para ella en Cuba luego de haber participado en las manifestaciones del 11 de julio de 2021, las protestas antigubernamentales en Cuba más grandes desde hace 60 décadas. Como numerosas personas trans, marchó ese día y exigió también los derechos vulnerados de esta comunidad.

«Pero el acoso conmigo ha sido toda una vida, porque yo siempre he sido una de las transexuales en contra de las injusticias, del comunismo, de la dictadura. Yo no sé cómo no he ido presa en Cuba, digo lo que pienso delante de todo el mundo, estuve en la marcha del 11 de julio, en Prado, una vez convoqué una marcha en el Ministerio de Justicia. A mí la última vez me citó una teniente que se llama Tania y ella me presionaba y me intentaba comprar», contó Shayra.

Explica además, con voz emocionada, que el 11 de julio para ella fue uno de los días más lindos de su vida.

«Sentí que gracias a Dios había muchos cubanos despertando. Y yo iba en la marcha delante, bien delante, y sentí todo tan lindo. Convocaba a la gente que estaba en los balcones, los mandaba a bajar y que se unieran. Eso fue indescriptible. Al otro día todo fue un silencio aterrador», comentó.  

No pudo dormir durante varios días. Sus amigos fueron apresados, su hermana gemela estuvo a punto de correr la misma suerte. Veía cómo se llevaban a vecinos que habían participado en las protestas y sintió miedo. Se le empezó a caer el pelo. Pensaba la policía iría a buscarla.

«Ya yo no podía más y le dije a mi hermana en Estados Unidos: por favor, págame un pasaje para Rusia, que yo sé que en cualquier momento voy a ir presa», relató. «Cuando a una trans la meten presa, la ponen con los hombres, le rapan el pelo y viven cosas terribles, porque ser trans es un plus».

Tremenda Nota  ha reportado algunas detenciones y encarcelamientos de personas trans y de la disidencia sexual tras las protestas de julio, así como algunas manifestaciones discriminatorias en las cárceles.

Shayra reza por no tener que volver a Cuba, pide ayuda para su caso y desea que le concedan algún tipo de asilo. Sin embargo, las autoridades migratorias turcas le han avisado que la enviarán hacia Rusia nuevamente en los próximos días y es probable que desde ahí la deporten hacia Cuba.

«Yo sé que si me deportan para Cuba yo entrando al aeropuerto voy presa. De estoy convencida».

Mel Herrera

Mel Herrera

Escritora y activista

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