¿Qué dice la izquierda independiente sobre la actual crisis política de Cuba?


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Josué Benavides, uno de los oradores en la “tángana” (Foto de Marcos Paz)

Ante la crisis política provocada en Cuba por la huelga de hambre del Movimiento San Isidro (MSI) y la manifestación realizada este 27 de noviembre frente al Ministerio de Cultura, varios grupos de izquierda independientes se pronunciaron sobre la necesidad de un diálogo nacional. 

La Joven Cuba, un medio de comunicación política conocido por su posición de izquierda, publicó el pasado sábado 27 de noviembre una declaración editorial en defensa de la necesidad de «crear puentes de diálogo (…) tal como vemos en esta experiencia espontánea y autónoma de organización en los exteriores del Ministerio de Cultura».

Ese día, un grupo de jóvenes artistas e intelectuales demandó al gobierno que respetara los derechos civiles de la ciudadanía.

Los manifestantes eligieron voceros y presentaron un pliego de demandas a Fernando Rojas, viceministro de Cultura, en una reunión extendida hasta la madrugada del sábado del 28 de noviembre.

Las demandas presentadas incluían el derecho a la libertad de expresión y creación artística, así como el cese del hostigamiento contra a la comunidad artística e intelectual independiente. Además, pedían garantías procesales para Denis Solís, un rapero que fue sancionado a 8 meses de prisión por «desacato». 

El encarcelamiento del rapero y su posterior juicio sumario provocaron una huelga de hambre y sed de algunos miembros del Movimiento San Isidro (MSI), un grupo de artistas independientes a los que el gobierno califica de «mercenarios» al servicio de la agenda estadounidense.

«Pedimos: que se cumpla el cronograma legislativo violado y la disposición constitucional transitoria decimosegunda», dice la declaración de La Joven Cuba.

El editorial se refiere al plazo de dieciocho meses establecido por los legisladores para regular el derecho de los ciudadanos a acudir a los tribunales en defensa de sus derechos.

La Joven Cuba exigió la revisión de la constitucionalidad de todas las normas de inferior jerarquía que contradicen la Carta Magna y rechazó además «cualquier acción violenta y represiva».

«Creemos necesario fomentar una cultura cívica de respeto por los derechos humanos y de relación fraterna, que supere el lenguaje político polarizante, como condición para la superación de todas las formas de violencia y desigualdad», dice el editorial.

Una posición cercana a la de La Joven Cuba tiene el investigador marxista Yassel Padrón Kunabvaeva, autor del blog Luz Nocturna.

«Por la mezcla de personas e intereses que había allí, creo que puede ser un paso hacia algo bueno, o puede ser el principio de un consabido guion de cambio de régimen. Puede ocurrir cualquier cosa, en base a si prevalece lo auténtico en las posiciones de tantas personas que había allí, o si prevalece la instrumentalización. Lo que me queda claro es que algo viejo muere, y que la lucha ahora es por qué va a ser lo nuevo que vendrá», dijo Kunabvaeva en un post de Facebook.

El intelectual estuvo entre los manifestantes que se plantaron frente el Ministerio de Cultura.

«En muchos aspectos, la manifestación fue un hermoso reto contra los remanentes del estalinismo, o socialismo de Guerra Fría, si lo prefieren. Que la motivación original haya sido el MSI es un trago amargo para los sectores de la izquierda más disciplinados y cercanos al gobierno”, consideró.

El domingo 29, en reacción a lo sucedido, un grupo jóvenes universitarios de izquierda convocó a una concentración en el parque Quintín Bandera, de Centro Habana, para defender su derecho a la «espontaneidad revolucionaria».

El evento, ideado por un grupo de jóvenes que confirmó su autonomía a Tremenda Nota, fue absorbido por la oficialidad y apareció en los medios estatales como un acto de respuesta al MSI con apoyo institucional. A mitad de la «tángana» llegó sin anunciarse el presidente cubano Miguel Díaz-Canel Bermúdez.

La Tizza, una revista digital de marxismo crítico, emitió el 30 de noviembre un editorial en defensa del evento, donde critican la cobertura de los medios estatales a la «tángana».

El comunicado defiende la necesidad de una «profundización democrática» de la Revolución Cubana y lo heterogéneo del evento en comparación con la sentada frente al Ministerio de Cultura, «porque la diversidad es un patrimonio más genuino de la transición socialista (…) que del liberalismo burgués».

«No permitiremos que la espontánea iniciativa de un grupo de compañeros sea secuestrada por los temerosos custodios de una fe que consideran feudo, ni por los interesados albaceas de una narrativa en cuyos predios no cabe la posibilidad de que el tejido social revolucionario cubano se sacuda de sus letargos», dice el comunicado.

Padrón Kunabaeva consideró  que, si bien la institucionalidad respetó «en cierta medida», el pan original de la «tángana», era inevitable que «las viejas costumbres y las culturas institucionales sobredeterminaran la actividad con algunos encorsetamientos conservadores».

«Ante el reto político que significó la manifestación frente al Mincult, el bloque oficial quedó en una posición completamente reactiva y descolocada; tuvo que venir entonces una propuesta desde las redes sociales, desde jóvenes que son portadores de conceptos e ideas, influidos por los avances teóricos de los movimientos de izquierda en el mundo, y que tienen el potencial para renovar el discurso revolucionario en Cuba; ellos lanzaron la convocatoria, pero sirvieron de catalizador para que el bloque más tradicional pudiera reaccionar, y este al reaccionar mostró a su vez que todavía le queda capital político», dijo.

La plataforma mediática Comunistas Blog, vocera del sector más radical del comunismo cubano, también se pronunció en un editorial publicado el 29 de noviembre, donde señala que el Estado «está ante una sociedad civil diferente a la que él imagina que existe».

El editorial de Comunistas Blog apunta que el gobierno está «en medio de una grave crisis económica» y que «no debe ―so pena de crisis mayores―, postergar el diálogo».

«El silencio que guardó el Estado durante días y el mal manejo de la comunicación después, provocó un vacío de información en la sociedad», dice el comunicado.

Asimismo, Comunistas Blog hizo públicas doce demandas al Estado cubano, entre las cuales están la prohibición a la censura sobre «intelectuales, artistas, medios de prensa –estatales y no estatales-, blogs y otras formas de expresión» y la paralización de las «políticas de expansión» del sector privado.

Además, exigió la legalización inmediata del matrimonio igualitario, suprimir el inciso d) del artículo de la Constitución «donde se le otorgan garantías constitucionales al sector privado de la economía, es decir, a la burguesía», e incluir en la Carta Magna una clausula donde se legisle que «ningún burgués pueda formar parte del Gobierno, ni de la dirección del Partido Comunista».

Ante la ruptura del diálogo entre los voceros de los manifestantes y el Ministerio de Cultura, Miguel Alejandro Hayes, fundador del blog La Trinchera, hizo público un texto en el cual apunta que los redactores de la carta al Mincult «dieron un golpe de estado» a los manifestantes.

El texto señala que los voceros «se separan del espíritu de lo ocurrido aquella noche», cercenando un dialogo que «empuje los reclamos esenciales de la mayoría de los participantes».

«Debió prevalecer el compromiso con un resultado, con los reclamos de los presentes el 27N, no con condiciones para ganar músculo político», dice el texto publicado este 5 de diciembre.

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