¿Por qué la publicación de Raúl Torres es sexista y misógina?


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Foto: Tomada de suenacubano.com

En días recientes, una publicación  en Facebook del cantautor y diputado cubano Raúl Torres sacudió las redes sociales cubanas.

Captura de pantalla de la publicación en Facebook de Raúl Torres. El post fue retirado por su autor de las redes sociales.  

Muchas personas reaccionaron rápidamente y aludieron al contenido misógino y sexista de las palabras del trovador. En ese momento, la polémica sobre el avestruz, que había sumido a las redes cubanas en un debate-choteo por diez días al menos, pasó a un segundo plano, y dio paso a otra discusión mucho más álgida que puede resumirse en varios puntos:

    • Lo desagradable y soez del comentario.
    • La violencia machista, el sexismo y la misoginia presente en la publicación.
    • ¿Puede un diputado al Parlamento cubano expresarse de esa manera sobre un grupo poblacional –las mujeres– a la luz de la lucha contra la discriminación invocada por la nueva Constitución?

 

  • La petición de varios internautas para que el parlamentario se disculpase con las mujeres cubanas. Con ese fin circularon dos etiquetas: #QueSeDisculpeRaúlTorres y #DiscúlpateRaúlTorres.

 

El primer punto no entra en discusión. Para una mayoría aplastante se trata de una manera poco elegante de referirse a las mujeres en su conjunto y en especial a las madres: ellas están tan necesitadas de tener orgasmos que hacen fila para tener sexo.  

La propia repulsa a las palabras de Torres parte de hecho esencial: él logró transmitir lo que quería expresar. Particularmente, en mi opinión la mención del acto sexual en sí mismo no es preocupante, sino su causa y su finalidad.

Tendríamos que recordar que el trovador Raúl Torres no es cualquier ciudadano: es diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular. El pueblo lo «eligió» (de la manera que el pueblo elige en Cuba) para que fuera su «representante» en el máximo órgano de poder del archipiélago, es decir, en uno de los parlamentos más feminizados del mundo, donde las mujeres constituyen el 53.22 %, o sea, donde son mayoría.

En su publicación el cantautor también propuso el pene como un instrumento corrector, lo que evidencia el carácter sexista de sus palabras. En la cultura cisheteropatriarcal el pene puede «resolver» el estrés, el mal humor, la lesbiandad, etc.

En su post las mujeres –tenían que ser las madres por el valor sagrado que alcanzan en nuestra cultura– aparecen una vez más como las personas a violentar para causar daño a los hombres, como si ellas fueran un botín de guerra. No es que «mentar a la madre» sea una «respuesta» demasiado nueva –en el imaginario popular cubano corresponde al archiconocido «me cago en tu madre»–, sino que, al estar ligada además al sexo, se refuerza su carácter punitivo. Sería algo como «me re-singo a/en tu madre»¹.

Sin embargo, lo más importante del post de Raúl Torres es que ofende a las madres con la intención de defender a un hombre. Este sí es un asunto a tomar en cuenta. Un número considerable de mujeres no alcanza para dignificar a un macho, restablecer su valía, mucho menos cuando este es un comandante con el pecho lleno de medallas, para él, un «cojonúo».

La disputa entre machos pretende ganarse, entonces, poniendo sobre la mesa los cuerpos de las mujeres. Es aquí donde reside el carácter misógino del texto del diputado: no solo es violento en su forma, sino también en su significado.

Llegado a este punto, valdría la pena preguntarse si Raúl Torres estaría incurriendo, desde el punto de vista legal y teniendo en cuenta que es parlamentario, en algún tipo de delito o contravención, a la luz de la nueva Constitución:

ARTÍCULO 43. La mujer y el hombre tienen iguales derechos y responsabilidades en lo económico, político, cultural, laboral, social, familiar y en cualquier otro ámbito. El Estado garantiza que se ofrezcan a ambos las mismas oportunidades y posibilidades. El Estado propicia el desarrollo integral de las mujeres y su plena participación social. Asegura el ejercicio de sus derechos sexuales y reproductivos, las protege de la violencia de género en cualquiera de sus manifestaciones y espacios, y crea los mecanismos institucionales y legales para ello.

Por otro lado, Raúl Torres olvida que es un hombre negro y que en el imaginario popular se vincula la negritud con el tamaño del pene y el desempeño sexual. De esta manera, traiciona a los hombres de su identidad racial, exponiéndoles nuevamente al estereotipo de «negro pingú». En fin, se traiciona a sí mismo.

Unas horas después del primer post, Raúl Torres publicaría el siguiente estado en su muro de Facebook:

Captura de pantalla de la segunda publicación de Raúl Torres en Facebook. El 29 de abril de 2019 Tremenda Nota no encontró el post en el perfil del artista.

Al contrario de lo que parece, en esta segunda publicación Torres no se disculpa sino que corrobora sus primeras palabras. Quien tenía dudas ahora puede confirmarlo: el autor de «Candil de nieve» tiene un pensamiento profundamente sexista y misógino: para él una afrenta a las mujeres es «daño colateral». Por demás, también es sexista creer que el cansancio, el agobio o el estrés pueden constituir razones para la violencia machista.

Con la posdata sella su misógina «disculpa», la cual además muestra su ignorancia. Él podría «jugar» con cualquiera pero no con nosotras, mucho menos en una Cuba donde cada día es más frecuente el asesinato o la violación de las mujeres, donde todavía nos conmueve la muerte de Leydi Laura.

¹ En Cuba el verbo «singar» significa coger, follar.

Nota del editor: Este comentario apareció originalmente en el blog Negra Cubana tenía que ser. Tremenda Nota publicó una versión del texto, con autorización de la autora.

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Comments (1)

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    Amitis

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    El logró transmitír lo que realmente el es.
    Todo lo feo reunido en una sola persona.
    Y ese personaje con tales expresiones, con ese vocabulario digno de elogios es un diputado a la Asamblea Nacional ?

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