Ni solo homenaje ni solo repudio: ¿Cómo fue realmente la visita de Díaz-Canel a México?


1,346 Vistas
Díaz-Canel saluda a sus partidarios en México (Foto: Facebook)

La visita de Miguel Díaz-Canel a México esta semana, como invitado de honor del presidente Andrés Manuel López Obrador, suscitó tanto la aprobación como la crítica, que fueron expresadas apasionadamente por los partidarios y los opositores de la Revolución Cubana.

La mayoría de los medios cubanos mostraron un relato parcial de esta visita, una de las más decisivas que ha hecho el mandatario cubano. En 2021 se sumó la crisis política a la crisis económica permanente que vive la isla. Las sanciones estadounidenses han llegado a su punto máximo, a pesar de que pareció por un momento que la administración Biden las rebajaría.

Por estas razones, para entender mejor lo sucedido, vale la pena relatar todos los incidentes de la visita oficial más polémica de los últimos tiempos en México y probablemente la más dramática que ha enfrentado Díaz-Canel.

El presidente cubano no recibió solo homenajes, como informaron los medios oficiales, ni tampoco un repudio general, como mostraron los medios no estatales. Tremenda Nota tiene el compromiso de contar la historia completa.

Un invitado polémico

Díaz-Canel ha sido uno de los invitados extranjeros más especiales en la historia de las celebraciones por la independencia en México. El presidente López Obrador no solo lo invitó a la tribuna. También pudo usar la palabra y dirigirse a los mexicanos.

Entre los presidentes que asistieron a la VI Cumbre de Estados Latinoamericanos y del Caribe, que se celebró el 18 de septiembre, fue distinguido con ese honor. La celebración finalmente no solo se dedicó a la independencia mexicana. También fue un alegato contra el bloqueo/embargo y una defensa apasionada de la Revolución Cubana por parte del presidente mexicano.

«El Gobierno que represento llama respetuosamente al Gobierno de Estados Unidos a levantar el bloqueo contra Cuba, porque ningún Estado tiene derecho a someter a otro pueblo, a otro país. Es preciso recordar lo que decía George Washington: las naciones no deben aprovecharse del infortunio de otros pueblos. Dicho con toda franqueza se ve mal que el Gobierno de Estados Unidos utilice el bloqueo para impedir el bienestar del pueblo de Cuba con el propósito de que este, obligado por la necesidad, tenga que enfrentar a su propio Gobierno», dijo López Obrador.

Esta declaración llega cuando el gobierno cubano se encuentra en una posición internacional más frágil que nunca, sobre todo después de la violencia policial y las detenciones masivas reportadas en La Habana durante las protestas del 11 de julio 2021.

Simpatizantes de Díaz-Canel se reunieron frente a la embajada cubana en Ciudad de México (Foto: Facebook de Claudia Padrón Cueto)

El propio 16 de septiembre, mientras Díaz-Canel agradecía a México por su apoyo, el Parlamento Europeo aprobó una resolución que pide sanciones a la Unión Europea para los responsables de violar de derechos humanos en Cuba.

En México, a pesar de la postura del oficial, varios políticos criticaron el homenaje a Díaz-Canel. El ex presidente Felipe Calderón expresó en Twitter su inconformidad con la visita. Después de aclarar que «en eventos Patrios fueron exclusivamente mexicanos los protagonistas, Calderón criticó a López Obrador por permitir «que un extranjero sea el orador».

«El presidente cubano Díaz Canel, encabeza un gobierno altamente represor, que ha asesinado opositores a la luz del día, y encarcelado injustamente a decenas más, periodistas y civiles, muchos incomunicados. Es inaceptable avalar eso, dándole trato privilegiado en nuestro Bicentenario», enfatizó Calderón en uno de sus hilos.

El 17 de septiembre, en las afueras de la embajada cubana, el mandatario cubano se cruzó con simpatizantes, pero también con un pequeño grupo de opositores que denunció haber sido acosado por organizar una protesta contra la visita de Díaz-Canel.

Anamely Ramos, miembro del Movimiento San Isidro, señaló que «vienen personas a ejercer violencia. ¿Quién protege a nosotros, a los cubanos?».

Los opositores compartieron varios videos que muestran el cierre del acceso al Zócalo, donde se encuentra el Palacio Nacional, para bloquear una presunta manifestación de cubanos contra Díaz-Canel.

Uno de los participantes, el activista José Raúl Gallego, denunció «la complicidad de las autoridades mexicanas que se han prestado para esta paranoia contra siete personas pacíficas».

En el enfrentamiento entre los simpatizantes del gobierno y los opositores, se reportó el maltrato hacia un adolescente, denunciado por la periodista Claudia Padrón Cueto.

«Hugo, es apenas un adolescente. La madre de Hugo es cubana. Ambos fueron hoy a gritarle dictador a Díaz-Canel y fueron agredidos por simpatizantes del gobierno de a isla. Les robaron sus pertenencias, le rasgaron la ropa, lo golpearon», denunció Padrón Cueto.  

Durante su visita, Díaz-Canel conversó con un grupo de cubanos residentes en México que respaldan al gobierno.

El mandatario se enfatizó en la disposición de dialogar con la emigración y se refirió a preocupaciones puntuales de los emigrados como la vigencia de los pasaportes y los servicios consulares. También los invitó a participar de la recuperación económica de la isla con inversiones.

Díaz-Canel anunció la IV Conferencia Nación y Migración, sin mencionar la fecha en que se celebrará.

La opositora Anamely Ramos se manifestó en México contra la visita de Díaz-Canel (Foto: Facebook de Claudia Padrón Cueto)

Lacalle y Díaz-Canel, el gran duelo de la Cumbre

Según el periódico que lea cada uno, parecería que Luis Lacalle Pou, el presidente de Uruguay, dejó sin argumentos a Díaz-Canel o que el cubano desarmó a su homólogo rotundamente.

Pasaron ambas cosas. Cada uno señaló los problemas del otro y omitió hablar de los suyos.

Durante la VI Cumbre de Estados Latinoamericanos y del Caribe (Celac) se emitieron algunos comentarios muy críticos para los gobiernos de Cuba, Venezuela y Nicaragua.  

El ecuatoriano Guillermo Lasso, que recibió sus credenciales presidente en mayo de 2021, advirtió que el «pasado común» de las naciones latinoamericanas «no servirá de nada si no tenemos un futuro común». Su discurso se enfocó en la demanda de la «libertad de nuestros ciudadanos, para abrir nuevos mercados, para comerciar, soñar y crecer juntos en una plena democracia».

Luis Lacalle Pou enfrentó directamente al mandatario cubano.

«El estado más puro de una persona, es la libertad», dijo. «Cuando uno ve que en determinados países no hay una democracia plena, cuando no se respeta la separación de poderes, cuando desde el poder se usa el aparato represor para acallar las protestas, cuando se encarcelan opositores, cuando no se respetan los derechos humanos, nosotros, en esta voz, tranquila pero firme, debemos decir con preocupación que vemos gravemente lo que ocurre en Cuba, en Nicaragua y en Venezuela».

En su respuesta, Díaz-Canel recordó a Lacalle que más de 700.000 uruguayos se manifestaron contra la Ley Urgente promovida por el gobierno «que cambió las condiciones para ajustar precios de combustible, desalojo, disminuir el rol de las empresas públicas y modificar el proceso penal».

«Un paquete o un paquetazo neoliberal», observó el cubano. «Con el neoliberalismo lo que se ha multiplicado es la inestabilidad, la especulación, la deuda externa, el intercambio desigual, crisis financieras más frecuentes, pobreza, desigualdad…, y un abismo entre el norte opulento y el sur desposeído».

Lacalle replicó: «El presidente de Cuba utiliza argumentos de mi nación que obviamente no comparto y no son ciertos. Si hay algo que es cierto, que, en mi país, por suerte, la oposición puede juntar firmas. En mi país, por suerte, la oposición tiene resortes democráticos para quejarse. Esa es la gran diferencia con el régimen cubano».

El presidente de Uruguay citó un fragmento de «Patria y Vida», el tema musical que se ha convertido en un himno de los opositores del gobierno.  

Lacalle opinó que se trata de «una canción muy linda que quienes la cantan se sienten oprimidos por el gobierno» y Díaz-Canel le respondió diciéndole que «tiene muy mal gusto musical» porque el tema citado era «una mentira y una construcción entre algunos artistas en contra de la revolución cubana».

Ni Díaz-Canel accedió a discutir sobre las violaciones de derechos humanos en Cuba ni Lacalle respondió al señalamiento del cubano sobre sus políticas impopulares.  

El venezolano Nicolás Maduro, por su parte, también fue emplazado en la cumbre, desafió a los presidentes de Uruguay y Paraguay a «un debate sobre la democracia».  

Tremenda Nota

Tremenda Nota

Una revista marginal

Comments (1)

  • Avatar

    Tejeda

    |

    Lo mejor que he visto sobre la visita de DC a México. Buen trabajo. Muy imparcial

    Reply

Haz un comentario