Mujeres vestidas «de hombre», una tradición cubana


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La anarquista Luisa Capetillo en la prensa de La Habana (Foto: Internet)

Un recorrido histórico sobre labores, oficios y profesiones ejercidas por mujeres que cambiaron su identidad para enfrentar la discriminación, ofreció el historiador Julio César González Pagés esta semana en una entrevista con Prensa Latina.

Pagés narró anécdotas de mujeres que asumieron el riesgo de romper las normas con sus actitudes desafiantes en distintos momentos de la historia de Cuba.

Mencionó la expulsión de La Habana, en 1915, de la pensadora feminista y anarquista puertorriqueña Luisa Capetillo, quien se paseó en público vestida con pantalones y saco por la calle Obispo. La boricua fue arrestada. Aunque terminó absuelta por el juez, el presidente cubano Mario García Menocal ordenó su expulsión del país al considerarla un peligro por su trabajo como sindicalista.

Otra de las historias recuperadas por Pagés es la de Martina Pierra de Poo, una patriota cubana del siglo XIX.

El historiador es el autor de «Por andar vestida de hombre», una investigación biográfica publicada en 2012 que relata la aventura en Cuba de la suiza Enriqueta Favez, la primera mujer que ejerció la medicina en América Latina. Su vida también fue llevada al cine bajo la dirección de Laura Cazador y Fernando Pérez con el título de «Insumisas» en 2018.

Favez es la única persona abiertamente LGBTIQ+ homenajeada en Cuba con un monumento público. Una estatua del escultor José Villa Soberón fue develada en 2020 en la Alameda de Paula de La Habana Vieja.

Investigando sobre el voto femenino en el Archivo Nacional de Cuba, Pagés encontró el expediente del proceso judicial contra Favez y con ese material a la vista reconstruyó la vida de una persona que probablemente fue trans. Se presentó como Enrique en algunas cartas redactadas a la que había sido su esposa, incluso cuando ya había quedado expuesto en el tribunal su sexo biológico.

Para Pagés, investigar la vida de Favez significó el reto de «escribir una historia sobre alguien del siglo XIX, con una valoración dicotómica, de ahí la conformación de un texto interdisciplinario desde la biografía, arqueología y antropología». 

Cuando el historiador terminó su libro, varias editoriales declinaron la publicación. Pagés aprovechó para reunir más información sobre Enriqueta.

«Gracias a la periodista Isabel Moya, el volumen fue uno de los más populares en la Feria del Libro de ese año. Recuerdo que, por aquel entonces, sesionaban las Olimpiadas de Londres 2012 y en el certamen literario se realizó un maratón olímpico y el texto ganó medalla de oro» contó a Prensa Latina.

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