Mi encuentro con Fernando Bécquer, «el rey del cuchún» que usa a la Revolución para encubrir abusos sexuales


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Fernando Bécquer ofreció un recital en La Habana al día siguiente de haber sido denunciado por abusos sexuales (Fotos: Nelson Álvarez Mairata

«Después de las 11 de la noche cualquier mujer se pone buena», canta Fernando Bécquer este 9 de diciembre en un café bar de La Habana, un día después de que la revista El Estornudo publicara los testimonios de 5 mujeres, señalando al trovador como un abusador sexual.

Estas denuncias han desatado un verdadero #MeToo en las redes sociales. Cientos de usuarios de Facebook se solidarizan con las mujeres que fueron engañadas por Bécquer. Nuevos testimonios salen a la luz, inspirados en los primeros.

El cantante, como si no pasara nada, se presenta en un escenario de la empresa estatal Artex (Promociones Artísticas y Literarias Artex S.A), ubicado en el centro de la capital cubana.

«Después de las 10 y 25 hay que chocar con la bandida», sigue cantando ante una veintena de personas. Hay 7 mujeres que acompañan la música con palmadas.

Bécquer es un cantautor conocido por el tono sexista de sus letras. Desde esta semana también será conocido por abusar de mujeres jóvenes a las que «invitaba» a consultas religiosas privadas. Las presionó generalmente para que se desnudaran y aceptaran tocamientos. En muchas ocasiones terminaba masturbándose, siempre bajo el pretexto religioso.

Luego de leer las denuncias, pensé en mi propia historia con el músico. No fue una experiencia tan cruda como las publicadas, pero una vez, en primer año de la carrera, estaba con una amiga en La Casa de la Bombilla Verde, un bar del Vedado frecuentado por quienes aman la trova.

Habíamos bebido bastante. Bécquer nos invitó a su casa. La verdad no recuerdo para qué, pero nos negamos en varias ocasiones. Él insistió en dejarnos en nuestras casas. Solo pienso en que, por suerte, mi amiga y yo nos quedábamos juntas ese día.

Los amigos de Bécquer, además de otros hombres, han dicho que las mujeres que denunciaron al cantante en El Estornudo son «unas ingenuas» o que están «exagerando». Cuestionan la veracidad de los testimonios y, en particular, por qué aparecen ahora, después de tantos años.

En algún punto, todo se tornó un problema político. Intentan defender a Bécquer con el argumento insostenible de que está siendo atacado por «enemigos de la Revolución». El propio trovador ha echado mano a ese recurso, como se verá ahora.

Fui al concierto y me senté en la mesa que quedaba junto a la de él. Vi su cara de cerca. La verdad es que no pude mirarlo más de 3 veces. Miraba a su alrededor, luego a un punto fijo y se quedaba ahí.

Camisa a cuadros, el primer botón de arriba desabrochado. Pantalón de mezclilla, sombrero. Las manos le reposaban en la panza.

En algún momento, antes de empezar el recital, recibió la llamada de un amigo. No pude identificar su nombre. «No creas nada de lo que están diciendo, eso definitivamente tiene que ser una campaña», insistía Bécquer.

Controlarme, en medio de aquella llamada telefónica a pocos metros de nosotros, fue una tarea dura. En ese momento, se fue la electricidad en el local.  Al poco rato, después de resolver un par de desperfectos técnicos empezó el recital.

Raúl Torres estaba allí para respaldar a Bécquer. También lo ha hecho en las redes sociales. En un momento, subió al escenario invitado por su colega para cantar las famosas «Cabalgando con Fidel», estrenada después de la muerte del líder cubano en 2016, y «Candil de nieve», una de sus mejores piezas.

Finalmente Bécquer regresó al escenario y cerró el concierto cantando uno de sus típicos temas acerca de las mujeres y el sexo: «Alguien me dice que soy el rey del cuchún, no soy más que un guerrero detrás de la silla de Ochún».

Mi intención era entrevistarlo. Como no fue posible, escribo este relato que deja pistas sobre la miseria de los debates públicos en Cuba. Bécquer y algunos de sus compañeros no solo abusaron de mujeres o consintieron que las abusaran, también están empeñados en descalificar sus testimonios, ahora con pretextos políticos.

Se esconden irresponsablemente bajo el manto de la Revolución Cubana y le cargan un machismo repugnante, de secta politiquera, a un debate que no se ha dado solo en este país ni está motivado por la injerencia de otro, como sugieren.

Me dirigí hacia Bécquer junto con el periodista Mauricio Mendoza, quien le preguntó sobre la veracidad de las acusaciones. Luego de un breve careo, en el que el trovador dijo primeramente que no haría ninguna declaración, respondió: «Yo no creo nada, yo creo en la Revolución».

Le contesté en voz alta: «Yo sí les creo».

El gobierno cubano no debería permitirle a Bécquer que use un escudo político para esconder sus violencias. Si lo permite, respaldando al cantante a través de determinados voceros oficiales, o callando, ¿para qué sirven, qué utilidad práctica tienen, las políticas con «enfoque de género» que se han declarado en los últimos años?

Apoyar a Bécquer, o hacer la vista gorda, implica desdecirse.

El movimiento feminista ha reclamado en numerosas ocasiones una Ley Integral contra la Violencia de Género que sigue ausente en la agenda del parlamento. Las mujeres violentadas siguen expuestas a sus agresores, sin poder disponer de refugios seguros. Para rematar, algunos machos que presumen de leales al gobierno usan el discurso político para conservar su impunidad.

Mi intercambio desigual con el cantante, fue interrumpido por uno de los trabajadores a cargo de la seguridad del lugar, quien solo atinó a decir: «¿Todo bien artista?»

Cuando salía del bar, pude escuchar un «acto de repudio» dedicado a nosotros. Gritaron «Viva Fidel, viva la Revolución», en defensa del abusador sexual más notorio que ahora mismo tiene Cuba.

Comments (16)

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    Rodolfo Antonio Rensoli Medina

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    😲

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    Sahily Maria Garcia naranjo

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    Que esperar de un país representado por un fraude y un ministro de incultura boxeador

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    Sergio R. Vidal

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    Fernando Becquer y su evidente estrategia-escudo están siendo desvirtuados a medida que pasan los días, y eso es muy positivo. Este artículo desnuda con mucha tranquilidad, porque así se darán pasos más firmes, y con mucha coherencia, este infame recurso de vincular cosas que nada tienen que ver. Política Vs defensa de la integridad de la mujer, cuando deberían ser aliados ambas categorías este agresor y profanador de la fe Ifá-Orisha, se siente seguro, ni tanto, y respaldado por el poder y sus voceros. Ninguno de los artículos, ni en El Estornudo ni aquí tienen carga politizante que desvirtúe la defensa de los argumentos en cuestión, no así el panfletarismo evidente en la defensa cogida por los pelos a quien se vislumbra en las próximas semanas como el desgraciado Bill Cosby del Caribe. Ya éramos desafortunados, ahora lo somos más. Mis respetos pata todas aquellas que han hablado, las que de seguro hablarán, y las que comprensiblemente quizá nunca lo hagan.

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    Alfredojr

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    Además de todo esto, con lo que concuerdo, no solo Raúl Torrez, sino Ray Fernández, otro trovador, se hace eco defendiendo a este hombre, publicando fotos a su lado y con mensajes misóginos y bastantes subidos de tono. Nada pasa… que triste y lamentable que aún apoyen a gente como esta.

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    Rioger Guilarte

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    Vergonzoso que después de todo, las instituciones culturales defequen en todo lo que supuestamente deberían defender, permitiéndole a un abusador (con su consorte candilero) y enfermizo trovador presentarse en público cuando pesan sobre él tamañas acusaciones, como si nada pasara. La empresa que lo representa, la AHS y Artex, todos, deberían pensarse mejor las repercusiones que se derivan de una acción tan negligente como esta de servir tarimas a un acosador. Si sus directivos no conocen de las acusaciones, son negligentes, y si las conocen son negligentes e inmorales. Estas no son acciones que puedan borrarse con otro concierto de alguien más reconocido en el mundo del arte, y ya. Los pueblos sí tienen memoria, y mejor aún, internet. Lo más prudente hubiese sido tomar distancia y esperar a que de la alguna forma, la institucionalidad no saliera muy mal parada por un actuar negligente, como es el caso.

    Bécquer salió de ahí reafirmado, machango. Anclado quizá en el falso concepto de que “con la Revolución, todo”, y que ese “todo” lo incluye a él; porque la Revolución que él dice defender ama a todos sus hijos, sin diferencias y sin discriminaciones, no importa qué tan engañadas, ultrajadas y revictimizadas resulten 5 (o más) mujeres.

    Cuba se está convirtiendo (algunos dirán que ya es), desgraciadamente, en el paraíso de las perversiones y los antivalores que se escudan tras el amparo de la entelequia Revolucionaria y fidelista, donde todo pasa por el colimador de las polarizaciones y los ‘ataques’ a su existencia, como si cada imperfección, por cierta y dolorosa que fuera, pudiera resultar aceptable si se considera un objeto de utilidad para la defensa y el contra-ataque y por supuesto, toma partido en el ‘lado correcto de la Historia”. Es eso lo que sigue empañando al proceso de construcción de la Cuba atemperada, y lo que la aleja, considerablemente, a lo que se supone y muchos miopes dicen que ya es: un Estado de Derecho. Así, de a poco, siguen quedando bajo el amparo paternalista del socialismo a construir los viciosos hipócritas, los caquistocráticos y cleptocráticos que guardan, sólo ellos (y Dios) saben, cuántos cuerpos en los armarios y cuántas cajas fuertes tras los ‘cuadros’ colgando de las paredes.

    Yo seguiré esperando, esperanzado en que la justicia se haga y que Bécquer, que sigue cantando a las ‘muchachitas’, tenga algo más que responder. Tenga algo más que decir que la línea gastada y falaz de que él es sólo otra víctima del empeño desestabilizador del imperio contra nuestra Patria.

    Quien lo defienda que sepa vivir luego con ello en su conciencia, si es que alguna le queda.

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    Daniel Triana

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    Gracias a Tremenda Nota por estar y encarar al abusador. Tienen que saber que no serán tratados con impunidad. La prensa libre y valiente hace a las sociedades mejores!

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    Mabel

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    Creo que lo las importante ahora mismo es denunciar para que sea procesado por los delitos que cometió..por favor si conoce de alguna víctima reciente que se comunique conmigo..es necesario que el hecho haya ocurrido en los últimos 5 años…

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      Mabel

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      Mi WhatsApp..53703024

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    Yosvani Malagón Crespo

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    Kiana Anandra Pérez, gracias por ayudarnos a entender mejor la situación. Me encanta tu informe objetivo y tranquilo. Lo que describes es tan consistente con todas mis experiencias con este tipo de hombres cuando abusan y luego intentan encubrirlo. Estoy muy orgullosa de las valientes jóvenes que se presentaron para protestar contra la injusticia y los abusos. Es tan espeluznante y repugnante cuando la gente del gobierno salta a defender a los abusadores en nombre de la revolución. Por favor, sigan con esta historia para que podamos saber más.

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    Julio paz Gutiérrez

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    Yo si creo que es posible que las denuncias sean ciertas y estoy en CONTRA totalmente. Pero también me MOLESTA el manejo de propaganda política que desde estos medios están haciendo del caso. Lo Están contaminando burdamente. Creo que no hay ningún deseo de ayudar a las víctimas realmente. Sólo todo se queda en un interchismenet, que crea un efecto polarizador que desvía toda la atención. Creo EN ELLAS PERO NO EN UDS.

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    • Tremenda Nota

      Tremenda Nota

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      Gracias por comentar, Julio. Tremenda Nota no ha hecho ninguna propaganda política sobre este tema. Precisamente, este texto de Kiana Anandra Pérez denuncia esa estrategia, que en el caso de Fernando Bécquer es escandalosa cuando intenta esconder sus abusos al declararse a favor del gobierno. Mientras tanto, los medios oficiales callan. ¡Saludos!

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