Matrimonio LGBTI+ en Cuba: El Consejo de Estado nombró una comisión que presentará al parlamento el Código de las Familias


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Activistas lesbianas (Foto: María Lucía Expósito)

El Consejo de Estado nombró este lunes una comisión con el encargo de presentar próximamente al parlamento el anteproyecto del Código de las Familias, donde debe quedar establecido el matrimonio entre personas del mismo género.

Según la Asamblea Nacional del Poder Popular, la comisión «estará integrada por diputados, representantes de organizaciones de masas y sociales, especialistas y profesores expertos en estos temas, y dará continuidad a la labor que se ha desarrollado durante cerca de dos años en diferentes versiones del referido anteproyecto».

El Consejo de Estado comunicó, sin ofrecer más detalles, que «la Política está aprobada y la Comisión ampliará el proceso de estudios y de consulta realizados para hacer efectiva la preceptiva constitucional».

La decisión de someter el anteproyecto a la consideración de la ciudadanía, ha sido criticada por el activismo LGBTI+ desde que se aprobó la Constitución de 2019. La Carta Magna trajo una disposición transitoria que establece un «proceso de consulta popular y referendo del proyecto de Código de Familia, en el que debe figurar la forma de constituir el matrimonio».

Numerosas voces, incluido un grupo de notables artistas que publicó en 2020 una declaración de apoyo a la comunidad LGBTI+, consideran que el matrimonio igualitario debería implementarse «sin que implique la realización de un referéndum».

Tras la información publicada este martes por el Consejo de Estado, el activismo reaccionó con varios cuestionamientos.

«En este minuto no se conoce quién la preside, ni los nombres de quiénes la integran. Tampoco se conoce de qué tiempo disponen para presentar el texto, que deberá ser discutido y aprobado en el parlamento antes de someterse a consulta popular», dijo en Facebook el activista Yadiel Cepero.

La idea de ofrecer a la ciudadanía la facultad de aprobar el matrimonio entre personas del mismo género surgió en 2018, después que varias iglesias fundamentalistas movilizaran a sus miembros en una campaña contra el artículo 68 del proyecto de Constitución. El matrimonio aparecía definido allí como «la unión de dos personas». Finalmente, como resultado de un debate que duró varios meses, el artículo fue suprimido por los parlamentarios.

Mariela Castro, diputada y directora del Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex), conocida sobre todo por su trabajo a favor de la comunidad LGBTI+ y por sus polémicas declaraciones, reveló en aquel momento que «grupos de fundamentalistas religiosos están tratando de chantajear al Gobierno cubano con que no van a votar a favor de la Constitución».

La errática (y viejísima) historia del «Código de Familia»

Aunque la nota publicada este martes en la web del parlamento habla de «dos años» de trabajo, la historia del Código de Familia, ahora denominado en las comunicaciones oficiales «Código de las Familias», tiene alrededor de una década.

A partir de 2008, Mariela Castro se refirió varias veces a un proyecto de reforma del Código de Familia vigente desde 1975. Esta reforma, al parecer, era una vieja propuesta de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) que tuvo su primera formulación en la década de 1990 y nunca fue aprobada. Mariela promovió más tarde que se incluyera «un articulado sobre la libre orientación sexual e identidad de género».

(Foto: María Lucía Expósito)

En 2010, la entonces ministra de Justicia María Esther Reus dijo al periodista y activista LGBTI+ Francisco Rodríguez Cruz que la aprobación de un nuevo Código de Familia era inminente e incluiría una unión legal para las parejas del mismo género. Añadió que el anteproyecto de ley todavía era «secreto».

Sin embargo, en «una conversación informal» un diputado aseguró al periodista que, en los dos años transcurridos desde el inicio de aquella legislatura, a los miembros de la comisión a cargo de los asuntos constitucionales y jurídicos no les habían presentado oficialmente el nuevo Código.

Para indagar sobre las razones de la demora, Rodríguez Cruz consiguió entrevistar a la ministra Reus durante las sesiones del parlamento.

Reus dijo al periodista que no conocía el contenido de la proyectada ley porque estaba en manos de la FMC, la institución a cargo de presentarlo. También declaró, ante una pregunta de Rodríguez Cruz, no saber si existía algún desacuerdo por causa de la unión civil para las personas LGBTI+.

«¿En qué consiste el ‘secreto’ del proyecto del Código de Familia, si abundan en los últimos dos años las explicaciones, conferencias y declaraciones públicas de especialistas del Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX) y de su directora Mariela Castro Espín —incluso en las propias comisiones permanentes del Parlamento— sobre esta propuesta?», se preguntó entonces el periodista.

A diez años, la respuesta sigue pendiente. El anteproyecto nunca se presentó.

En 2011, un año después, Rodríguez Cruz conversó otra vez con la ministra Reus sobre el Código de Familia. La encontró en un pasillo del Palacio de las Convenciones durante las sesiones del parlamento.

Ante la pregunta de «¿alguna noticia sobre el Código de Familia?», cuenta el periodista que la ministra «comenzó a poner esa cara de circunstancia que empleamos con frecuencia al escuchar hablar sobre algo remoto y difícil de lograr».

Sin embargo, cuando el periodista le comentó que sabía, por una funcionaria de la FMC, que el proyecto ya había sido concluido y enviado al Ministerio de Justicia, la ministra reconoció que el Código de Familia se encontraba en manos de especialistas con el fin de hacer «un dictamen jurídico» y presentarlo finalmente al parlamento.

El periodista observó que faltaba poco para que terminara «el mandato» de los diputados y la ministra Reus respondió que tenían hasta 2013 y que hacía apenas una semana que habían recibido el proyecto en el Ministerio de Justicia.

Tres años después, el nuevo de Código de Familia seguía sin llegar al parlamento. Rodríguez Cruz, acreditado como periodista durante varios periodos consecutivos para cubrir las sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular, observó en 2014 que le resultaba «altamente sospechoso» que la ministra Reus, después de mencionar el Código de Familia, comentara «hay quienes opinan que determinadas leyes deberían someterse a plebiscito».

«¿Qué significa todo esto? ¿Por qué la misma persona que desde la anterior legislatura del Parlamento cubano nos dijo que el Código de Familia estaba en un programa legislativo, ahora no menciona esa ley entre las prioridades?», se preguntó el periodista en un artículo de opinión titulado «Ministra de Justicia bajo sospecha o ¿Ni a Raúl Castro le harán caso?».

El Código de Familia que nunca llegó al parlamento tal vez sea, después de varias reescrituras, el actual «Código de las Familias» cuyo contenido también se desconoce.

El primero, según la poca información disponible, planteaba una «unión civil» en lugar del matrimonio. Las uniones civiles han sido criticadas por el activismo LGBTI+ en varios países por tratarse de una opción jurídica con derechos parciales que deja a las parejas del mismo género en una situación desigual con respecto a las parejas tradicionales.

La unión civil fue la solución aprobada incluso por el Cenesex. En 2011 Mariela Castro comentó a la Cadena SER las razones para preferir esta opción. Castro dijo que «hay cuestiones en las que podemos ceder. Podemos decir: ‘Está bien, no hablaremos de matrimonio, sino de otra variante que incluya los mismos derechos. Hablaremos de unión legal o unión notarial, que no es otra cosa que matrimonio como concepto». Se refería a la posición de la iglesia católica contra el matrimonio igualitario.

Todavía en 2017, un año antes del debate sobre la Constitución y su artículo 68, Mariela dijo en México que en Cuba no había matrimonio LGBTI+ porque «no nos gusta copiar».

Maykel González Vivero

Maykel González Vivero

Periodista.

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