Más mujeres buscan empoderarse en Cuba


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Proyecto de mujeres Somos Mucho Mas en Cuba

En Buena Vista, municipio Playa, la calle 78 se cierra a menudo para hacer conciertos de rap, charlas o actividades para los niños de la zona. Allí nació Somos Mucho Más, un proyecto sociocultural liderado por feministas.

Yamay Mejías Hernández, ahora más conocida como La Fina, es el resultado de algunas heridas recibidas por su condición de mujer y rapera. Por eso, tiempo atrás dejó de ser Yamay para verter en su sobrenombre la fuerza del hip hop, un arma de combate contra la discriminación hacia las mujeres. Sus labios morados son, si se quiere, otro símbolo que indica el color de su lucha. 

«En el 2012 nace Somos Mucho Más, a raíz de que en los festivales que se hacían en Cuba no había mucha participación femenina. Yo iba porque “metía el pie”, por mi cuenta, aunque no me invitaran. Así surge este proyecto, para visibilizar el arte de las mujeres dentro de la cultura hip hop» —cuenta La Fina.

Luego de casi ocho años desde la creación de esta iniciativa, se logró hacer, durante el pasado mes de febrero, el I Encuentro Intercultural Femenino. Para esta ocasión, La Fina unió a un grupo de activistas que abogan por la reafirmación de la mujer: la grafitera mexicana Feym, la profesora argentina Cecilia Beatriz Torres Garibaldi, y Sahily Borrero, directora de Natur-arte, proyecto enfocado en el trabajo con los niños y el cuidado de la naturaleza mediante la experiencia artística.

Somos Mucho Más apuesta por el trabajo con los más pequeños, y así lo defiende La Fina: «Después de nosotras están los niños. Ellos son los protagonistas de todas las actividades que hacemos en la comunidad. Si no hacemos algo para ellos, no estamos haciendo nada. Es una manera de educar a las nuevas generaciones». 

Se trata de un proyecto independiente que, según las organizadoras, no cuenta con ayuda de ninguna entidad o institución gubernamental. «Nosotras mismas organizamos todo porque no tenemos apoyo […] En el proyecto hacemos talleres de copas menstruales, conversatorios, entre otras actividades» —explica María Mastrona Leiva, productora de este evento.

María es quien corre con el papeleo, con los permisos, los autorizos, pero nunca es suficiente. «En medio de la actividad se apareció la policía, pero no nos cogió desprevenidas, teníamos a mano los papeles que justificaban lo que estábamos haciendo, y se tuvieron que ir». 

Mientras se divertían los niños, las paredes de la calle 78 iban cobrando vida, tomando color.  Nadie puede impedir eso.

Una voz, todas las voces

El I Encuentro Intercultural Femenino sirvió de escenario para que activistas de México compartieran su experiencia con feministas cubanas.
El I Encuentro Intercultural Femenino sirvió de escenario para que activistas de México compartieran su experiencia con feministas cubanas.

María Gabriela Domínguez Soto, o Feym —como prefiere que la llamen—, no dudó en viajar desde San Luis Potosí a La Habana para formar parte del encuentro. «El año pasado participé en un evento en Colombia que se llama Siempre estuvimos aquí. En Cali. Allí conocí a MC Tita, y ella es la que me pasa el contacto de La Fina». 

Por medio de las redes sociales, Feym logró hablar con La Fina y descubrir que tienen una causa común y muchas acciones que tomar en su lucha por el empoderamiento de la mujer. Feym es fundadora de un crew femenino (grupo de amigos que trabajan juntos o por un fin común) desde hace 11 años. 

«Somos siete chicas: una DJ, una rapera y cinco grafiteras. El objetivo del crew es demostrar que tenemos también una posición dentro del movimiento, así como las mismas capacidades para obtener el respeto y el reconocimiento, igual que los hombres».

El proyecto se propone incidir en los niños en aras de crear conciencia y despojar el machismo y la violecia en las nuevas generaciones.
El proyecto se propone incidir en los niños en aras de crear conciencia y despojar el machismo y la violecia en las nuevas generaciones.

El movimiento feminista radical en México ha provocado que los términos feminista y feminazi sean vistos como lo mismo. Llama la atención que, tanto el encuentro intercultural en La Habana como el crew, sean iniciativas solo de mujeres. 

«Hay una delgada línea. Y la idea no es hacerles a los hombres lo que nos han hecho a nosotras, sino hacer actividades en las que las mujeres seamos las protagonistas, e incluirlos a ellos» —explica Feym.

Esta grafitera trabaja como administrativa en una oficina. Gracias a eso logra sustentar su arte. Lucha cada día para que la mujer sea tratada como merece. «En mi país hemos superado varios escalones en la cuestión del reconocimiento de la mujer. Es una situación muy difícil; llevamos más de 260 feminicidios en el año 2020. Es necesario elevar un grito para cambiar ese tipo de conducta en la sociedad».

Para esta chica lo esencial es trascender: «Es importante que nos reconozcan. De diez personas que escuchen esto, si a una se le queda la semillita, el objetivo se ha cumplido. Estamos trascendiendo, eso es lo más importante».

Somos Mucho Más es de esos espacios necesarios en Cuba, un proyecto que dialoga además con más mujeres en Latinoamérica que también son víctimas del machismo, de la violencia, y que han sido invisibilizadas por mucho tiempo. 

La Fina logró nuclear en este I Encuentro Intercultural Femenino a la comunidad de Buena Vista, a artistas que a través de su obra dan valor a la mujer; a madres con sus hijos, a niños y niñas que escucharon hablar de igualdad; incluso, a algunos hombres que, por voluntad propia, se sumaron. Y eso puede considerarse un éxito.

Somos Mucho Más seguirá creciendo y ganando aportes para su causa: el reconocimiento social a la mujer; la búsqueda de la equidad y no la supremacía de un género sobre otro.  

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