Los condones de la Revolución


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En Cuba, la prevención sexual está atravesada, como muchos otros aspectos de la vida en la isla, por la amenaza de la escasez y los tabúes morales.

  • ¿Cómo usan los cubanos los anticonceptivos?

  • ¿Cuál es el método más usado en Cuba?

  • ¿Qué sucede cuando escasean los condones?

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En Cuba no es raro ver condones usados como globos de cumpleaños o como boyas flotantes para los pescadores. El condón sirve para evitar embarazos, enfermedades de transmisión sexual y también para enfrentar la escasez. Los preservativos que se comercializan en la isla recorrieron largos caminos antes de caer en las manos y otras partes del cuerpo de la población cubana. Llegan de China, Malasia, India y Corea del Sur. El problema es que a veces también ellos tardan en “venirse”.

En 2012 hubo una verdadera crisis de condones en Cuba. Se manejaron diversas teorías, la más fuerte es que simplemente “se perdieron”: un lote muy grande de preservativos habría llegado a la isla con una vida útil ya limitada. Los antecedentes de escasez dejaron una moraleja en la isla: es mejor comprarlos en grandes cantidades aprovechando que no hay tope.

 

En Cuba no es raro ver condones usados como globos de cumpleaños o como boyas flotantes para los pescadores.

 

 El más elegido

Por encima del Dispositivo Intra Uterino (DIU) y las tabletas, el condón es el método anticonceptivo más popular en Cuba principalmente porque es el más barato: cada uno cuesta apenas un peso moneda nacional, unos cinco centavos de dólar. Pero también por cuestiones prácticas: por ejemplo se rumorea entre las usuarias que el Dispositivo Intra Uterino (DIU) suele resultar muy invasivo.

En Cuba se comercializan dos marcas de condones en las farmacias: Momentos y Vigor. Momentos no goza de muy buena reputación: aprieta, irrita y la lubricación es dudosa pero Vigor, se rumorea, es más “cómodo” y no causa irritación. Hay una opción superadora: comprar condones en las farmacias para turistas que suele haber en los grandes hoteles. Allí venden a 1 dólar- 25 pesos moneda nacional- la caja de tres, algo difícil para la mayoría de los cubanos que no pueden gastar el 5% de su salario en una cajita de condones.

Siempre se resuelve

Llegan por pedido y generalmente se cumplen las exigencias aunque “a veces no alcanzan”, así se refiere a las “tabletas” una trabajadora farmacéutica del municipio Playa que pide el anonimato, pues “no puede hablar con la prensa sin previa autorización del Ministerio de Salud Pública”. Las tabletas más comercializadas son el Etinor, el Trienor y el Levoemer -o “píldora del día después”- que entra en menores cantidades. Los precios son asequibles, ninguna tableta rebasa los tres pesos cubanos.

 

Las tabletas llegan por pedido y generalmente se cumplen las exigencias aunque “a veces no alcanzan”

 

Muchas jóvenes prefieren las tabletas para experimentar mayor placer en las relaciones sexuales, el condón puede ser visto como un limitante a la hora del acto, puede irritar. Además, simplemente, las tabletas pueden servir para redoblar la seguridad en caso de que -¡ay! el miedo de todos- se rompa el condón.

Las tabletas son medicamentos y como tales tienen contraindicaciones, sobre todo si se superan las dosis recomendadas. Mucha gente carece de información sobre la posología y sus efectos, eso ayuda a hacer del preservativo lo más habitual.

El riesgo de no usar condón, además de un embarazo no deseado, son las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) como el SIDA. Cuba es una referencia en  materia de prevención de VIH: según datos de la Organización Mundial de Salud (OMS), vivían en 2016 alrededor de 25 mil personas con SIDA, solo el 0.219% de la población.

Hay quienes declinan el uso del condón porque no les gusta, no experimentan las mismas sensaciones con él o simplemente les molesta. Los críticos del aborto dicen que muchas jóvenes aprovechan que el procedimiento está legalizado para tener sexo sin condones. Al ser legal, las condiciones del aborto suelen ser más seguras que en los países en donde esta práctica es clandestina, además de gratuita. Es una polémica abierta pero según estadísticas que condensa el Banco Mundial, siete de cada diez mujeres cubanas en edad fértil y con pareja usan métodos anticonceptivos.

 

La prevención en Cuba es doble porque requiere una prevención previa: frente a la escasez.

 

En cualquier caso, nadie puede negar que la prevención en Cuba es doble porque requiere una prevención previa: frente a la escasez. Cuando de verdad se pierden las cosas no hay duda que haya quienes puedan pedirlo a sus familiares en el extranjero o los traigan para comercializarlo. Como con otros inventitos, siempre se resuelve.

 

Gabriel García Galano

Gabriel García Galano

Periodista amante de bolas strikes y goles, siempre trata de consolar el impasible calor de la isla con una cerveza fría. Tiene un blog al que atiende poco y solo su gusto por las mujeres y el rock and roll supera su amor por el sarcasmo. Gabo, para los amigos.

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