«Lo hizo mi novio»: Umami, un cortometraje para salir del clóset


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Un fotograma de Umami (2022), la ópera prima de Ifrit

«Lo hizo mi novio» fueron las únicas palabras del nieto a su abuela cuando le preguntó quién había hecho la panetela que tanto le había gustado. Minutos antes de probarla, la señora había criticado a una pareja LGBTIQ+ en la televisión.

«La orientación sexual de nadie es un cliché o un recurso. Si fuera así, mostrar la heterosexualidad estaría más que gastado», dice Ifrit (Brisbany Recio Pérez, Ciego de Ávila, 1998), director del cortometraje «Umami», recientemente proyectado en el Multicine Infanta, de La Habana.

Hoy, cuando el tema LGBTIQ+ es tan  común en el audiovisual cubano, manejar estas historias requiere algo más que frases prefabricadas. Sin embargo, «Lo hizo mi novio» consigue el efectismo necesario para saber cuál fue la reacción de la abuela al terminar de saborear el trozo de pastel que se llevó a la boca.

El argumento de este ejercicio final del primer año en de Ifrit en la Facultad de Artes y Medios de Comunicación Audiovisual (Famca) del Instituto Superior de Arte (Isa), rompe con una escena que nos remite a la nostalgia. Una abuela, la reconocida actriz Cristina Palomino y su nieto, el actor Alejandro Cañer, ven juntos la televisión, sentados en el sofá, como si cosa de todos los días.

La siguiente toma rompe el confort hogareño. Quiebra la tolerancia, los prejuicios generacionales. Un spot publicitario del derecho a la diversidad sexual en Cuba le saca la molestia a la abuela. Algo irritada, pregunta en voz alta: «¿Cómo no les da pena poner a dos hombres besándose en la televisión? No sé dónde vamos a parar».

El nieto asume el silencio como respuesta, se cruza de brazos y baja la cabeza. La abuela pide al nieto un trozo del dulce que trajo a la casa. Rebosada de merengue y grageas, la panetela contrasta con la grisura del ambiente y el rictus de molestia que tienen los personajes. Es un contraste revelador.

La abuela, casi sin terminar la primera cucharada, elogia el pastel y pregunta al nieto por su procedencia.  El joven busca una respuesta que finamente no consigue y lo suelta: «Lo hizo mi novio».  

El sabor después del sabor

«“Umami”, aunque muchas personas no lo saben, es uno de los sabores básicos que se pueden percibir, junto al amargo, salado, dulce y ácido. Además en japonés significa “sabroso”», explica el director acerca del nombre del corto.

«Quise establecer una relación entre el título y lo que daba pie a que el muchacho se atreviera a salir del clóset con su abuela. Al ver que ella reacciona positivamente a algo que hizo su novio, él aprovecha para decirle. También es un símbolo del apoyo de su pareja, aunque no esté presente», añade.

El ejercicio final de Ifrit consistía en hacer un cortometraje de ficción de un minuto.

«Por eso la duración. Muchos consideramos que es aún más difícil contar una historia en este tiempo que en, por ejemplo, 3 minutos. Hay que lograr una síntesis de la idea. Así que fue un reto», dice.

Cristina Palomino, la «abuela», es una actriz con una larga trayectoria de trabajo comunitario.

«Su colaboración me parecía preciada. En el caso de Alejo, además de actor, es diseñador, trata la temática queer en su obra y es miembro de la comunidad, igual que yo, así que me parecía muy adecuado para el papel», explica Ifrit. «Ambos fueron muy amables y dispuestos, además de que tienen cierto parecido físico».

La última escena, aunque previsible, no deja de ser ingeniosa.

«La idea final fue el resultado de muchas otras ideas, alternativas. Es muy difícil escribir un guion con una historia efectiva para un audiovisual con una duración de apenas un minuto. Quería finalizar con una frase que fuera parte de una decisión contundente del personaje y que el punto del corto fuera que él se decidía a salir del closet con la abuela, independientemente de la reacción de ella», revela el director.

Ifrit, antes de comenzar a estudiar en la Famca, estudiaba periodismo y era youtuber. Sus juegos con el audiovisual tienen ese parteaguas. «Umami» además de ser ejercicio de clase, es su primera obra.

«Quise tocar esta temática porque quería hablar de cómo los perjuicios sociales y de la propia familia, pueden afectar y limitar la vida de alguien que está lidiando con aceptar su orientación sexual», declara.

«La intención de este cortometraje es expresar que, a pesar de esta presión, debemos dar un paso adelante y asumir quienes somos frente a nuestros seres queridos, aunque sea muy distante la comunicación entre generaciones diferentes, por su manera de pensar o creencias», insiste.

«Cada vez que una persona decide vivir en libertad le está sirviendo de referente a otra persona que en su momento podría estar afrontando el mismo conflicto. Por otra parte, me parece oportuno poder mostrar mi obra en un momento en el que Cuba está por aprobar el nuevo Código de las Familias», concluye Ifrit.

Umami (2022). Dir.: Ifrit

Comments (1)

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    Senén Alonso Alum

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    Messirve. El título es una delicia: un término japonés difícilmente “digerible” fuera del esquema lingüístico de ese idioma. Ifrit debe ser otaku👌🏻👌🏻

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