La última protesta de La Habana: defensores de animales detienen una matanza de perros callejeros


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Foto tomada del perfil de de Facebook de Beatriz Batista

Los activistas han demandado sin éxito una ley de protección animal.

Amanecieron en La Lisa, un municipio de las afueras de La Habana, para salvar a una docena de perros. Eran unos treinta activistas que trabajan por los derechos de los animales y se mostraron preocupados en los últimos días tras varias redadas efectuadas en algunas zonas de la ciudad. Para ellos, están relacionadas con la celebración del medio milenio de la capital cubana y con la visita de los reyes de España a partir de este lunes.
«No más estricnina», decía uno de los carteles que llevaron a la protesta. La estricnina es un veneno que mata con convulsiones en unos tres minutos. Así mueren los perros callejeros de La Habana, a pesar de las recomendaciones de la Organización Mundial de Sanidad Animal y de la Organización Panamericana de la Salud, que no recomiendan el uso de la sustancia.
Una docena de perros esperaba una dosis de estricnina este lunes en el Centro de Observación Canina de Zoonosis. «Abajo zoonosis», decía otro de los carteles.
Hacia la media mañana, la calle frente al establecimiento estaba cerrada por patrullas, un carro jaula y una decena de policías. Ese fue el momento de mayor tensión para los activistas, que esperaban un arresto masivo.
Varias funcionarias del gobierno de La Lisa aparecieron con instrucciones de parlamentar. Se entrevistaron con algunos de los activistas y acordaron, después de una discusión larga, que no se realizarán más capturas de animales hasta que una representación de los manifestantes se reúna, este martes, con un representante del Centro Provincial de Higiene Epidemiología. Los perros que albergaba el establecimiento, ya sentenciados a muerte, fueron entregados a quienes fueron a reclamarlos.
La reunión anunciada tiene el propósito de «recibir apoyo del Gobierno, dar soluciones y hacer un proyecto en pos del Bienestar Animal», escribió en su cuenta de Facebook Beatriz Batista.
En abril pasado, Batista y otros defensores organizaron una marcha por las calles de La Habana hasta la tumba de Jeannette Ryder, una estadounidense que hizo campañas a favor de los animales hace un siglo.
Una marcha similar quiso organizar el estudiante Javier Larrea en Santa Clara, al centro de la isla, pero el gobierno de esa ciudad no admitió la solicitud.
«La posición de los activistas frente a Zoonosis es la posición que tomaría cualquier activista por los derechos de los animales o cualquiera que sienta amor hacia ellos, todo transcurrió en tranquilidad y bajo la espontaneidad de ese sentir que hace mucho existe en la sociedad cubana», comentó Larrea a Tremenda Nota sobre la protesta efectuada este lunes.
«Las personas pasaban y se unían, pedían carteles, incluso los vecinos contaban historias de ese sitio», contó Jancel Moreno, un activista LGBTI que madrugó en Alamar, al otro extremo de La Habana, para irse a La Lisa y participar de la protesta.
El Centro de Observación Canina de Zoonosis es un sitio desvencijado donde, por el momento, no capturarán más perros. Esa fue una de las condiciones exigidas por los activistas
«No hay necesidad de hacer otra manifestación, en la unión está la fuerza», dijo Beatriz Batista en su declaración. «Comunidad Animalista, tranquila, mañana el mundo entero conocerá los resultados de la reunión próxima. Cualquier acción que hagan será contraproducente para nuestros animales», repitió.
La insistencia de Batista sugiere que las autoridades también plantearon sus condiciones para dialogar con los activistas y hacer otra manifestación no será bien recibido.
«Lo ocurrido hoy fue una clara respuesta a las incansables denuncias contra el atropello y agravio animal por parte de entidades estales, aunque también como pueblo somos culpables por abandonar a cientos de perros y gatos a su suerte», comentó Dennis Valdés, un activista medioambiental que trabaja en Trinidad, al centro de Cuba.
Javier Larrea aseguró a Tremenda Nota que «en la Asamblea Nacional del Poder Popular existen muchos diputados que defienden los derechos de los animales pero la máxima dirección no toma el asunto como algo serio».
Estadísticas oficiales calculan que viven en La Habana cerca de 200 mil perros, pero no se sabe cuántos deambulan en las calles.
Varios bocetos de una ley de bienestar animal han sido presentados a las autoridades cubanas sin éxito. El Ministerio de Agricultura coordina actualmente el trabajo de una comisión que debe redactar un proyecto definitivo y presentarlo al parlamento.
Una sola organización que promueve la protección de los animales, Aniplant, cuenta con reconocimiento legal en el país. Otras trabajan irregularmente y así sostienen campañas de vacunación y esterilización, además de refugios en distintas ciudades del país.

Maykel González Vivero

Maykel González Vivero

Periodista y activista LGBTI. Tuvo un blog mientras se lo permitieron y se llamaba El Nictálope, porque siempre ha presumido de ver bien, como algún animal de la noche. Echa de menos la radio y el insomnio que le favorecía antes para escribir. Ahora escribe cuando puede, donde puede colaborando con varios medios cubanos y extranjeros.

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