«La Pupila Afilada», la nueva peña del gobierno con artistas machistas


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La Pupila Afilada (Foto: Cubadebate)

Los polémicos espacios televisivos «La Pupila Asombrada» y «Con Filo» han creado un nuevo semental ideológico, o eso creen haber hecho. La Casa de la Amistad del Vedado estrenó el viernes 4 de febrero su nueva peña con el nombre de «La Pupila Afilada».

Los organizadores anunciaron venta de libros y carteles, banderas cubanas y del Movimiento 26 de Julio, pulóveres del Che y alegóricos a la Cuba revolucionaria, junto con discos de trovadores que pocos escuchan.

La entrada fue libre de costo, ajustada a las medidas higiénico-sanitarias. Básicamente los asistentes fueron estudiantes y trabajadores de las distintas organizaciones gubernamentales, Unión de jóvenes Comunistas (UJC), Partido Comunista de Cuba (PCC), aunque también hubo público desligado del entramado político ideológico.

Asistieron también facultativos de distintos centros universitarios, exagentes de la Seguridad del Estado como Fabián Escalante y Fernando González Llort, este último presidente del Instituto de Amistad con los Pueblo (Icap). y figuras de los medios de comunicación como Randy Alonso Falcón.

Mucha gente creyó ir a un concierto de uno de los más entusiastas defensores del gobierno cubano, el músico Ray «Tun Tun» Fernández. El músico, caído en desgracia con su público más fiel, el de las peñas del Diablo Tun Tun de la Casa de la Música de Miramar, no llegó solo. Quizás sus torpes y machistas declaraciones de hace algún tiempo han hecho que ahora toque con lo que ha denominado su «barbarie semiótica».

Me juego lo que sea que, de ese público que cerraba por capacidad cada jueves el «Tun Tun», o donde quiera que Ray tocara, solo fueron a verlo a la Casa de la Amistad los que «semióticamente» prefieren al cantautor por encima del ser humano. El mismo que hace dos meses llamó «señoritingas libidinosas» a los cientos de mujeres que apoyaron a las víctimas de abusos sexuales cometido durante años por Fernando Bécquer.

Pero antes de que Ray Subiera al escenario se reprodujeron videos en una pantalla gigante. Discursos de Fidel Castro, cortos promocionales de los Comité de Defensa de la Revolución (CDR), y referencias a las consultas populares que se llevan a cabo en los barrios del país para la aprobación del proyecto del Código de las Familias.

Sobre las 7 de la noche, los protagonistas del programa de televisión «La Pupila Asombrada», Iroel Sánchez y Fidel Díaz Castro, este último con un moderado tono de ebriedad, además de Michel Torres Corona, del programa «Con Filo», intercambiaron con invitados como el propio presidente del Icap.

Iroel, uno de los ideólogos de las estrategias comunicativas llevadas a cabo durante los últimos años en los medios cubanos, reveló que «una de las cosas que nos propusimos cuando creamos “Con Filo” era rescatar algo que hace mucho tiempo no se hace en Cuba, que es el humor político en televisión».

«Podemos tener más o menos éxito, pero es el objetivo… que se podían hacer memes revolucionarios con Fidel, con Díaz Canel…», añadió. La gente aplaudió, y parecía satisfecha con la velada.

Díaz Castro, por su parte, en su ir y venir criticó el reciente boicot de Festival SanRemo Music Awards (SRMA) que debe realizarse en Cuba en el próximo abril. Dijo: «Muchas veces no se convoca a quien debería convocarse, Leon Gieco, Juan Carlos Baglietto, Fito Páez, Chico Buarque… a los músicos de verdad, para que compitan con los nuestros».

Otra vez la gente aplaudió.

Finalmente, Ray y sus músicos subieron a la pista. Hasta cerca de las 9 de la noche la agrupación tocó temas muy conocidos de su repertorio y parte de un nuevo disco dedicado a Ñico Saquito.

En un momento del espectáculo, Ray volvió a cometer otra de sus pifias, esta vez delante de sus mecenas del Partido y la Juventud. «Caballero, hay que estudiarse el Código de las Familias», dijo. Inmediatamente se remitió a su esposa, la que lo acompaña a todas sus peñas y conciertos y le dijo que: “Quien más se lo tiene que estudiar eres tú, porque eres la beneficiada”».

¡Final con el consorte!

Ray se percató de su metedura de pata y haló cordel. Temiendo que sus palabras fueran sacadas de contexto y con su trago en la mano pidió un brindis: «¡Que viva la mujer cubana!»

¿Qué más hay que exigirle a un gobierno que en plena consulta popular para debatir el Anteproyecto del Código de las Familias, invita a semejante artista a un evento? Un artista que, públicamente y en reiteradas ocasiones, ha ofendido a las mujeres cubanas con todo tipo de décimas, carteles y memes. Ray Fernández se jacta de su machismo ancestral advirtiendo que su voz es la voz del sistema que lo ampara.

Si la cosa metía miedo y horripilaba de verdad, la guinda del pastel fue descubrir al compinche del autor de «Lucha tu yuca» afilarse las pupilas.

El acusado por delitos sexuales, dígase abusos lascivos, ultraje sexual y más recientemente violación, denunciada por esta revista, estaba agazapado en una esquina del público. Fernando Bécquer, creyéndose impune, se sentó en una mesa, bien lejos del foco, y disfrutó de la muela y el concierto de su monina.

Es cierto que, al parecer, ningún artista de los que tocaron esa noche o estaba en el público, entre los que se encontraba el trovador Ariel Díaz, que también fue emplazado en una de las denuncias contra Bécquer, se acercó a su mesa. No obstante, su presencia en la peña demostró que se sabe protegido por los que a capa y espada defiende en cada tribuna en que sube a cantar. Perdón, subía.

Las mismas tribunas en las que se ponía a gritar una carga al machete que luego, en cualquiera de sus casas del Vedado, llevaba a cabo contra jóvenes mujeres a las que manipulaba mediante la religión afrocubana. El mismo Bécquer que camina comiéndose con los ojos cualquier vestido escotado que le pase por el lado. Un enfermo «oficial».

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