La iglesia católica rechaza el matrimonio LGBTI+ mientras encubre escándalos sexuales, incluso en Cuba


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(Ilustración: Polari)

Al parecer, el Vaticano corrige al papa Francisco. En un documental estrenado en octubre de 2020, el líder de la iglesia católica se mostró a favor de las uniones civiles entre personas del mismo género. La declaración trastornó a los conservadores, que ahora respondieron.

Este lunes, la Congregación para la Doctrina de la Fe publicó una nota aclaratoria donde recuerda que la Iglesia Católica no bendecirá las uniones entre personas del mismo sexo.

La nota dice que «no es lícito impartir una bendición a relaciones, o a parejas incluso estables, que implican una praxis sexual fuera del matrimonio (es decir, fuera de la unión indisoluble de un hombre y una mujer abierta, por sí misma, a la transmisión de la vida), como es el caso de las uniones entre personas del mismo sexo».

Según indicó la nota, la respuesta está condicionada porque en «algunos ambientes eclesiásticos se están difundiendo proyectos y propuestas de bendiciones para uniones de personas del mismo sexo» y que «estos proyectos están motivados por una sincera voluntad de acogida y de acompañamiento de las personas homosexuales, a las cuales se proponen caminos de crecimiento en la fe», pero que no pueden convertirse en bendiciones.

La Congregación para la Doctrina de la Fe, dirigida por el cardenal español Luis Francisco Ladaria Ferrer, apuntó que «Dios ama a cada persona, como también lo hace la Iglesia rechazando toda discriminación injusta». No obstante, aclara que las bendiciones sobre personas están en relación con los sacramentos. Por tanto, la bendición de las uniones homosexuales no puede ser considerada lícita, en cuanto sería en cierto modo una imitación o una analogía con la bendición nupcial.

Además, añadió que «no existe ningún fundamento para asimilar o establecer analogías, ni siquiera remotas, entre las uniones homosexuales y el designio de Dios sobre el matrimonio y la familia».

Por último, explicó que «la declaración de ilicitud de las bendiciones de uniones entre personas del mismo sexo no es, por tanto, y no quiere ser, una discriminación injusta, sino reclamar la verdad del rito litúrgico y de cuanto corresponde profundamente a la esencia de los sacramentales, tal y como la Iglesia los entiende». A la vez, instó «a acoger con respeto y delicadeza a las personas con inclinaciones homosexuales».

La nota fue motivada por las declaraciones del papa Francisco en un documental donde se refirió a la posibilidad de que dos personas del mismo sexo formen una familia, un tema que la iglesia católica ha rechazado siempre.

El documental, dirigido por el director ruso Evgeny Afineevsky y titulado «Francesco», contiene dos horas de entrevistas a personalidades y amigos del papa. En una parte del material, el pontífice dice que «los homosexuales tienen derecho a estar en una familia. Son hijos de Dios y tienen derecho a una familia. Lo que tenemos que hacer es crear una ley de uniones civiles. Así están cubiertos legalmente. Yo apoyé eso».

No obstante, la posición Francisco ha sido contradictoria. Mientras fue arzobispo de Buenos Aires se opuso a legalizar los matrimonios LGBTI+. Luego, en un vuelo de regreso de Brasil, en 2013, volvió a referirse al tema asegurando que «si una persona es gay y busca a Dios y tiene buena voluntad, ¿quién soy yo para juzgarlo?»

Más tarde, en 2018, dijo que cuando la homosexualidad se manifiesta desde la infancia «hay muchas cosas que se pueden hacer desde la psiquiatría». En 2020, en una entrevista con un medio español declaró que «cuando la persona es muy pequeña y muestra síntomas raros, puede ir a un psicólogo para que vea a qué se debe eso».

Fue por estos antecedentes que sus declaraciones en el documental llamaron tanto la atención.

Según el medio alemán Deutsche Welle, las declaraciones mostradas en «Francesco» se trataban en realidad de dos respuestas distintas de una entrevista concedida a la periodista mexicana Valentina Alazraki, pero que nunca fueron entregadas por parte del Vaticano al canal Televisa. Sin embargo, fueron editadas y publicadas en el documental como si fuera una, sin contextualizar que se refería a las leyes estatales de Argentina.

La respuesta, según asegura el texto de Deutsche Welle, fue sacada de contexto y creó tanta confusión que incluso la Secretaría de Estado contactó con los nuncios (embajadores) en cada país, para explicar que no cambiaba la doctrina.

Las contradicciones de la iglesia católica cubana

A diferencia de los evangélicos, la iglesia católica no participó activamente en las campañas contra el matrimonio igualitario en 2018, cuando el anteproyecto de Constitución abría la puerta al matrimonio entre personas del mismo género. Sin embargo, manifestó su respaldo a la doctrina católica sobre las personas LGBTI+.

Dionisio García Ibáñez, arzobispo de Santiago de Cuba, usó un discurso cercano al lenguaje oficial para descalificar el matrimonio igualitario y lo definió como «imperialismo cultural» y «colonialismo ideológico».

«Es falso alegar que es propio de una revolución hacer cambios como este, romper con las tradiciones», dijo García Ibáñez.

Otra posición sostuvo su colega el arzobispo de Camagüey, Wilfredo Pino Estévez,  quien estuvo a favor del «reconocimiento civil de las ‘parejas de hecho’».

«Ojalá que en nuestra futura Constitución no se modifique la definición actual de matrimonio, sino que se estudie la posibilidad de implementar en ella las ‘parejas de hecho’. Así se respetarían los derechos de todos», escribió Pino Estévez por esos días.

La Constitución finalmente aprobada por el parlamento a finales de 2018 y luego sometida a referendo en febrero de 2019, no mantuvo su propuesta inicial de describir el matrimonio como «la unión de dos personas».

Finalmente, la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba, en una postura conjunta, consideró «mal fundado y erróneo» que el proyecto constitucional abriera la opción del matrimonio a las parejas LGBTI+.

Mientras la iglesia católica cubana adopta estas posiciones públicas, navega al borde de los escándalos sexuales, según la evidencia reunida por el periodista francés Frédéric Martel en su famoso reportaje «Sodoma. Poder y escándalo en el Vaticano», publicado en 2019.

Varios de los entrevistados afirman que Benedicto XVI decidió renunciar al papado una semana después de haber visitado Cuba, al enterarse de «la magnitud de los abusos sexuales de la iglesia cubana».

Federico Lombardi, exportavoz de la Santa Sede, confirmó a Martel que el papa «empezó a contemplar la idea de su renuncia» después de visitar La Habana.

«Misas negras de domingo, orgías, casos de pedofilia, prostitución: la Iglesia cubana está muy comprometida», le dijo el laico Roberto Veiga a Martel. Veiga fue director de la revista Espacio Laical y trabajó durante una década cerca del cardenal Jaime Ortega.

Carlos Manuel de Céspedes García-Menocal, fallecido en 2014, fue vicario de la arquidiócesis de La Habana. Llegó a ser muy conocido por su carisma y por su trabajo intelectual, pero no solo por eso. Según Martel, «su homosexualidad y su aventurismo sexual están bien documentados». El periodista francés asegura que «un célebre teólogo» le comentó que al sacerdote «le gustaba ‘bendecir el pene de los muchachos’».

El arzobispado de La Habana fue refugio al menos de un sacerdote acusado de pedofilia en Estados Unidos, probablemente con conocimiento de Ortega y con la subvención económica de la iglesia católica estadounidense.

George Zirwas fue uno de los sacerdotes implicados en un gran escándalo de abusos sexuales que llegó a los tribunales de Pensilvania en 2016. Se le acusa, entre tantos incidentes, de ser miembro de una red de sacerdotes pedófilos que producía pornografía infantil. La diócesis de Pittsburgh tenía reportes de estas actividades desde finales de la década de 1980.

Instalado en La Habana para evadir su responsabilidad penal, Zirwas fue asesinado en 2001.

Alexis Jiménez Yang

Alexis Jiménez Yang

Periodista

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