La demorada Ley de Protección Animal impacienta a la sociedad civil en Cuba


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Cartel publicado en el perfil de Facebook del activista Sergio Boris Concepción Silva

Los principales activistas por los derechos de los animales han manifestado su preocupación durante las últimas semanas por el retraso del gobierno, a quien exigen desde que legisle para resolver las demandas de la agenda animalista.

Se trata de la norma legal que debería resolver la desprotección en que se encuentran los animales ante la violencia y otros aspectos relacionados con la responsabilidad social ante ellos.

El 7 de abril de 2019, los animalistas cubanos protagonizaron su primera marcha con autorización oficial. Por el Vedado, en La Habana, marcharon cientos de personas hasta el cementerio de Colón, con el propósito de homenajear a Jeannette Ryder, una de las precursoras del activismo en defensa de los animales. Podían verse entre la multitud carteles que exigían al gobierno una Ley de Protección Animal.

Posteriormente, el 11 de noviembre de ese año, un grupo de activistas se manifestaron frente un establecimiento de Higiene y Epidemiología en La Habana, decididos a impedir la muerte de varios animales callejeros y a protestar contra los procederes violentos de esa institución. De esta manifestación pacífica resultó un encuentro con las autoridades del Ministerio de Salud Pública (Minsap) celebrado al día siguiente.

Respecto a ese encuentro, la activista Beatriz Batista, quien estuvo presente en la reunión, refirió en su perfil de Facebook: «Los temas que llevamos los animalistas a tratar estaban relacionados con el funcionamiento de Zoonosis… y la propuesta fue que los protectores de animales trabajemos como voluntarios para lograr una alianza con el gobierno».

El activista Sergio Boris Concepción Silva es miembro de CeDA (Cubanos en Defensa de los Animales), un grupo independiente que trabaja para «disminuir las poblaciones callejeras de perros y gatos y educar a la población, especialmente niños y jóvenes, en la no violencia», según declara en su sitio web.

Sergio Boris comentó a Tremenda Nota que en 2019 se prometió la aprobación de una Ley de «Bienestar Animal» para noviembre de 2020. El plazo ya terminó.

«Los integrantes del movimiento animalista han participado en una docena de reuniones con el Ministerio de Agricultura, Salud Pública, y Aniplant (Asociación Cubana de Protección a Animales y Plantas) para establecer agendas de trabajo conjunto para el bienestar animal. Ha terminado el mes de noviembre y aún no se ha legislado lo prometido, ni se ha logrado consolidar el trabajo en conjunto», dijo Sergio Boris.

Aniplant es la única organización de este tipo registrada legalmente en Cuba. El resto no ha conseguido hasta ahora que se les reconozca como asociaciones ante la ley cubana.

La nueva Constitución de la República de Cuba, aprobada en 2019, define en su artículo 75 que «El Estado protege el medio ambiente y los recursos naturales del país…» pero no menciona la protección de los animales.

Tener una ley que garantice derechos a los animales es un reclamo constante de los animalistas, quienes aspiran a que penalicen las conductas violentas, se estimule la creación de refugios y además se permita trabajar con reconocimiento legal al resto de las organizaciones, además de Aniplant.

«Ya pasó noviembre. El #decretoley de #BienestarAnimal ya estaba redactado el 11 de noviembre de 2019, lo repasó frente a nosotros María Gloria Vidal junto a Yosbani Gutiérrez. Pasó luego por conciliación con ministerios y entidades diferentes», recordó la activista Valia Rodríguez en un post de la página Cuba contra el maltrato animal.

«¿Y ahora qué? ¿Qué pasa con la aprobación del Consejo de Estado? Se necesita una explicación formal por parte del Ministerio de Agricultura de Cuba», escribió también Rodríguez.

Estos animalistas no solo señalan la morosidad de las instituciones a cargo de presentar la ley. Además, denuncian haber recibido acoso policial en varias ocasiones a causa de su activismo.

Algunos animalistas han reaccionado en las redes sociales anunciando que organizarán una manifestación que no ha llegado a producirse, a pesar de que el plazo acordado ya venció.

«Ya no creemos en falsos diálogos, queremos resultados, fue un año de larga espera en el que hubo violaciones, mutilaciones, asesinatos, golpizas, muertes y más muertes de animales inocentes y nosotros tragamos y confiamos», posteó Sergio Boris a comienzos de diciembre.

Tremenda Nota

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