Jancel Moreno, activista LGBTIQ+: «Contra la manipulación hay que ir siempre, venga de donde venga»


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(Foto: Facebook)

Jancel Moreno es un activista de 23 años que se unió muy temprano a las luchas LGBTIQ+. Desde 2018 trabaja en el activismo y acabó convirtiéndose en un rostro conocido.

Desde entonces, está en todas las batallas. Fue uno de los manifestantes del 11 de mayo de 2019, por ejemplo. También ha trabajado como reportero. Últimamente impulsa el proyecto «Dame la mano».

Jancel conversó con Tremenda Nota sobre el futuro Código de las Familias, la ley que podría reconocer numerosos derechos a las personas LGBTIQ+ si finalmente resulta aprobada.

―¿Qué relación hay entre el activismo LGBTIQ+ y los avances para la comunidad planteados en la última versión del Código de las Familias?

―Yo creo que hay una relación de años de trabajo entre el activismo independiente, el activismo oficialista de las instituciones, y el Código de las Familias.

Si bien no considero que el gobierno haya decidido de buena gana escuchar al activismo independiente, sí creo que ha habido una presión, no solamente nacional sino internacional.

Aparte de los intereses económicos que pueda tener el gobierno, que por supuesto están ahí, no se puede negar el logro del activismo independiente.

Estos avances son pequeños pasos que hemos dado. El anteproyecto es muy bueno, pero no sabemos finalmente qué se va a aprobar.

―¿Qué opinión te merece la polémica desatada en las redes acerca de los avances que trae el Código de las Familias y la cortina de humo que podría representar?

―En política nada es casual. A estas alturas ya deberíamos haber estado en el proceso de referendo del Código de las Familias.

Se atrasó debido a la epidemia de covid-19, y ahora casualmente coincide con la entrada en el terreno, por la parte trasera, del Código Penal, que se va a aprobar inevitablemente, y que sí pone en riesgo muchísimas libertades.

Entonces vuelve de nuevo la causa LGBTIQ+, el matrimonio igualitario y otros derechos de la comunidad, a ser la cortina de humo perfecta para que el gobierno pueda introducir algo más letal como es el Código Penal.

También por supuesto está el lavado de imagen o pinkwashing. O sea, ¿qué es lo que está viendo el mundo luego del 11J? Bueno, que Cuba está dando pasos con relación a los derechos.

―¿Crees que hay conservadurismo y homofobia encubiertos en la opinión de buena parte de la oposición al enfrentar el nuevo Código de las Familias?

―Por supuesto que las hay, pero creo que no debió tomarnos de sorpresa. Si creo que es preocupante, sobre todo para quienes ejercemos el activismo independiente, porque si ese es el futuro, yo no estoy muy seguro de querer ese futuro.

Ellos tienen su derecho a expresar su descontento. No todo el mundo tiene que comulgar con el Código de las Familias, pero el problema está en que para estas personas fue prioridad oponerse al nuevo Código de las Familias porque venía directamente de manos del régimen, sin apenas leerse el código.

Luego vino una campaña de manipulación grandísima, en la que participaron muchos influencers, quienes causaron y causan muchísimo daño por la desinformación que trasmiten y que hacen que su público repita.

Todo esto creó un estado de opinión negativo en personas que, estoy seguro, en su inmensa mayoría no habían ni siquiera leído el código, ni creo que a estas alturas lo hayan hecho. Ya esto se ha olvidado un poco porque es una característica de la dinámica de las redes sociales.

Por ejemplo, ya casi nadie habla de Ucrania, aunque siga ahí el conflicto. Igual pasa con el Código de las Familias. Sigue la consulta popular, pero ya no se habla tanto de esto.

Se utilizó la manipulación, y contra la manipulación hay que ir siempre, venga de donde venga. Se utilizó la desinformación, y contra la desinformación hay que ir siempre, venga de donde venga.

Yo estoy seguro de que, si el activismo LGBTIQ+ fuera reprimido, enseguida la oposición se haría eco de esa represión. Pero ahora que el gobierno, por diversas razones, está de parte del activismo, estas personas de la oposición, por estar en contra del gobierno, se han convertido en enemigas de nuestros derechos.

―¿En qué estás trabajando ahora mismo?

―Desde que empezó el tema de la consulta yo estoy en «Dame la mano Cuba» haciendo todo tipo de acciones a favor de la causa.

Estamos trabajando con nuestros recursos, lo que lo hace más difícil. Imprimiendo pegatinas y volantes, repartiéndolas, incluso contactando con gente de otras provincias o yendo a otros lugares más distantes a hacer activismo. El último sitio en el que estuvimos fue en Regla.

Estamos incidiendo, no tanto en redes como en la calle, porque este es nuestro objetivo fundamental en este momento, incidir en la sociedad directamente, desde el plano físico y no solo desde el virtual.

También hemos creado alianzas con otras organizaciones, por ejemplo acá en Matanzas estamos trabajando muy de cerca con el proyecto AfroAtenAs, quienes llevan tiempo realizando una labor excelente.

Sobre todo, estamos atentos a cualquier llamado que haga el activismo independiente, para unirnos a ellos. Por ahora lo más importante para nosotros es analizar el estado de opinión general para contrarrestar así las negatividades.

Nuestras pegatinas y nuestros volantes se crean en relación a esto, para informar y proteger la causa LGBTIQ+ de cualquier desinformación o manipulación.

Tremenda Nota

Tremenda Nota

Una revista marginal

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