Iyanifás, las «santeras» que dieron la espalda a la tradición masculina y prepararon su propia «Letra del Año»


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Ceremonia en el templo Egbé Fermina Gómez ati Eshu-dina, de Holguín (Facebook)

La madrugada de este 1 de enero de 2021 fue histórica. Por primera vez las iyanifás cubanas, sacerdotisas de Ifá rechazadas por los religiosos afrocubanos tradicionales, se unieron para consultar el oráculo de Olofin y sacar la «Letra del Año», un oráculo con avisos y recomendaciones para Cuba y el mundo.

Este pronóstico, muy esperado por practicantes de las religiones cubanas de origen africano, tuvo dos versiones este año. La oficial, que emite el Consejo de Mayores de la Asociación Cultural Yoruba de Cuba (ACYC), y la difundida por las iyanifás, que trabajaron en colaboración desde distintas ciudades del país.

En el templo Ifá Iránlowo, de La Habana, se determinó el «odún toyal» (signo principal), mientras que los templos Otura-Odí, de Matanzas, y Egbé Fermina Gómez ati Eshu-dina, de Holguín, establecieron los «odún adelekán» y «adelejí» respectivamente, a los que comúnmente se les conoce como «testigos». El oráculo se completa con la divinidad regente y la acompañante, la oración profética y la bandera correspondiente a este año. Todo estuvo a cargo de las iyanifás.

Muchos cuestionan la atribución, por considerar que no se corresponde con las prácticas religiosas tradicionales.

«Las iyanifás fuimos expulsadas de la ACYC, provocando un estallido y más desunión a lo interno de la comunidad religiosa afrocubana», dijo a Tremenda Nota Dulce María Rodríguez, una de las santeras más respetadas y conocidas de Holguín, con 38 años de haberse iniciado en la Regla de Ocha y doce de consagrada en los cultos de Ifá.

Iyanifá del templo Ifá Iranlowo, de La Habana (Facebook)

Por eso decidieron seguir su camino religioso «al margen de dicha organización», dice Dulce María. A partir de ese momento, agrupadas en sus consejos directivos, decidieron sacar la «Letra».

Aunque el oráculo se determina en la madrugada del primer día del año, el proceso comenzó el 21 de diciembre con sacrificios de las iyanifás en los templos que se unieron para dar una «Letra» propia y femenina.

En La Habana se le sacrificó a Odúa, el protector de los gobernantes y líderes. En Matanzas y Ciego de Ávila a Orisaoko, deidad de la agricultura. Y en Holguín a Olokun, el oricha a cargo de las comunicaciones oceánicas, el comercio, los convenios y el embarazo.

Las sacerdotisas que no pudieron asistir a las ceremonias se mantuvieron en línea, siguiendo las orientaciones rituales para mantener la unidad litúrgica durante todo el proceso.

Aunque hoy existen iyanifás en diversas partes del mundo y las primeras fueron consagradas en Cuba hace más de dos décadas, su existencia continúa siendo un tema polémico para la santería.

La rama criolla de la santería siguen viéndolas como una gran herejía, pues consideran que solo los hombres pueden consagrarse a Ifá y las mujeres solo pueden aspirar al rango menor de «apetebí de Orúnmila». Discusiones semejantes sobre el acceso de las mujeres al sacerdocio siguen ocurriendo hoy en grupos religiosos de cualquier fe.

A pesar de los ataques que han sufrido durante años, hoy muchas iyanifás lideran sus propios cabildos. La cifra de consagradas, hasta hace muy poco ascendía en Holguín a 3 mil, según un censo realizado por el Egbé Fermina Gómez en los diferentes cabildos de esa ciudad ubicada al oriente del país.

Las iyanifás han demostrado estar preparadas a la hora de defenderse ya sea filosófica y teológicamente.

«No tenemos temor», afirma categóricamente Ifá Iránlowo (Ifá es la Salvación), nombre de consagración de Dulce María, quien además todavía es miembro de la filial que tiene en Holguín la ACYC.

Dulce María asegura que las iyanifás pueden y tienen la facultad para hacer lo que han hecho y que no buscan la polémica con la ACYC: «Solamente les decimos que tienen que hacer un estudio profundo y verdadero de lo que Ifá está diciendo para ellos».

La sacerdotisa criticó la precisión del oráculo oficial emitido en 2020.

«En este año que concluyó, el análisis que se hizo con el signo fue insuficiente. Ellos no detectaron, por ejemplo, que el mundo se enfrentaría a una enfermedad que tendría un costo tan alto de vidas humanas», consideró.

«Mientras eso sucede, las sacerdotisas de Ifá vamos a continuar existiendo y bajo nuestra responsabilidad y con la aprobación de Orúnmila, Olofin y de Odúa seguiremos emitiendo a partir de este año la ‘Letra’ para Cuba y el mundo», concluyó.

Comments (6)

  • De las Obbas a las Iyanifa – 20 de Octubre

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    […] con las iyaonifás o iyanifás, sacerdotisas que asumieron en 2021 la decisión de dar una «Letra del Año», ceremonia religiosa que siempre ha estado a cargo de los […]

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    Glo

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    Y dónde se puede ver el documental? Gracias

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    Yasmani Castro Caballero

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    Las Iyanifa no son santeras sino simplemente Iyanifa. Las santeras o iyalochas es otra categoría dentro del complejo religioso de Ocha-IFA. Le recomiendo que vean el documental de Noel Rodríguez que se titula Iyanifa la necesaria evolución

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      Florentino

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      Ifa no acepta homosexuales. Menos mujeres. La mestruacion es unos de los principales obstaculo mas su sexso. Esas mujeres lo que estan es locas y son unas super profanadoras. Ya se la veran con Olodumare. Olofin y demas Orichas. El dinero es lo que las hacen ser profanadoras. Es lo que son.

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