Historias de padres cubanos que sí están


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Ricardo con Paula y Marcela (Fotos: Cortesía de los entrevistados)

El día que aborté, mi padre, un guajiro entrado en años, no me dio un discurso de moral. Me acompañó al hospital y regresé a casa dormida en su pecho, como solía hacer cuando era niña y volvíamos de la playa.

En esos días cuando yo era un camarón hambriento y arenoso, solo aquel abrazo calmaba mi inquietud. El día que decidí no ser madre, temí más la respuesta de mi padre que al propio dolor del procedimiento. Él no me decepcionó.

Escribo como la hija de un padre que estuvo allí. Escribo desde el privilegio, sabiendo que esta sociedad patriarcal ha condenado a muchas personas a crecer con padres ausentes, autoritarios o golpeadores de mujeres. Padres que les hicieron la vida un infierno al saber que no tenían un hijo heterosexual.

Estas son las historias de padres que están, de diversas formas, en la vida de sus hijos, padres que son madres, padres biográficos, padres que siguen siendo padres a pesar de la distancia o el divorcio.

Las paredes de la casa de Ricardo Figueredo están llenas de dibujos de sus hijas. Es papá las 24 horas y sobre todo en los últimos tiempos desde que, Diana, la madre, ha tenido que centrarse en su trabajo.

Cuidar de Paula y Marcela, niñas de 6 y 10 años, requiere toda su atención. El lema de Ricardo es que si las mujeres han podido ser madres, profesionales y amas de casa, él también tiene que lograrlo. Sus hijas lo han hecho mejor persona. Ricardo no ha renunciado a los conciertos ni a su riguroso trabajo de productor de cine. Sigue creando y viviendo, pero eso sí, cada vez que debe tomar una decisión, su primer pensamiento es para sus hijas.

Abril y Kamankola

El cantautor Jorgito Kamankola dice que la paternidad es «el amor en su total plenitud, lo inexplicable, el todo por el todo donde la nada no existe». Desde que abril le trajo a Abril, se tatuó su nombre en el cuerpo y en el corazón. Celebra este Día de los Padres en Madrid, aunque en España no se festeje hoy. Su hija es el alma de la Cuba que extraña.

A Joel le cambiaron los tiempos cuando nació Alma. Claudia y él gestaron de manera simultánea a su hija y a «El Babujal», una tienda de artesanías. Combinar un negocio y la responsabilidad de una vida que comienza, no es simple.

«Si no fuera por ella, no podría hacer nada de lo que hago. No siempre tengo el mejor ánimo, ni las ganas, pero ella es mi motor. Todo el trabajo que uno puede llegar a pasar por ella vale la pena, solo por oírla decir “Papá”», dice.

Lena y Mario

Para el profesor e historiador Mario Castillo, ser el papá de Lena es como volver a su niñez. Con ella regresó a su proceso de formación sentimental y a las vivencias que lo hicieron ser la persona que es.

«La paternidad es también un gran laboratorio de experimentación de los grandes problemas políticos de este mundo: los problemas de la libertad, la creatividad, la autoridad», resume Mario.

 

Grillo y Lorena

Rafael Grillo y Lorena inventaron una palabra para nombrar su relación: «papastro». Este término no posee la distancia de la palabra padrastro ni usurpa la presencia de un padre biológico. «Yo soy una suerte de continuación y complemento», dice el profesor y editor.

Cuando la conoció tenía solo 12 años y fue durísimo. Asumió la táctica de demostrarle que su relación con él podría ser valiosa. Se la ganó.

Hamed y Enzo

Hamed Toledo enfrentó la paternidad recién graduado de filosofía. Anteriormente había tenido parejas con hijos que incorporó a su vida, pero esta vez decidió involucrarse del todo en la crianza de Enzo y Andrea. Para él ser padre implica afecto y responsabilidad y no existen dos maternidades ni paternidades iguales.

«La “pamaternidad” es un crecimiento en la mayoría de los casos, se va siendo cada vez mejor con los hijos porque con ellos también se aprende. Entonces, ser padre es amar a tus hijos, cuidarlos, acompañarlos y, la mayor parte del tiempo, escucharlos», dice.

Adriana y Héctor

Héctor Calás Roque por fin pudo reunirse con su hija en Estados Unidos. La distancia los separó durante la la infancia de su Adriana, pero desde que aprendió a usar el teléfono no hubo un día en que no se comunicaran.

En los encuentros anuales con ella, supo trasmitirle su cultura. Para él es muy importante que su hija sienta también que es cubana.«Ser padre es respetar las creencias de tu hija, aprender a compartir con ella y ser honesto», afirma.

Juan Pin junto a Ana, Lucía y Pablo

El cineasta Juan Pin Vilar es el papá de Pablo, Lucía y Ana. Su hijos ya son hombres y mujeres. Cuando le pregunto qué es la paternidad para él, su respuesta es rotunda: «Estar alerta, amar sin límites».

Lisbeth Moya

Lisbeth Moya

Periodista feminista y militante de izquierda

Comments (1)

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    Paloma Botalin

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    Gracias! Me encantó!

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