El Ministerio de Cultura y los artistas independientes, un diálogo roto


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 Manifestación del 27 de noviembre de 2020 frente al Ministerio de Cultura (Ismario Rodríguez)

«Con los mercenarios, no nos entendemos», fue la frase que usó el Ministerio de Cultura de Cuba (Mincult) para concluir un comunicado oficial que cancela el diálogo iniciado el 27 de noviembre de 2020 con un grupo de artistas independientes, a raíz de una manifestación que reunió a cientos de personas frente a la sede de la institución y que ha trascendido ya como una de las protestas ciudadanas más notables en la historia de la Revolución Cubana.

Los manifestantes exigieron libertad de expresión y de creación artística tras el desalojo violento efectuado por las autoridades en la sede del Movimiento San Isidro (MSI), un grupo de artistas y activistas que llevaba varios días confinado y en huelga de hambre para exigir la libertad de Denis Solís, un polémico rapero sancionado a prisión por desacato.
Una de las razones para cancelar las conversaciones fue precisamente que los manifestantes, agrupados ahora bajo la denominación «27N», en alusión a la fecha de la protesta, incluyeron entre los participantes en el diálogo a Luis Manuel Otero Alcántara, uno de los líderes del MSI.
«Al pretender incluir entre los participantes a personas que se han autoexcluido hace mucho tiempo por sus agresiones a los símbolos patrios, delitos comunes y ataques frontales a la dirección de la Revolución Cubana, bajo el disfraz del arte, los que instrumentaron esta maniobra acaban de romper toda posibilidad de diálogo», dijo el Ministerio en su nota.
Esta fue la reacción de las autoridades a una comunicación de 27N que el comunicado calificó de «insolente».
En su mensaje, los artistas independientes pedían protección para los participantes en la reunión proyectada, basados en que habían sido acosados en los días posteriores a la protesta del 27 de noviembre.
Añadían que la lista de artistas y activistas presentada al Ministerio, donde estaba incluido Otero Alcántara, «no puede ser negociable». También solicitaban la presencia del presidente Miguel Díaz-Canel en la reunión «dado que los temas en la agenda superan las facultades del Ministro de Cultura».
El ministro Alpidio Alonso, quien se reuniría con los manifestantes según estaba previsto, dijo en su cuenta de Twitter que las oportunidades de dialogar con las autoridades culturales se mantenían para los participantes de la protesta que «no han comprometido su obra con los enemigos de la nación cubana».
Las declaraciones oficiales publicadas sobre el incidente distinguen entre artistas con insatisfacciones que pueden resolver las instituciones y el resto, denominados «mercenarios», y a los que se atribuye afinidad con la agenda política estadounidense.
La Unión de Artistas y Escritores de Cuba (Uneac) respaldó la posición del Ministerio de Cultura, lo mismo que otras asociaciones oficiales como la Unión de Periodistas de Cuba (Upec).
Algunos de los artistas rechazados publicaron una respuesta donde declaran que «la condición primera para que nuestras peticiones puedan siquiera evaluarse, es el necesario reconocimiento del derecho a la libertad política» y que mantienen su disposición a «un diálogo de reconciliación que pueda saldar nuestras diferencias».
En esa nota, 27N sigue solicitando la liberación de Denis Solís, un punto que ha provocado desacuerdos incluso entre quienes asistieron a la manifestación frente al Ministerio de Cultura.
Denis Solís fue sancionado por desacato después que expulsara de su casa a un policía y todavía no han podido aclararse todas las circunstancias del incidente, donde usó insultos homofóbicos y consignas a favor del presidente estadounidense Donald Trump.
Por esta razón, el MSI alejó la posibilidad de ser apoyado por una parte de la sociedad civil, como la comunidad LGBTI+ y grupos independientes de izquierda.
Los artistas «revolucionarios» que también defienden el diálogo
El cantautor Silvio Rodríguez, conocido por sus posiciones a favor de la Revolución Cubana, lamentó la cancelación de las conversaciones entre los artistas independientes y el Ministerio de Cultura.
«Da la impresión de que se agarraron de lo que fuera para suspender el diálogo, para quitárselo de arriba (suena a orientación superior)», escribió en un comentario de su blog Segunda Cita.
Por su parte, Fernando Pérez, uno de los directores de cine más destacados de Cuba, compartió una nota donde dice que «para la mayoría de los que participamos en el 27N frente al Mincult, el reclamo a la libertad de expresión y el derecho al disenso se lograrían únicamente a través de la participación y el diálogo».
Fernando Pérez aclaró que no comparte las «filiaciones políticas» de algunos miembros del MSI, pero tampoco estuvo de acuerdo con el tono que usaron los medios oficiales para calificar la protesta del 27 de noviembre.
El teatrista Yunior García Aguilera, uno de los líderes del 27N, denunció en su perfil de Facebook que ha recibido acoso policial y calumnias en las redes sociales con el propósito de «fabricarme un expediente como ‘mercenario’», dijo.
«La prensa oficial y el ejército de perfiles falsos han lanzado una campaña feroz de amenazas y descrédito contra ese grupo de artistas que fuimos frente al Mincult a ejercer un derecho legítimo. La inmensa mayoría de nosotros no pertenece al Movimiento San Isidro, ni comparte sus visiones sobre la Cuba que soñamos. Fuimos a decir basta ante los atropellos, la censura, la manipulación mediática y el odio», declaró García Aguilera.
Mientras tanto, después de haber cancelado el diálogo con los manifestantes del 27N, los principales funcionarios culturales del país, entre ellos el ministro de Cultura y el presidente de la Uneac, celebraron este sábado una reunión alternativa con jóvenes artistas a quienes consideran interlocutores aceptables.

Maykel González Vivero

Maykel González Vivero

Periodista.

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