El pintor de la pelota


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Orlando tiene veintidós años. Desde su arribo al mundo, se la ha pasado entre hospitales y clínicas de rehabilitación. Cuando nació, le detectaron artrogriposis y pie equino varo: una malformación congénita, causante de siete intervenciones quirúrgicas en cada pierna. Pero Orlando Romero Sixto no cree en desalientos ni minusvalías. Se piensa un “un muchacho afortunado, común, con los mismos sueños y angustias de su generación”.

*Fotos: Yariel Valdés

En el balcón de su casa, cercana a la terminal de ómnibus de Santa Clara, Orlando Romero espera ansioso al equipo de Tremenda Nota. Está acostumbrado a que indaguen sobre su vida y sus habilidades poco convencionales. En las paredes hay colgadas pinturas, amplias y coloridas, todas con estilo diferente aunque pertenecen al mismo artista. En el suelo, varios cuadros sin terminar: hay uno que se asemeja a los bodegones del barroco español, un retrato casi exacto de una joven, una copia de la Mona Lisa.

 

Orlando pintó esos cuadros con sus pies, convirtió sus piernas ligeras en prodigiosas y flexibles herramientas artísticas que sostienen el pincel. Pero Orlando posee otra aptitud: con sus extremidades inferiores también practica la técnica de dominio del balón, una disciplina deportiva que requiere de extrema pericia técnica.

En su temprana adolescencia, cuando lo trataban en la sala de rehabilitación, Orlando descubrió que podía dominar la pelota por horas sin dejarla caer, sin apoyar las manos en el piso.  Durante el Mundial de Fútbol de Sudáfrica 2010, en medio de la pasión que provocan los eventos deportivos de este tipo en los aficionados como él,  descubrió que podía darle “toques” por tiempo indefinido.

“Como yo no podía jugar, me ponían como portero. Entonces, me entretenía en dominar el balón”. Todos le dában toques con los pies, a ver quién aguantaba más. A partir de ahí lo tomó como una cosa más seria. Haciéndolo se siente más cercano a los futbolistas y los imita de vez en cuando con algunas de sus maniobras.

Para Orlando, los discapacitados tienen dos opciones:  renuncian a todo o siguen luchando. Él no se cerró: “si no puedo jugar fútbol, al menos puedo dominar el balón”. Quizá no pueda dedicarse a un oficio que necesite la fuerza, pero puede pintar. Se trata de encontrar la actividad donde se es útil y adaptarse a las posibilidades del cuerpo.

Los records

Cuando tenía solo 16 años Orlando estableció un récord de tres horas y veinticinco minutos sin dejar caer el balón. Fue en una presentación de esta disciplina “libre” que se realizó en la provincia de Matanzas. En la escuela de medicina de Santa Clara, cuando tenía 18 años, con un poco más de experiencia, asistieron árbitros por primera vez para verlo batirse con la esfera.

El cubano Erick Hernández figura en el libro de Récords Guinness  por “tocar” el balón 185 veces en 30 segundos en 2009, marca que superó a la de 2005 cuando dio 319 golpes en un minuto. También el deportista Luis Carlos García estableció su récord con 306 toques con un solo pie durante un minuto sentado en el suelo. Según reseña el periódico oficialista Juventud Rebelde, la destreza en el dominio del balón debutó en Cuba en 1993, y el primer récord mundial fue registrado cuatro años después, cuando Douglas Hernández, hermano de Erick Hernández, multirrecordista mundial de esta disciplina, logró 100.026 toques en 15 horas.

Para figurar en los Guinness, los cubanos deben comunicarse con la organización para que se determine si resulta aceptada o no su petición de record. En términos de ocio y deporte, figuran en el volumen otras importantes marcas, como la mayor simultánea de ajedrez del mundo, el 7 de diciembre de 2002, o el partido de dominó más largo del mundo.

Orlando exige que asistan funcionarios del Instituto Cubano de Deporte, Educación Física y Recreación (Inder) en el país cada vez que se presenta oficialmente en algún sitio. Mientras esto no ocurra, sus logros seguirán figurando en el anonimato. Hizo varias presentaciones como intentos de récords. En una que hizo en el hotel Los Caneyes, complejo turístico de Villa Clara, logró 178 toques en 30 segundos e implantó un récord en su modalidad sin apoyar las manos. Es una modalidad que inventó él, que surge de su propia discapacidad, porque no puede apoyar las manos en el piso para sostener el cuerpo.

Uno de los mayores problemas que ha tenido es la falta de apoyo por parte de quienes deben homologar los récords. Los jueces lo saben, pero no lo han oficializado aún. Si tiene la intención de establecer un Guinness debe haber representación de los que están relacionados con esta disciplina. El mundo puede que lo conozca porque han subido información y videos suyos a internet, pero no tienen la confirmación de que sean oficiales, porque son los árbitros quienes deben tomar esa decisión”.

Retratos con los pies

Orlando desearía que Argentina gane el Mundial de Rusia 2018 y apuesta por los goles de Leonel Messi, su jugador favorito. A pesar de que pretende seguir cada uno de los juegos aún le quedan varias pinturas por terminar. Elige el surrealismo y la experimentación cromática. Las paredes de su casa están adornadas con retratos casi fotográficos de amigos, miembros de su familia y réplicas de cuadros famosos.

“Yo empecé a pintar con los pies por mi propia limitación, porque no podía hacerlo con las manos. Fui practicando, y mi mamá me compró los primeros pinceles”. Con el tiempo perfeccionó la técnica. Actualmente, ya esto no es una cosa extraña para él, aunque las personas piensen que puede ser difícil, ya no lo es. Ha escuchado hablar de personas que pintan con los pies como él, pero no los conoce. En sus cuadros quiere expresar todo lo que siente, sus sentimientos en el momento que tomó el pincel. Le han dicho que es un poco naif: “es porque trato de expresarme lo más sencillo posible. No tengo mucho conocimiento acerca de los significados del color, así que les busco mi propio significado”.

Orlando estudió solamente hasta 12 grado y no ostenta título alguno en enseñanza artística. Se declara autodidacta, por lo tanto, no puede incorporarse a ningún gremio artístico o asociación. Tampoco existe ningún lugar que le de empleo a discapacitados con dificultades motoras como él en la ciudad de Santa Clara. Se queda en casa y pinta. Todos los días realiza la rehabilitación programada en su policlínico en busca de mayor movilidad para sus manos..

Como todo artista en Cuba, se queja de la falta de materiales para pintar. Quien vende y comercializa es el Fondo de Bienes Culturales y, los que no son graduados de la Academia o no tienen carné, no pueden obtenerlos. Hay que comprarlos en las tiendas cuando hay y no son los mejores. Otra opción es esperar a que alguien los traiga de otro país. Tampoco puede comercializar su obra. Ha enviado mis papeles, pero le dijeron que no estaban aceptando a nadie ahora. Está esperando.

 

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Laura Rodríguez Fuentes

Laura Rodríguez Fuentes

Periodista guajira del centro de Cuba dedicada también a la santería y otras artes paganas. Bohemia, adicta a la vida cultural nocturna, defensora por siempre de todas las personas a quienes tratan de quitarles la voz.

Comments (1)

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    Israel

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    Tremendo muchacho, buen testimonio de superacion, es de reconocer todo su talento, tanto en la pintura como en el dominio del balón, pero mas en su espirito de no rendirse jamás.
    Soy artista plástico, de Santa Clara y se de las penurias para poder adquirir los materiales para pintar.

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