Desalojan en Cuba a comunicadores LGBTI+


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Desalojo (Foto: Perfil de Facebook de Jancel Moreno)

Los comunicadores y activistas Jancel Moreno y Héctor Luis Valdés Cocho fueron desalojados por los propietarios de las viviendas que alquilaban, bajo la presión del acoso que el gobierno ha incrementado contra el periodismo independiente durante las últimas semanas.

«Estoy siendo desalojado ahora mismo de la renta», denunció Jancel Moreno en sus cuentas de Twitter y Facebook este sábado. Jancel, activista LGBTI+, ha trabajado últimamente para ADN Cuba, un portal de noticias que tiene su redacción en Miami.

«Tienen hasta mañana para salir de mi casa, no puedo permitir gente como tú aquí», expresó el propietario del apartamento que rentaba Moreno en la ciudad de Matanzas.

El activista dio más detalles sobre el desalojo en su canal de YouTube, sin revelar la identidad de quien lo desalojó a pesar de no haber vencido el plazo de estancia pagado.

Según Jancel, se trata de «un alto funcionario del sistema de salud» que se define «revolucionario», pero «tampoco paga impuestos».

«Lo primero que nos dijo cuando llegamos fue ‘no le digan a nadie que ustedes están aquí’, porque no tengo licencia», contó el activista.

A Héctor Luis Valdés Cocho, periodista que ha colaborado con los periódicos digitales CubaNet y ADN Cuba, le pidieron el 4 de enero que abandonara la casa que rentaba en La Habana.

«El dueño del alquiler me comunicó que, por presiones de la Seguridad del Estado hacia él y su esposa, tenía que salir de la renta», explicó Héctor Luis a Tremenda Nota.

«Le comunican que, si no me sacaban inmediatamente de la renta, podrían quedar sujetos a un proceso legal por estar alquilando el apartamento sin autorización», añadió.

Un número importante de propietarios que rentan viviendas a cubanos por plazos largos, prefieren no solicitar licencia y así evadir el pago de impuestos.

El comunicador relacionó este incidente con una «campaña de descrédito por parte de los medios oficiales».

Durante las últimas semanas, el Noticiero Nacional de Televisión ha acusado a varios reporteros y medios no estatales de recibir financiamiento procedente de Estados Unidos, en la mayoría de los casos sin presentar evidencias.

«Me mostraron como cómplice de la injerencia estadounidense por el simple hecho de pedir ayuda a una sede diplomática», dijo Héctor Luis, refiriéndose a lo ocurrido en noviembre pasado, cuando Timothy Zúñiga-Brown, Encargado de Negocios de Estados Unidos en La Habana, trasladó en su auto a Valdés Cocho y a la activista Anamely Ramos hasta la casa de Maykel Osorbo, uno de los huelguistas del Movimiento San Isidro, con el propósito de ayudarlos a evadir el cerco policial que les impedía circular libremente.

A raíz del incidente, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba convocó a Zúñiga-Brown y le advirtió que «Cuba no permite a Estados Unidos, ni a Estado alguno, la injerencia en los asuntos internos del país».

Héctor Luis tuvo que abandonar el 8 de enero la casa donde vivía.

José Manuel Vivanco, director para las Américas de la ONG Human Rights Watch, dijo en Twitter que el desalojo de Héctor Luis Valdés «sería impensable en cualquier país democrático.

En 2020, la periodista Camila Acosta, de CubaNet, reportó haber sido desalojada cinco veces en condiciones semejantes a las denunciadas por Jancel y Héctor Luis.

«Este tipo de actos, cada vez más comunes, son una total aberración y te marcan», lamentó Valdés Cocho.

Tremenda Nota

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