Cuban Street Barbers, rap con tijeras (+ video)


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Foto tomada del perfil de Facebook de Roberto Álvarez, Robe L Ninho.

Cuban Street Barbers, un grupo de barberos que pelan gratis en las comunidades habaneras y promueven la cultura hip hop, se resiste a desaparecer a pesar de la guerra de las autoridades culturales contra los creadores independientes.

Tremenda-Nota-TN-2018

La última intervención del proyecto comunitario Cuban Street Barbers ocurrió el sábado 27 de abril. Era la segunda vez que los estilistas y músicos urbanos se encontraban en un centro deportivo del municipio Cerro, La Habana. Todo salía según lo previsto: ya contaban casi cien cortes de cabello, habían comenzado a cantar los raperos. Hasta que «alguien de arriba» llamó y mandó a parar.

Roberto Álvarez, el creador de Cuban Street Barbers, se molestó, una vez más, «por la falta de respeto, el poco tacto y la desconsideración» a un grupo de promotores que intentan llevar «un mensaje de inclusión a las comunidades marginales en Cuba a través del hip hop».

«Ya estamos adaptados, los últimos eventos de Cuban Street Barbers han terminado por órdenes “de arriba”», se queja L Ninho, el nombre con el que otros raperos conocen a Roberto Álvarez. «Cada vez que los maestros de ceremonia empiezan a hablar –parece que dicen cosas muy inteligentes que no conviene escuchar– nos mandan a parar y ponen reguetón».

L Ninho cree que el miedo es el único motivo de las autoridades para suspender las intervenciones de Street Barbers. En una época –recuerda– en Cuba el rap sirvió de trinchera para oponerse al gobierno. «Más de un grupo denunciaba en espacios públicos las faltas que se cometían en este país, y no es mentira, se cometían, se cometen muchos errores, pero esa denuncia no es precisamente el objetivo de mi proyecto».

Rap con tijeras (Video: Javier Pérez García)

La génesis

«Antes vivía en Candelaria, provincia de Artemisa, y como otros cubanos, decidí probar suerte en La Habana. Me prometí que si las cosas iban bien un día regresaría a mi pueblo y pelaría gratis en medio de la calle», cuenta L Ninho.

«El rap llegó después. Mientras pelaba en lugares públicos ponía música y me daba cuenta de la reacción que provocaba en la gente. Las personas escuchaban las canciones que no eran elegidas al azar, sino con toda intención».

Aunque el proyecto Cuban Street Barbers ya cumplió cinco años de creado, su fundador solo se lanzó a rapear hace pocos meses. Pese a ser uno de los «novatos» del género, todos los demás raperos admiran su trabajo.

Giovis Frómeta es funcionario de la Dirección Provincial de Cultura en La Habana, además de rapero y defensor de Cuban Street Barbers. Aseguró a Tremenda Nota que el proyecto de L Ninho le interesa porque se desarrolla en el centro de las comunidades más desprovistas u olvidadas por otros artistas.

«Es un proyecto único. Nadie vincula el rap con la barbería. Hay personas que enseñan a pelar como oficio, pero él lo vincula con la música y lo lleva hasta los barrios», agregó Frómeta.

Según el funcionario, en el Cerro –el municipio donde vive L Ninho– ningún proyecto comunitario ha sido registrado de forma oficial. Por eso, las intervenciones de Cuban Street Barbers funcionan como una válvula de escape para vecinos de la zona que no tienen otras alternativas de consumo cultural. «Hay que reconocer que es un proyecto noble, que conecta a la comunidad con el arte desde los preceptos de respeto social, igualdad de género e igualdad de oportunidades».

«A L Ninho hay que respetarlo –dice Osmany Fernández, otro rapero conocido como El Positivo–. Él se fue colando poco a poco en este mundo, y ya forma parte indiscutible de los exponentes de cultura hip hop en Cuba. Cuando sube a un escenario sabe que tiene la responsabilidad de ofrecer un mensaje con una intención social, educativa, crítica».

El Positivo es uno de los raperos más reconocidos hoy en el país. No entiende por qué las autoridades cubanas, las instituciones culturales, se empeñan en frenar un proyecto como Street Barbers, que conecta directamente a los barrios con la cultura.

«En sus peñas siempre hay espacio para los raperos, para los Dj, los break dance, los grafiteros, para todos los exponentes de la cultura hip hop –aclara El Positivo–. No siempre los que defendemos este arte tenemos espacios para expresarnos. Por eso es que Street Barbers es un regalo para el movimiento urbano en Cuba», agregó.

En la Isla hay pocos espacios para rapear. En La Habana sobresale la Madriguera, una peña que aglutina sobre todo a personas de los municipios Plaza de la Revolución y Centro Habana. Aun así, quedan muchos raperos con ganas de actuar y con muy pocas presentaciones.

«No podemos decir que el rap no tiene espacios de promoción –aclara L Ninho– porque en la televisión se presentan muchos artistas de este género. Ahora, son los que representan a una institución. Los raperos que están en la calle haciendo sus temas, los free style, esos ¿dónde se ven? No hay escenarios para ellos. Por eso Cuban Street Barbers es una plataforma para el rap sin maquillaje».

Street Barbers, duros de matar

«Hemos llegado a ser más de 30 estilistas en las calles ofreciendo el servicio gratis. Gratis entre comillas porque todo lo que necesitamos lo pagamos de nuestros bolsillos. Cuando las autoridades han intervenido lo han hecho para sabotear nuestra actividad», confiesa el creador de Cuban Street Barbers.

Las intervenciones en los barrios incluyen los servicios gratis de los barberos y la presentación de los músicos. (Foto: Tomada del perfil de Facebook de L Ninho).

Por esa razón, L Ninho no quiere pertenecer a ninguna institución: dice que es muy complicado, que ya después no podría seguir haciendo el arte en el que cree.

«Claro que nos ha traído consecuencias no pertenecer a ninguna institución, en su mayoría negativas –dijo L Ninho–. Esto es un país institucionalizado, para hacer la más mínima intervención hay que pedir permiso a Cultura. Pero no hemos dejado de trabajar. Aunque no tengamos el permiso empezamos, aunque después venga alguien y se acabe la actividad».

Si bien las instituciones culturales nunca apoyaron las presentaciones de Street Barbers, ahora el panorama luce peor. Desde diciembre de 2018, después de la entrada en vigor del polémico Decreto 349 sobre la creación, la contratación de artistas y la divulgación del arte, L Ninho no puede apelar a ningún recurso legal para presentarse en las calles.

Según el creador de Cuban Street Barbers, hasta ahora los barberos y músicos urbanos relacionados con el proyecto no han tenido que pagar las multas que establece el decreto ni han sufrido el decomiso de sus equipos, pero saben que la norma legal pende sobre ellos como una espada de Damocles. De todas formas –eso les «consuela», sugiere L Ninho–, antes del Decreto 349 las autoridades también solían suspender las actividades de Street Barbers.

De hecho, en enero de 2019 «sabotearon» el aporte del proyecto a las comunidades habaneras afectadas por el paso de un tornado. «Los barberos no fueron bien recibidos [en Guanabacoa], los que estaban trabajando ahí les dijeron que se fueran», explica l Ninho.

Entonces cambiaron de ruta. Cuando se acomodaron en Regla y comenzaron a pelar, les cortaron la electricidad. Ellos siguieron con tijeras y terminaron pelando en una casa custodiada por los vecinos.

Pese a la carrera de obstáculos que tienen que vencer –L Ninho guarda los otros ejemplos–, Cuban Street Barbers aspira a convertirse en un arma poderosa, capaz de sanear a la juventud de «tanta música pornográfica o banal», dice el rapero. «Eso es lo que pretendemos, contribuir a la construcción de una sociedad más sana, con menos violencia y más armonía».

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