Si Cuba estuviera en la OEA…


Mapa de Cuba con colores LGBT
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El 9 de enero de este año la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) pidió  a los Estados miembros de la OEA garantizar el matrimonio igualitario. Si Cuba estuviera en la Corte: ¿qué pasaría?

Si Cuba estuviera en la OEA podría, por ejemplo, haber protección para la comunidad LGBT. Hoy el artículo 36 de la Constitución Cubana dice: “el matrimonio es la unión voluntariamente concertada de un hombre y una mujer con aptitud legal para ello, a fin de hacer vida en común”. Un hombre y una mujer.

Aunque desde el 2013, la ley de Trabajo cubana exhibe un apartado sobre la no discriminación por orientación sexual, actualmente existen abismos legales en cuanto a identidad de género. Por ejemplo, en cuanto a la no discriminación fuera del ámbito laboral, dígase escuelas, viviendas, etc.

El criterio del Alto Tribunal no es obra de la casualidad. Un organismo tan ocupado no cree en esas cosas. Surge a raíz de una consulta realizada por la actual administración costarricense el pasado 18 de mayo del 2016 con el fin de determinar si era posible garantizar derechos tutelados por la Convención Americana sin necesidad de reformas legales nacidas desde el Parlamento.

Entonces, la Corte, aunque demoró casi dos años, dijo sí. Una Latinoamérica todavía tan cruda y violenta necesitaba que alguien -o algo- les recordara que quienes pertenecen a la comunidad LGBTI no son ciudadanos de segunda categoría.

El fallo promueve, en cuanto a la identidad de género, el reconocimiento a la intención del cambio de nombre y la adecuación de los registros públicos y de los documentos de identidad para que estos sean conformes a la identidad autopercibida y estipula que eso constituye un derecho protegido por la Convención Americana, por lo que los Estados miembros del Sistema Interamericano están en la obligación de reconocer, regular, y establecer los procedimientos adecuados para tales fines.

¿Quiénes son los estados miembros del Sistema Interamericano? Pues una veintena que firmó el llamado Pacto de San José en 1969: Argentina, Barbados, Bolivia, Brasil, Colombia, Costa Rica, Chile, Dominica, Ecuador, El Salvador, Grenada, Guatemala, Haití, Honduras, Jamaica, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, Suriname y Uruguay.


En un Estado de Derecho, como son todos los países miembros, deben acatar el fallo. Al momento que una pareja quiere casarse y se lo impide, esta va y denunica a la Sala Constitucional de su país o a la Corte IDH, y hay que casarlas.

Cuba, ya en Revolución, no firmó. El limbo legal en el que se encuentran muchas familias no heteronormativas cubanas hoy, pudiera haberse evitado. Ellas, sin esperanza siquiera de una pronta legislación a su favor. Hay una Asamblea Nacional del Poder Popular un poco lejos de una parte del pueblo.

En un Estado de Derecho, como son todos los países miembros, deben acatar el fallo. Al momento que una pareja quiere casarse y se lo impide, esta va y denunica a la Sala Constitucional de su país o a la Corte IDH, y hay que casarlas.

“Cuando los malos hacen cosas buenas, los buenos deberían sentir quizás un poquito de vergüenza”, expresó el bloguero y periodista del diario oficial Trabajadores Francisco Rodríguez Cruz, resumiendo la felicidad de que el fallo de la Corte rija para la región en convivencia con la tristeza de que no alcance a Cuba:

En la isla, fuera del oficialista Centro Nacional de Educación Sexual (que pertenece al Ministerio de Salud), sobreviven más de una decena de organizaciones dedicadas a tratar el tema de los derechos para esta población. Tal es el caso de la Fundación Cubana por los derechos LGBTI, que nació el 17 de mayo del 2014 lejos de La Habana, en Cienfuegos.

Nelson Gandulla, fundador de esta ONG me comenta que el grupo al que representa ve como “nada” el criterio de la Corte. Nada, dice, porque sabe que el Estado cubano no se verá afectado. “Inclusive en los medios nacionales no se ha dicho nada”.

Los medios del país no le hicieron caso a semejante acontecimiento. La página en Facebook del CENESEX sí replicó un artículo de la BBC , pero igual, sin revuelo, sin debate, al menos no abierto.

La comunidad LGBTI en el caimán -como le decimos a Cuba- continúa a la intemperie. A la sombra de la institucionalidad, y sin avances (públicos) palpables. En el Parlamento hay 605 diputados pero el soberano -si no los conoce por amistad o vecindad- está ajeno a si el diputado es un homófobo confeso o si apoya el matrimonio igualitario.

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Karla Perez

Karla Perez

Se tuvo que ir de Cuba sin querer en 2017. Vive ahora en Costa Rica y es periodista de un diario digital llamado El Mundo. Le obsesiona Hannibal Lecter cuando pide 'quid pro quo' a Clarice. Lleva las redes de TN y a veces, escribe cosas serias.

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