Cuba en cuarentena por la protesta y el coronavirus


2,023 Vistas
Casos confirmados de Coronavirus. Foto: Proyecto Inventario.

Los cuentapropistas de Santa Clara se fueron de manifestación este jueves, al gobierno primero, luego a la sede del Partido Comunista. Hay unos kilómetros entre un edificio y otro, en el camino tuvieron tiempo de subir el tono de la reclamación. «Queremos trabajar», decían en un tramo. En el siguiente ya pedían «libertad para comerciar».

Esta manifestación, que fue recibida por las autoridades solo como una reacción al cierre de las zonas autorizadas para el trabajo de estos emprendedores, era verdaderamente, si se oye bien lo que pedían ahí, una protesta de inspiración liberal. 

«Queremos importar», dijeron también. «¡Información, información!», exigían frente al edificio del Comité Provincial del Partido Comunista. Libertad de mercado, acceso a la información, el derecho a manifestarse. Todo lo que piden remite al cosmos burgués. La sazón, sin embargo, sabía proletaria: «El pueblo unido jamás será vencido» decían también, como si abrazaran el fetiche de las revoluciones populares.

«Trump nos bloquea y ustedes también nos bloquean». Esta paradoja consoló a los dirigentes comunistas que salieron a contener a los manifestantes y tal vez no les dejó notar cuán falsa era: las revoluciones liberales también fueron populares. Si la protesta de este jueves hubiera acabado en revolución habrían tenido una revolución burguesa en Santa Clara. 

Las pequeñas reformas impulsadas durante el gobierno Raúl Castro eran liberales. Construían, a pasos de viejo, un escenario protocapitalista que el Partido Comunista desmanteló bajo Díaz Canel, cuando suspendió por unos meses las licencias para el trabajo autónomo y advirtió por la boca del parlamento que no permitiría la capitalización, «el enriquecimiento», de los ciudadanos. 

Al paso hacia aquel capitalismo de bajo perfil, que fue más una insinuación que un hecho, sucedió un retroceso hacia el capitalismo monopólico del Estado y ya no se habló más de «actualización del modelo económico» como en los días de Raúl ni volvió a comparecer Marino Murillo, el gurú de la transición a la «acumulación originaria de capital», para decirlo impecablemente con palabras de Marx. 

Cuba no se debate entre el socialismo y el capitalismo, como asegura el discurso oficial. La encrucijada es más trágica y se abre entre un capitalismo coherente y otro incoherente, uno liberal y otro autoritario, uno que sirve a los emprendedores y al Estado y otro que no sirve a nadie, ni siquiera al Estado, por beneficiado que se sienta de su exclusividad empresarial. 

El coronavirus, según las autoridades en Santa Clara, fue la razón para el cierre de zonas comerciales que lanzó a decenas de cuentapropistas a la manifestación. Pronto pasaron de la prevención a la cuarentena. El primer cubano infectado, informó la televisión oficial en la noche de este jueves, es un santaclareño. 

Cuba pasó también, en el mismo día, de la resignación ciudadana al reclamo de una reforma liberal. Hay cuarentena de vigilancia para estas salidas virulentas, pero la protesta, igual que el virus, bajo este clima económico puede hacerse epidémica.

Tags:

Maykel González Vivero

Maykel González Vivero

Periodista y activista LGBTI. Tuvo un blog mientras se lo permitieron y se llamaba El Nictálope, porque siempre ha presumido de ver bien, como algún animal de la noche. Echa de menos la radio y el insomnio que le favorecía antes para escribir. Ahora escribe cuando puede, donde puede colaborando con varios medios cubanos y extranjeros.

Comments (3)

Haz un comentario