Cuba censura a Telegram y de paso al activismo LGBTI+


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La censura de Telegram en Cuba dejó al activismo LGBTI+ sin su espacio de debate más usado (Ilustración de Tremenda Nota)

Telegram es una mensajería disidente desde que nació. No está bajo el control del gobierno de Rusia, como creen algunos usuarios de Internet. Precisamente lo contrario. Los hermanos Nikolái y Pavel Dúrov tuvieron que exiliarse de su país para lanzar esta plataforma en 2013 y operarla desde Dubái en los Emiratos Árabes Unidos.

Hasta el pasado miércoles, cuando los cubanos perdieron el acceso al servicio de Telegram, el activismo LGBTI+ tenía allí su cuartel general.

«No contar con Telegram sería un golpe sensible para pensarnos Cuba de forma horizontal», dijo Lidia Romero Moreno a Tremenda Nota.

Romero es una activista lesbiana que integra 11M Cuba, el grupo LGBTI+ mejor organizado del país, nombrado así en referencia a la marcha independiente del 11 de mayo de 2019, considerada un hito en la lucha por los derechos civiles en la isla.

Ese día en La Habana cientos de personas recorrieron una de las avenidas icónicas de la ciudad para reclamar la igualdad jurídica de gais, lesbianas, bisexuales y trans, además de su derecho a la libertad de expresión. El evento terminó con el arresto violento de una decena de activistas y aliados de la comunidad LGBTI+.

«El espacio que habíamos conformado en Telegram es extremadamente necesario», explicó Magdiel Jorge Castro, otro miembro de 11M Cuba. «Hemos hecho debates en línea con importantes activistas no solo cubanos, sino también de la región y el aprendizaje ha sido constante».

Desde este miércoles, las redes sociales que quedan accesibles en la isla, en particular Facebook, se inundaron de denuncias sobre la pérdida del acceso a Telegram. Etecsa, la empresa estatal que controla los servicios de telecomunicaciones en Cuba, no se ha declarado hasta ahora sobre el incidente. Sin embargo, los operadores de Telegram sí respondieron.

«Nuestros usuarios en Cuba están reportando problemas de conexión que les impide usar nuestra app con normalidad. Estamos monitoreando la situación pero el problema no es nuestro. Esperamos que el proveedor responsable de este inconveniente pueda dar una solución lo antes posible», comunicó Telegram en su cuenta oficial de Twitter.

11M tiene en Telegram un canal para compartir contenidos, un foro para el debate abierto y una mesa de discusión privada para la coordinación del activismo. Estos espacios quedaron silenciados por ahora. Es posible usar algún VPN (Red Privada Virtual por sus siglas en inglés) para acceder, pero desde el mismo día que Telegram quedó inaccesible también se reportó el bloqueo de varios servicios de VPN usados por los internautas para entrar a sitios censurados en Cuba.

«La censura a Telegram es un duro golpe para estos espacios, cuyo protagonismo ya era evidente», dijo Magdiel Jorge Castro. «La intención del gobierno de cerrar esta plataforma de debate es una prueba irrefutable de la censura y el poco compromiso con las libertades individuales».

Lidia Romero Moreno insistió en que «el espacio online es el único posible para realizar un activismo que alcance a muchas personas».

Este cierre de Telegram, paradójicamente, también ha perjudicado a medios oficiales. El diario de Juventud Rebelde, perteneciente a la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC), manejaba un canal ahí desde 2019. Granma, el periódico impreso y digital del Partido Comunista de Cuba, anunció en mayo pasado que era el primer medio de prensa cubano con una cuenta verificada en esa plataforma de mensajería.

En aquel momento, Granma destacó en una nota las ventajas de Telegram, que cuenta «con más de 200 millones de usuarios mensuales» y es muy valorada por «la seguridad que brinda», «tan potente, que muchos la consideran un muro infranqueable a prueba de hackers».

La presunta fortaleza de Telegram ante ataques cibernéticos o espionaje es una de las razones que han manejado muchos internautas para explicar la censura de la plataforma en Cuba.

Sin embargo, no faltan expertos en desacuerdo, quienes aseguran que Telegram no es invulnerable. Recientemente, la empresa de ciberseguridad Check Point dijo haber descubierto una operación de vigilancia y espionaje a disidentes llevada a cabo en Telegram por el gobierno de Irán.

Tremenda Nota

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