Cómo fue el beso gay más largo que ha transmitido la Televisión Cubana: Entrevista con Irán Hernández Castillo


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Irán Hernández Castillo, director del telefilme “Delantero” (Fotos: María Lucía Expósito)

«Delantero» fue transmitido por la televisión nacional en el programa juvenil «Una calle, mil caminos». El telefilme mostró sin tapujos un beso gay que probablemente sea el más largo de una producción cubana transmitida en la televisión nacional. 

El 28 de agosto, luego de transmitir anteriormente la historia de una pareja lesbiana, el espacio estrenó la historia de Freddy, un adolescente que enfrenta conflictos por su orientación sexual.

Durante una hora, las escenas transcurren en un escenario común a las historias LGBTIQ+. En el pueblo comienzan a circular rumores sobre la sexualidad de Freddy y él decide mudarse a La Habana, donde conoce gente que cambiará su vida.

Tras 6 años sin hacer cine, Irán Hernández Castillo volvió al audiovisual con la dirección de «Delantero». Él es conocido también en las redes por la serie de caricaturas «Hablando con Gato».

―¿Por qué hiciste «Delantero»?

―Fue un encargo desde la redacción de infantiles y juveniles de la televisión cubana y me acerqué. Me interesaba filmar de nuevo.

En el otrora ICRT (Instituto Cubano de Radio y Televisión) nos dijeron que el público joven había estado interesado y era muy solicitado el tema de la homosexualidad.

En «Una calle, mil caminos» ya había salido un programa con la historia de dos muchachas lesbianas. Este fue un tema complejo, interesante y que fue solicitado por los espectadores vía correo. Le pedí el contacto de los adolescentes que habían escrito al programa. Pude contactar con uno de los muchachos y empecé a conversar con él. Ahí empezó la investigación sobre sus vivencias y el descubrimiento de su orientación sexual, eso sirvió de argumento para construir la historia. Después seguí investigando respecto al tema.

Conté con el apoyo de Mayte Díaz y Eduardo Eimil, el asesor de guion, que ayudó a cambiar la estructura y le incorporó parte de su vivencia, que hizo crecer en sí a la actuación, sobre todo hacia el interior del personaje protagónico que es Freddy.

Fotograma del telefilme “Delantero”

Yo quería romper ciertos estereotipos. No quería que el personaje fuese amanerado. Quise mostrar un actor fuerte, que en él se vieran movimientos más angulares, rígidos. Eso era lo que me interesaba: la forma física combinada con la manera de proyectarse.

Ya yo conocía a Victor Cruz, quien encarna a Freddy . Él supo adentrarse en el tema y asumirlo, cosa que no se estila mucho en televisión.

En el elenco tuvimos además a Tony Alonso, un actor homosexual que ha trabajado en el cine y el teatro, y en el equipo de realización había personas LGBTIQ+. No fue algo que yo busqué específicamente. Hay muchas cuestiones que salen bien por la empatía. Si eres sensible a las causas sociales, puedes entender el punto de vista, adentrarte en el mundo del otro.

―Uno de los planos del telefilme es un beso homosexual prolongado que no fue censurado, pese al historial de omisiones de estos episodios en la televisión cubana…

―En el primer guion que se aprobó no estaba el beso, pero esa dinámica cambia hasta la última escritura del guion, que se corresponde con el corte de edición. En conversaciones con la asesora salió el tema de ese beso, porque es sabido que se han suprimido esas escenas en TV, y luego de consultas no hubo problema ni tomaron represalias al respecto. Yo estaba predispuesto por los antecedentes, y me alegré mucho al sentir que pudimos lograrlo. En ningún momento se me cuestionó.

Con los actores que se besaron todo fue muy fluido. En la parte de la postproducción, los planos tienen un tiempo de vida, por así decirlo. El editor y yo decidimos alargar ese beso un poco más para que funcionara, por la cuestión extrafílmica de ese beso homosexual. El beso era un flashback del personaje y la idea de que fuera en un plano cerrado, que durara un tanto más, fue un hecho contruido y logrado.

Irán Hernández Castillo conversó con Tremenda Nota (Video: Nelson Álvarez Mairata)

―¿Cómo fue la preparación del elenco?

―Antes del rodaje, los actores leyeron estudios de psicología sobre el tema. Ellos investigaron otras aristas por su cuenta, más fuentes directas de amistades con experiencias similares. Eduardo Eimil, el asesor de guion, nos ayudó mucho con la bibliografía y con sus vivencias.

―¿Cuál fue la reacción del público y la de la comunidad LGBTIQ+?

―Con el público me ha pasado algo lindo. Han escrito personas que no conozco, para agradecer por el telefilme y decir que les resultó objetivo. Ese espacio en TV se hace para hablar de determinados temas de importancia y crear debates. Desde un principio esa era la inteción por parte de mi equipo. Que no fuera solo fruto de una visión o expresión personal, sino la valía de ser útil al espectador. 

―Tu trabajo como artista usa igualmente la gráfica y el dibujo para hacer crítica o sátira. ¿Qué has «dibujado» de las recientes demandas sociales en Cuba?

―Es es una herramienta ùtil para visibilizar temáticas que se ubican en espacios de las redes o en las plataformas de los medios independientes, y eso genera comentarios y debates.  Compartir la lucha de la comunidad LGBTIQ+ es parte de la empatía que tengo y de tener amistades que son discriminadas . Me sensibilizo con esas experiencias, y hacerse parte es un deber. Me pasa con esto y con otras causas sociales como la de los animalistas.

María Lucía Expósito

María Lucía Expósito

Fotorreportera

Comments (1)

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    Leandro Seoane

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    Saludos, no sabes lo q fue crecer en los 70s y cada martes ver con mis padres el programa Nuestros hijos a ver si algún día salía a relucir alguien como yo, gordito, afeminado, víctima del bulling que conocíamos en aquellos años como “cogido para el trajín”. Salí de Cuba, solo a los 16 x el Mariel y ya tengo 57. Gracias

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