¿Cómo debe quedar redactado el Código de las Familias?: Activistas LGBTIQ+ presentan sugerencias para que la nueva ley sea más inclusiva


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Activistas LGBTIQ+, La Habana (Foto: María Lucía Expósito)

Varios grupos LGBTIQ+ presentaron propuestas sobre el anteproyecto de Código de las Familias, con el propósito de que sean valoradas por la comisión redactora y sirvan para mejorar la futura ley que debe reconocer el matrimonio igualitario, además de otros derechos.

«Quienes firmamos este documento somos proyectos, iniciativas y activistas de la comunidad LGBTIQ+ cubana. A través del mismo deseamos hacerles llegar nuestras consideraciones sobre el anteproyecto de Código de las Familias, el cual se encuentra actualmente en un proceso de consultas especializadas», escribieron en la presentación del documento, que está firmado por la Plataforma 11M, el Proyecto AfroAtenAs, la campaña Ahora Sí, la Alianza Afro-Cubana, el grupo Dame la Mano, el Centro Social y Biblioteca Libertaria Abra, y la revista Tremenda Nota.

Los activistas consideraron que el anteproyecto de ley «es un documento avanzado y progresista, no solo con respecto a su antecesor, sino incluso comparado con las legislaciones en otros países del mundo».

A pesar de eso, opinaron que «faltan algunas cuestiones importantes en este documento para que sea un Código verdaderamente revolucionario y atemperado a la sociedad cubana actual y futura».

Después de mencionar varios «aspectos positivos», que los activistas asumen como «innegociables» hicieron minuciosas recomendaciones a los redactores del texto legal, «en ejercicio de nuestro derecho ciudadano a participar en la revisión del Código de Familias».

Estas observaciones tienen el objetivo de que el proyecto de ley «sea lo más abarcador y flexible posible, de modo que refleje el espíritu y letra de la Constitución de Cuba aprobada en 2019 y refrende los tratados internacionales de protección de la infancia, la mujer y la familia de los que Cuba es signataria».

Sobre el pasaje relativo a «Derechos de la infancia y la adolescencia en el ámbito familiar», los activistas recomendaron incluir «la libertad del menor a la libre identidad de género y orientación sexual».

Para el artículo 61, que define el matrimonio como «la unión voluntariamente concertada de dos personas», recomendaron «que se tomen en cuenta las relaciones de más de dos personas».

El anteproyecto plantea la posibilidad de una «autorización judicial excepcional» para que personas menores de 18 años puedan casarse. Los activistas, en cambio, sugieren eliminar esa opción, ateniéndose a normas internacionales.

Una de las novedades del nuevo Código de las Familias es la «gestación solidaria», que la ley autorizará a personas «unidas por vínculos familiares». Los grupos LGBTIQ+ piensan que la opción debe existir también para personas «afectivamente cercanas».

También recomendaron que se añada una definición de «gestación solidaria» y se incluyan principios que protejan a las gestantes de cualquier presión o violencia.

«La gestante contará con un asesor legal independiente al de las personas comitentes», proponen añadir al texto.

Sobre la «responsabilidad parental», el concepto que sustituye a la «patria potestad» tradicional, los activistas señalaron que los padres deben «proteger» la «libre determinación» de la «identidad de género y orientación sexual».

En este punto, también recomendaron garantizar «los conocimientos y garantías materiales para el libre ejercicio de su sexualidad sin discriminaciones».

También propusieron que «los derechos y responsabilidades parentales para con la/el menor no se vean afectados cuando alguno de los padres o las madres lleve a cabo un proceso de transición de género».

Por último, sugirieron que «en cuanto a los menores bajo la tutela del Estado se les respete y proteja su libre determinación en cuanto a la identidad de género y orientación sexual velando siempre por el interés superior del menor».

«Esperamos que estas consideraciones y sugerencias sean tomadas en cuenta para la redacción final del anteproyecto que será presentado próximamente a la Asamblea Nacional del Poder Popular», concluyeron.

Activistas LGBTIQ+ se reunieron en Santa Clara con funcionarios de la Unión de Jóvenes Comunistas (Foto: Entre Diversidades)

Activistas se reúnen con la Unión de Jóvenes Comunistas en Santa Clara

La publicación Entre Diversidades informó que el pasado 12 de octubre un grupo de activistas LGBTIQ+ se reunió en Santa Clara, al centro de Cuba, con funcionarios de la Unión de Jóvenes Comunistas en esa ciudad.

En el intercambio participó el promotor cultural Ramón Silverio, el fundador del centro El Mejunje, considerado un lugar icónico para la comunidad LGBTIQ+ en Cuba.

Estos activistas también hicieron recomendaciones sobre el futuro Código de las Familias y el programa de educación sexual establecido por el Ministerio de Educación, que fue postergado en septiembre, probablemente tras la presión de grupos fundamentalistas cristianos.

Los activistas reclamaron «una educación (escolar y comunitaria) que realmente contemple la diversidad en todo su espectro» y en ese sentido se declararon inconformes con el aplazamiento del programa de educación sexual.

También pidieron espacio en los medios de comunicación para visibilizar a la comunidad LGBTIQ+.

Celebraron la adopción del matrimonio igualitario en el anteproyecto de Código de las Familias, pero solicitaron «que se garanticen los derechos de la comunidad Trans en toda su pluralidad».

Según los activistas, el Estado debe garantizar a las personas trans «cambio de identidad en el carnet, tratamiento hormonal y apoyo en la reasignación de sexo».

«Además se hace necesaria una estrategia respecto al uso de baños públicos para esta comunidad», añadieron.

Lo mismo que las organizaciones independientes, señalaron que se garanticen derechos a las «infancias trans».

Aprovecharon para denunciar la violencia policial contra personas LGBTIQ+.

«Se debe garantizar la protección por parte de los agentes de seguridad ante cualquier acto de discriminación y odio. Se debe abarcar desde un comentario homofóbico hasta la violencia física contra cualquier miembro de la comunidad. Por esta razón, son necesarias leyes que juzguen justamente a quienes nos agraden», dice la nota de Entre Diversidades.

Los activistas denunciaron «el papel que han jugado las instituciones estatales en la marginación de la comunidad LGBTIQ+».

«Para demostrar una verdadera voluntad política de cambio, es necesario que estas instituciones apoyen el trabajo de los activistas, ya que estas son las que tienen los medios. También es necesario que de dichas instituciones salgan iniciativas inclusivas y que aporten a la creación de una Cuba verdaderamente diversa», dijeron.

Por último, alertaron sobre «el ascenso de los fundamentalistas religiosos a puestos directivos y de poder, como universidades y hospitales». Consideraron que «esto puede poner en peligro los derechos alcanzados hasta al momento y la concreción de las luchas futuras, como la aprobación del Código de las Familias».

Tremenda Nota

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Una revista marginal

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