Código de las Familias, versión 23: No habrá matrimonio infantil en Cuba y se amplía el alcance de la gestación solidaria


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(Foto: María Lucía Expósito)

La versión 23  del anteproyecto de Código de las Familias fue publicada este miércoles a varios días de haberse anunciado su aprobación en reunión de la comisión redactora con el presidente Miguel Díaz-Canel y otros funcionarios.

Muchos de los cambios introducidos en la nueva versión responden a las sugerencias realizadas por grupos LGBTIQ+ y feministas.

La Agencia Cubana de Noticia (ACN), en una nota publicada este 17 de noviembre, puso a disposición del público la última versión de la futura ley. Otros medios oficiales también publicaron el texto.

 «Con el objetivo de promover la participación ciudadana la ANPP (Asamblea Nacional del Poder Popular) pone a disposición de la población los proyectos de leyes de los Tribunales Militares, del Proceso Penal Militar, el Código de las Familias y el Ordenamiento Territorial y Urbano de la gestión del suelo (…)» , dice la nota.

La agencia también compartió el correo electrónico codigofamilias@anpp.gob.cu para recibir más sugerencias, y añadió que «el proyecto será sometido en los próximos días al análisis y discusión de los diputados, previo a su examen respectivo por la Asamblea Nacional del Poder Popular en el venidero Período Ordinario de sesiones, de la XI Legislatura».

¿Qué modificaciones trae la versión 23?

A mediados de septiembre de 2021 se publicó una versión del Código de las Familias. Buena parte de la sociedad civil se mostró complacida con el texto.

El matrimonio igualitario sigue siendo una de las novedades más esperadas y sin duda el más polémico desde la discusión de la Constitución de la República de Cuba, aprobada en 2019.

Las sorpresas vinieron cuando, favorablemente, la comisión redactora incluyó artículos relacionados con la gestación solidaria y la adopción para parejas de todo tipo, así como la fundamentación del parentesco en vínculos afectivos y no necesariamente consanguíneos.

La versión 22 fue ampliamente debatida y discutida por varios colectivos LGBTIQ+ y feministas, y aunque se reconocía su avance en materia de derechos se realizaron señalamientos.

Los principales señalamientos fueron la ausencia de discriminación positiva hacia las personas transgénero, y en particular el desconocimiento de los menores con identidades de género y orientaciones sexuales no hegemónicas.

La versión 23 no solo trae cambios favorables a partir de los señalamientos realizados por la sociedad civil, sino que se enfoca en la protección del interés superior del menor.

Una de las preocupaciones más señalada fue la excepcionalidad que permitía el matrimonio infantil.

«Excepcionalmente, y por causas justificadas, el Tribunal puede otorgar a personas menores de dieciocho (18) años de edad la autorización para formalizar el matrimonio siempre que tengan dieciséis (16) años cumplidos», decía la versión.

Numerosos activistas solicitaron a la comisión redactora que eliminara esta excepcionalidad o que, en su defecto, enunciara las causas por las que una persona menor de edad tendría acceso a la institución del matrimonio.

En la nueva versión del Código de las Familias quedó resuelto:  «La capacidad de las personas para formalizar matrimonio se alcanza a los dieciocho (18) años de edad».

Otro de las sugerencias presentadas por la comunidad LGBTIQ+ fue aceptada. La gestación solidaria se extenderá a personas afectivamente cercanas.

La versión 22 expresaba: «La gestación solidaria se autoriza judicialmente cuando en la misma intervengan personas unidas por vínculos familiares (…)», mientras que la versión publicada esta semana dice: «La gestación solidaria procede entre personas unidas por vínculos familiares o afectivamente cercanas (…)».

Para concluir, se prohibió la remuneración económica por ejercer como gestante, un aspecto que no se aclaraba expresamente en la versión anterior.

Por primera vez se especifica que las autoridades que intervengan en litigios familiares deben tener «preparación y conocimientos que garanticen su sensibilización, especialización, la adquisición de herramientas que les permitan prevenir, identificar e impedir expresiones de discriminación, así como incorporar una perspectiva de cultura de paz, ánimo conciliatorio y sentido de justicia»

A pesar de estas modificaciones favorables, quedan aspectos que no han sido tratados y señalamientos del activismo que no fueron aceptados.

Entre ellos podemos mencionar la apertura del concepto de matrimonio de dos personas a solo personas, con la intención del reconocimiento legal de relaciones afectivas de más de dos personas. Esa sugerencia no fue aceptada.

 

 

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