En Portada

Las «garrapatillas» de Mariela Castro

2,683 Vistas
Mariela Castro
Mariela Castro.

Mariela Castro Espín provocó otra polémica este martes cuando inauguró en línea, para respetar el aislamiento, la jornada anual contra la homofobia y la transfobia que organiza desde 2008 el Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex).

Durante la transmisión que hizo en compañía del abogado Manuel Vázquez Seijido y del periodista Francisco Rodríguez Cruz, la diputada, funcionaria y activista LGBTI aprovechó para calificar de «baratijas» y de «garrapatillas» a quienes hacen activismo fuera de las instituciones estatales en Cuba. 

En la tradición de la revolución cubana, quien habla sin amparo oficial es descalificado por prejuicio y a la primera. Para el anticastrismo militante, desde la orilla de enfrente, cualquiera que hable desde las instituciones también queda descalificado. 

Para no seguir ese juego al ocuparme de Mariela Castro y por mostrarla como merece, hay que decir que ha impulsado los derechos LGBTI en todas las instancias donde pudo influir y que ha peleado por ellos en el parlamento cubano, tan cerrado a cualquier debate. El prestigio que tiene entre las organizaciones internacionales que promueven esta agenda, se lo ha ganado. 

Los servicios de asesoramiento jurídico, educativo y de salud ofrecidos por Cenesex favorecen decisivamente la aspiración de igualdad de la comunidad gay, lesbiana y trans en un país que ha tenido políticas más homofóbicas y transfóbicas que otras naciones occidentales, en particular después de la revolución cubana. 

Para la comunidad LGBTI, el trabajo de esa institución y los espacios de discusión que ha propiciado fueron una revolución. Desde lejos y con otras perspectivas se les ha calificado de «pinkwashing». Aquí, en la vida cotidiana, Mariela ha sido percibida, por ese liderazgo carismático que ejerce en tono de mujer «pajarera», como un hada madrina todopoderosa.  

El nombre de Mariela es un talismán para los maricones arrestados en un sitio de encuentro o para las trans rechazadas a la hora de pedir empleo. Es una «jefa» que inspira una devoción, a su escala, como la que la mayoría del pueblo cubano dedicaba a Fidel Castro. 

Esa especie de culto no es saludable para el funcionamiento de las instituciones, pero está naturalizado en Cuba y la gente lo justifica, de seguro por falta de otras experiencias de participación política. No sé cómo se ve ella misma ni si critica, aunque sea a ratos, cuando más revolucionaria se pone, ese modelo.  

Te puede interesar: Nueve frases polémicas de Mariela Castro

Donde Cenesex y Mariela Castro no aportaron nada al activismo LGBTI fue en materia de horizontalidad, transparencia y coherencia, algunas de las condiciones que el movimiento, cada vez más crecido y ambicioso, exige. 

Que una persona heterosexual y cisgénero, no pájara, no tuerca, no travesti, sea la activista más conocida y autorizada del país, revela la incoherencia sobre la que se levanta el activismo oficial. 

Mariela Castro también acostumbra a presentarse como una heredera acrítica de un proyecto social que excluyó la disidencia sexual. Cuando ha tenido que tomar partido, como pasó en 2018 cuando los políticos cubanos suprimieron el artículo sobre el matrimonio igualitario y acordaron someterlo a consulta dentro de dos años, se alineó con la posición oficial y pidió a sus seguidores que se traicionaran por seguir leales al sistema y que la imitaran. 

Hay un momento que sella la suerte de Mariela Castro como activista y deja intacta a la funcionaria. Ese dilema en el que vivió por años quedó resuelto el 11 de mayo de 2019, el día que centenares de personas LGBTI y sus aliadas marcharon por La Habana para protestar por la cancelación de una de las iniciativas callejeras que la propia Mariela promovió durante una década. 

Tuvo que hablar en la televisión y le salió voz de funcionaria. Dijo entonces, con la activista ya negada y sin aportar evidencias, que la marcha independiente no fue legítima, que la pagaron los enemigos del gobierno y que no merece figurar, a diferencia de lo que piensan quienes la calificaron como «el Stonewall cubano», en la memoria LGBTI de la isla y del mundo. 

Su actitud ante el 11 de mayo, la única que podía tener una funcionaria, liquidó el prestigio de Mariela como activista. Las imágenes violentas que están en la memoria de todos fueron la respuesta del gobierno para la ciudadanía LGBTI.   

Algunas de las «garrapatillas» aludidas ayer tuvieron que exiliarse después del 11 de mayo. Otras siguen en Cuba y se esfuerzan por trabajar con independencia a pesar de los límites legales que les impone el propio gobierno cuando les impide asociarse legalmente y gestionar fondos, como hace Cenesex. 

La metáfora de las «garrapatillas» recuerda otras frases polémicas de Mariela con ese mismo sabor popular y es muy precisa en este caso. Los activistas fuera de control son bichos que pican. La diputada, intoxicada como está de activismos desobedientes, quiere usar un insecticida. El 11 de mayo terminó con arrestos. La plaga se trata con spray. 

Ayer Mariela atribuyó falta de «cultura política» al activismo LGBTI independiente, pero debe leerse solo como falta de adhesión al proyecto social autoritario del Partido Comunista de Cuba. Entre esos activistas hay liberales y simpatizantes de las sanciones estadounidenses, pero también anarquistas, comunistas libertarios y anticapitalistas.

Te puede interesar: Regulada: Mariela Castro y su familia no podrán viajar a Estados Unidos

Mariela da la respuesta tradicional que tenía la clase política en Cuba para la oposición conservadora como si no tuviera otra que dar y se hubiera quedado sin palabras adecuadas para los «elvispreslianos» que decía Fidel. 

¿Qué tiene que decir Mariela Castro a quienes desaprobamos la injerencia estadounidense en los asuntos de Cuba y además rechazamos el estilo autoritario del gobierno cubano?

Esta respuesta anacrónica, esta incomprensión, como si fueran pocas sus anteriores pifias y metáforas insultantes, le sale más cara que el silencio ante las «baratijas» que ya marcharon por La Habana, contra la tradición, sin la Casa Blanca y sin la Plaza de la Revolución. 

Leer más 4 Comentarios

Editorial

Cuba y su Decreto Ley 370: aniquilando la libertad de expresión en Internet

2,454 Vistas
Contra el Decreto Ley 370

Las organizaciones de la sociedad civil y medios de comunicación abajo firmantes expresamos nuestra profunda preocupación y repudio respecto a la persecución en contra de periodistas y actores de la sociedad civil independiente en Cuba, la cual se ha visto agravada desde principios de este año y particularmente a partir de la crisis sanitaria causada por la pandemia del coronavirus.

Si bien la situación de represión de la libertad de expresión y prensa es histórica y sistemática, la escalada represiva actual se recrudece en el marco de la aplicación del Decreto Ley 370 “SOBRE LA INFORMATIZACIÓN DE LA SOCIEDAD EN CUBA”, en vigor desde el 4 de julio de 2019. Al menos 30 personas han sido sometidas a interrogatorios, amenazas, y decomiso de medios de trabajo especialmente de las y los periodistas, por difundir sus opiniones en redes sociales y 20 han sido víctimas de la imposición de multas de 3000 pesos (120 dólares), cuantía que triplica el salario medio mensual vigente. El impago de multas constituye un delito que prevé sanción de seis meses de cárcel, proceder sistemático por el que Cuba condenó a siete actores de la sociedad civil, actualmente en prisión. Particular preocupación nos causan las citaciones y detenciones arbitrarias en este momento de pandemia, lo cual además contradice las propias recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud toda vez que se indica promover al máximo el distanciamiento social.

Estos hechos demuestran que los derechos enunciados en la actual Constitución cubana, pero no ratificados con legislación complementaria, son una mera y vacía declaración. En cuanto a libertad de expresión el artículo 54 de la norma constitucional sostiene:El Estado reconoce, respeta y garantiza a las personas, la libertad de pensamiento, conciencia y expresión.”, y en el 55, “la libertad de prensa”, derecho que asegura “se ejerce de conformidad con la ley y los fines de la sociedad”. Adicionalmente este artículo establece que “Los medios fundamentales de comunicación social, en cualquiera de sus manifestaciones y soportes, son de propiedad socialista de todo el pueblo o de las organizaciones políticas, sociales y de masas; y no pueden ser objeto de otro tipo de propiedad. El Estado establece los principios de organización y funcionamiento para todos los medios de comunicación social.”

Entendemos que estas prescripciones constitucionales son altamente contradictorias. Inicialmente declaman el reconocimiento a las libertades de expresión y prensa y, acto seguido, limitan su ejercicio. En consonancia con la norma constitucional, el Decreto Ley 370, y en particular su artículo 68 inciso i), establece, de una forma vaga e imprecisa, como contravención la acción de “difundir, a través de las redes públicas de transmisión de datos, información contraria al interés social, la moral, las buenas costumbres y la integridad de las personas”. Esta cláusula contraviene los estándares en materia de libertad de expresión y restringe este derecho en base a objetivos que no son legítimos según lo previsto en el Derecho Internacional de los Derechos Humanos.

La nueva Constitución cubana, el Decreto ley 370, y el accionar del Estado cubano, contravienen plenamente el artículo 19 de la Declaración de los Derechos Humanos, y el artículo 19 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (PIDCP), firmado por Cuba el 28 de febrero de 2008; pero que lleva largos años sin ratificar. Este marco, bajo el cual el Estado cubano puede sancionar el uso de las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC), genera un efecto inhibitorio de la libertad de expresión ejercida a través de estas herramientas y plataformas, en tanto pesa una amenaza real y permanente de sanción para las personas, prácticamente para cualquier discurso que emitan y que discrecionalmente los órganos del Estado pueden calificar como una contravención legal, y posteriormente conducir a la privación de libertad. Asimismo, esta falta de previsibilidad tiene un efecto inhibitorio o amedrentador en la dimensión colectiva de la libertad de expresión y de reunión.

Queremos subrayar que Reporteros Sin Fronteras ha señalado a Cuba como el país con menos libertad de prensa de América, ubicándolo en el número 171, entre los diez peores del ranking a nivel mundial en su último informe anual. Según Freedom House, es el país con menor libertad en la red de las Américas y el cuatro peor a nivel mundial, entre los 65 monitorizados1. Conforme el Índice CIVICUS Monitor indicativo de la vigencia de las libertades de asociación, expresión y reunión pacífica, su espacio cívico es calificado como “cerrado”.

El Relator Especial sobre la libertad de opinión y de expresión de Naciones Unidas en 2019 mostró su preocupación por los diversos mecanismos de represión en Cuba.1 La Relatoría de Libertad de Expresión (RELE) del sistema interamericano en su informe de 2019 reseñó la persecución sistemática a periodistas independientes que difunden información y opiniones sobre temas de interés público y en su comunicado del 18 de abril de 2020, expresó su preocupación por las restricciones a la libertad de expresión y el acceso a la información en la respuesta del Estado al COVID 19, resaltando los casos de periodistas multados en virtud del Decreto-Ley 370.

  • Rogamos a la comunidad internacional, gobiernos, sociedad civil y organismos internacionales de protección de derechos humanos que exijan al Gobierno cubano que finalice de inmediato dicha persecución y acoso a ellas y ellos, y a sus familias, y se les devuelvan los bienes decomisados permitiéndoles el pleno y libre ejercicio de sus libertades, y permita a la ciudadanía cubana el libre acceso a la información.
  • Al Servicio de Acción Exterior (SEAE) de la Unión Europea, recomendamos siga las posiciones y mandato explícito1 de su Parlamento sobre el Acuerdo de Diálogo Político y de Cooperación con Cuba en las que solicita aplique reformas jurídicas para garantizar las libertades de prensa, asociación y manifestación; y apoyen activamente a los grupos de la sociedad civil y a las personas defensoras de derechos humanos en Cuba.
  • Al Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas y a la Oficina del Alto Comisionado, solicitamos se manifiesten públicamente y recomienden al Estado cubano revisar su legislación y derogar las normas que restringen la libertad de opinión y expresión.
  • A la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA), que, en base a los informes de la CIDH sobre la situación de derechos humanos en Cuba, se pronuncie sobre la aplicación de los estándares que exige a todos los países de la región. Cuba es un estado miembro y no ha denunciado la Carta constitutiva. Asumió la obligación cuando suscribió instrumentos del sistema en materia de derechos humanos, que la suspensión actual no le exime de cumplir.

Atento a lo expresado, reiteramos nuestra plena solidaridad con las y los periodistas independientes y actores de la sociedad civil perseguidos en el ejercicio de su libertad de expresión.

Contra el Decreto Ley 370
ADNCuba
Alas Tensas
Alianza Regional por la Libre Expresión e Información
Árbol Invertido: Cuba, cultura y libertades
ARTICLE 19 Oficina para México y Centroamérica
Asociación Pro-Libertad de Prensa
Centro Para la Apertura y el Desarrollo de América Latina
Civil Rights Defenders
CIVICUS
Corriente Martiana
Cubalex
Cubanet
Cultura Democrática
Demo Amlat
Diario de Cuba
El Estornudo
Freedom House
Fundación Ciudadania y Desarrollo
Grupo Demóngeles
Hora de Cuba
Human Rights Foundation
Hypermedia 
IFEX-ALC Alianza de América Latina y el Caribe
Instituto Cubano para la libertad de Expresión y Prensa
International Institute on Race, Equality and Human Rights
International Society Foy Human Rights
Inventario
Mesa de Diálogo de la Juventud Cubana
Movimiento San Isidro
Observatorio Cubano de Derechos Humanos
PEN America
People In Need
Prisoners Defenders International Network
Programa Cuba de la Universdad Sergio Arboleda
Programa Venezolano de Educación – Acción en Derechos Humanos
Puente a la Vista
Red Latinoamericana y del Caribe para la Democracia
Reporteros Sin Fronteras
Rialta
Robert F. Kennedy Human Rights
Transparencia Electoral
Tremenda Nota
Voces del Sur
YucaByte
14yMedio
Havana Time
CiberCuba

Leer más 1 Comentario