Animalistas denuncian la criminalización de su activismo en Cuba


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Animalistas protestaron en La Habana en noviembre de 2019 (Tomada del perfil de Facebook de Beatriz Batista)

Varios activistas que impulsan el derecho de los animales a recibir cuidados y protección legal en Cuba, son acosados este jueves por la policía de Santa Clara, en el centro del país, mientras el presidente Miguel Díaz-Canel visita la ciudad.

«Nuestra casa y la de varios animalistas amaneció con ‘oficiales de la Seguridad’. No nos dejan salir. Vergüenza», denunciaron en la página de Facebook del Grupo de Rescate Animal en Villa Clara, una organización sin fines de lucro que no ha conseguido reconocimiento jurídico hasta ahora.

Díaz-Canel llegó a la provincia este jueves para recorrer las ciudades de Santa Clara y Sagua la Grande. Los animalistas atribuyen a esta visita el aumento de la violencia habitual contra los perros sin hogar.

«Casi dos decenas de perros en Santa Clara serán asesinados con estricnina por la visita del presidente en la provincia. Los protectores de animales están sitiados por la Seguridad del Estado, no les permiten rescatar a los animales», posteó Beatriz Batista, una de las activistas más conocidas entre quienes impulsan este trabajo en Cuba.

Batista también se manifestó preocupada por la situación de Javier Larrea Formoso, un activista que reside en Santa Clara y es una de las principales voces en la lucha por los derechos de los animales durante los últimos años. Otros animalistas reportaron la detención de Omar Mena.

Al mediodía, Larrea informó a sus seguidores que se encontraba «bien» y que los perros que intentan rescatar serán liberados este sábado, después que termine la visita gubernamental a la ciudad.

«Gracias a todos por la preocupación. No quiero emitir declaraciones de ningún tipo, espero que respeten mi decisión. Lo importante es que los animalitos no serán sacrificados y serán entregados», dijo el activista a sus seguidores en Facebook.

El Grupo de Rescate Animal en Villa Clara detallo que son 26 animales los que se hallan en poder de las autoridades sanitarias.

«Luego de asedios y detenciones por intentar salvar los perritos que recogieron de las calles, la Seguridad de Estado nos da su palabra de que nos entregarán todos los perritos de sábado a lunes», dijeron.

Los animalistas protagonizaron en 2019 la primera marcha de la sociedad civil independiente que contó la autorización de un gobierno local. Hay reportes de que Pedro Pablo Hernández Herrera, el funcionario que los autorizó a marchar por las calles de La Habana, fue destituido poco después.

En noviembre de ese año, realizaron una protesta pacífica frente a un centro de reclusión para perros ubicado a las afueras de la capital.

Ese día los activistas consiguieron rescatar un grupo de animales, y a pesar de la presión que les hizo la policía, la manifestación terminó pacíficamente. El gobierno, por último, aceptó que se reunieran con funcionarios del Ministerio de Salud Pública (Minsap) para exponer sus demandas. Tras ese intercambio, Beatriz Batista denunció que los teléfonos de los participantes habían sido retirados y probablemente manipulados por la Seguridad del Estado.

El gobierno ha comunicado en varias ocasiones durante los últimos meses que prepara un decreto-ley de bienestar animal y que es legislación «ratifica la voluntad política del Estado cubano en la atención de este sensible tema».

Sin embargo, los animalistas denuncian frecuentemente en sus redes sociales que la violencia contra los animales sin hogar no ha terminado en el país. También les preocupa que la nueva ley se redacte a puertas cerradas, sin permitirles participar.

Para complicar más el escenario, medios oficiales criminalizaron esta misma semana el activismo por los derechos de los animales.

En un artículo publicado esta semana por Cubadebate, el periodista Randy Alonso, uno de los principales portavoces del gobierno, escribió que «El racismo, la libertad religiosa, la protección animal, los derechos sexuales, la violencia de género y otros asuntos de interés en la sociedad cubana actual son objeto de campañas financiadas desde Washington con el objetivo de desacreditar a la Revolución».

El activista Sergio Boris Concepción Silva criticó esta declaración en una nota dirigida a la comunidad animalista, donde observó que el gobierno «se ha burlado de nuestros pedidos de una ley, ha rechazado nuestro apoyo y ha intentado más de una vez solapar nuestro movimiento que no busca nada más que frenar el tan doloroso maltrato animal».

Sergio Boris negó que los promotores de la protección a los animales cuenten con ningún financiamiento extranjero y advirtió que no aceptarán «un decreto fantasma», en referencia a la ley de bienestar animal que anunció el gobierno.

Sobre el incidente de hoy, Beatriz Batista consideró que «es una injusticia más que comenten contra de la comunidad animalista de cuba, cuyo accionar es noble y desinteresado».

«Falta poco para que las calles sean tomadas y hablemos por los que no tienen voz», concluyó la activista, refiriéndose a una manifestación convocada por ellos para el próximo 11 de noviembre.

 

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