Alistan una nueva y última versión del Código de las Familias antes de someterlo a referendo


1,000 Vistas
La comisión redactora del Código de las Familias se reúne para realizar modificaciones en el proyecto de ley (Foto: Asamblea Nacional del Poder Popular)

Después de una veintena de versiones, el Código de las Familias todavía está siendo revisado y modificado en Cuba, informó este lunes la Asamblea Nacional del Poder Popular en sus cuentas de Twitter y Facebook.

«Hoy iniciamos una fase importante, que es la reunión en pleno de los integrantes de la comisión, a partir de los estudios que derivan del resultado de la consulta», dijo Oscar Silvera Martínez, ministro de Justicia, a la Televisión Cubana.

Los miembros de la comisión redactora, poco más de 30 expertos, estarán modificando por última vez el proyecto de ley antes de presentarlo otra vez al parlamento.

Esta revisión debe incluir o descartar las propuestas que hizo la ciudadanía durante las consultas populares celebradas entre febrero y marzo, en las que participaron 6 millones y medio de personas. En esas reuniones fueron compartidas alrededor de 397.000 propuestas, según las estadísticas comunicadas por las autoridades electorales.

Medios oficiales consideraron que más del 60% de las propuestas resultaron favorables a la nueva ley.

Tremenda Nota conversó con varios participantes en las consultas populares, tanto ciudadanos comunes como activistas LGBTIQ+. La mayoría coincidió en que las reuniones tuvieron pocos asistentes en relación con la población de cada barrio, y que predominaron las personas «mayores». También observaron que el texto legal no había sido leído previamente. 

Los entrevistados coincidieron en que no hubo una oposición significativa al proyecto de ley en las consultas a las que asistieron.

Desde mediados de mayo, cuando la Asamblea celebró una sesión extraordinaria, los expertos recibieron formalmente las propuestas realizadas por la ciudadanía. Con ese informe a la vista, revisan ahora el proyecto y le dan su forma última al texto.  

Silvera Martínez dijo a la prensa que la comisión redactora deberá entregar esta última versión en junio próximo «para su análisis entre los diputados» y finalmente aprobarla en las sesiones de la Asamblea previstas para julio.

A los diputados corresponde la «determinación de la fecha del referendo popular», explicó Silvera.

«La comisión tiene el reto de armonizar las opiniones con los mandatos constitucionales, mantener la coherencia con el resto del ordenamiento jurídico y con el propio proyecto», amplió el ministro sobre el trabajo que realiza la comisión redactora.

«Se aprueba esa versión, la que en definitiva quede,  y es la que nosotros en el entorno del 17 de junio, tal como nos hemos comprometido, le entregaremos a la Asamblea Nacional para el análisis con los diputados y diputadas», detalló Silvera.

Sobre el trabajo que realiza ahora comisión en el Capitolio de La Habana, el ministro considero que «tiene retos», porque los expertos deberán «armonizar» las propuestas de la ciudadanía y cualquier cambio que se acuerde durante las discusiones, con la Constitución cubana de 2019 y «el resto del ordenamiento jurídico nacional».

(Video: Televisión Cubana)

Someter el Código de las Familias al criterio de la mayoría, es un mandato que impuso el parlamento en la propia Constitución después de la gran polémica generada por grupos religiosos en 2018. Esta decisión ha sido cuestionada por buena parte del activismo LGBTIQ+.

Las iglesias cristianas rechazaban entonces el matrimonio igualitario. Hoy tienen muchas más críticas para el proyecto de ley en discusión. El Código de las Familias, en la versión impresa que fue difundida durante las consultas populares, propone varios cambios en los conceptos tradicionales sobre las relaciones familiares.

Uno de los que más ha inquietado a los grupos conservadores es el de «responsabilidad parental», que debe sustituir a la «patria potestad».

La reunión de la comisión redactora que comenzó este lunes a puertas cerradas, será la última oportunidad de los legisladores para realizar modificaciones sustanciales al texto.

Activistas LGBTIQ+ independientes han dicho en varias ocasiones, públicamente, que no se quedarían de brazos cruzados si alguno de los derechos reconocidos en el proyecto de ley resultara suprimido al final.

Quienes se oponen al Código, por su parte, no han realizado ninguna declaración ni campaña recientes.

Tremenda Nota

Tremenda Nota

Una revista marginal

Haz un comentario