AIS en la lista negra de Estados Unidos, una sanción que también toca a los emprendedores


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Publicidad de American International Service (AIS) aparecida en una de las páginas de Facebook de la empresa

El Departamento de Estado anunció este lunes que la empresa estatal AIS, dedicada al envío de remesas hacia Cuba, pasa a incrementar la lista de entidades cubanas sancionadas por la administración Trump.

American International Service (AIS) es una sucursal de Fincimex, la empresa de servicios financieros que entró en junio de 2020 a la lista negra de entidades con las cuales los estadounidenses tienen prohibido negociar.

El secretario de Estado Mike Pompeo declaró que AIS y Fincimex son utilizadas con el propósito de «manipular el mercado de divisas como parte de los esquemas del régimen para hacer dinero y apoyar su aparato represivo».

AIS es una intermediaria que permite a los ciudadanos cubanos recibir remesas desde el extranjero en tarjetas magnéticas, retirar efectivo en cajeros automáticos o comprar productos de primera necesidad en las más de 70 tiendas que ofrecen mercancías en dólares americanos, actualmente las mejor abastecidas de la isla.

El canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla calificó la medida de «maniobra dirigida a dañar al pueblo cubano» en su cuenta de Twitter. El comunicado de Pompeo, en cambio, aseguró que «el presidente Trump ha dejado claro que está con el pueblo cubano en su larga lucha por la libertad».

La medida no fue bien recibida por los emprendedores cubanos, en particular por los que se dedican a la renta de casas o habitaciones.

Desde hace algún tiempo, la plataforma de Airbnb posibilitó que sus usuarios residentes en Cuba pudieran vincular sus tarjetas AIS para recibir pagos de las reservaciones hechas desde el extranjero. Con la nueva medida adoptada por el gobierno estadounidense, estos emprendedores podrían enfrentarse a una dificultad más para gestionar sus negocios.

«Para vender las reservas también uso plataformas como Expedia y Booking, pero los impuestos son grandísimos y Airbnb es la plataforma más rentable con la tarjeta AIS» ―dijo Yaquelin Cintra, dueña de un hostal en La Habana.

«Rento dos habitaciones y vivo solo de las ganancias del hostal» ―explicó a

Tremenda Nota.

La nota oficial publicada en junio pasado por el gobierno de los Estados Unidos, incitaba a quienes visitan la isla al apoyo de «pequeños empresarios cubanos que luchan por tener éxito a pesar de las fuertes restricciones impuestas por el régimen».

Sin embargo, los emprendedores entrevistados por Tremenda Nota no se sienten beneficiados por esta política.

«Lo que están haciendo desde allá es poniéndola difícil a nosotros» —dice Lorelis García de la Torre, una hostalera de El Vedado, en la capital.

«Con el crecimiento de los emprendedores cubanos y la creación de empresas y empleos es cómo nos vamos a fortalecer y tener voz, porque cuando uno tiene resultados puede exigir cambios» ―explicó.

Tras el descubrimiento de los primeros casos de covid-19 en la isla, varios cuentapropistas cerraron sus hostales «no solo por la emergencia sanitaria sino porque, en términos contable, los negocios presentaban más riesgos que beneficios», publicó Tremenda Nota al comienzo de la epidemia.

En marzo, la ministra de Finanzas y Precios, Meisi Bolaños, implementó una resolución que permitió a los cuentapropistas solicitar la suspensión temporal de su licencia y no pagar impuestos. La decisión fue bien recibida por los emprendedores, aunque no la consideraron suficiente porque no recibieron ninguna prestación ecónomica del sistema de seguridad social después de haber contribuido, en muchos casos, durante años.

Saily González Velázquez, una emprendedora conocida por haber fundado y promovido el primer hostal «gay friendly» en el centro de Cuba, tuvo que reinventarse en medio de la crisis para los emprendimientos provocada por la epidemia.

El hostal que dedicaba para la renta a extranjeros en Santa Clara es ahora una cafetería. Se mudó a La Habana y creó, precisamente junto a Lorelis García de la Torre, el primer coworking cubano, un espacio agradable para pequeños empresarios o simplemente teletrabajadores. Entre desayunos y aperitivos, quienes visitan Amarillo B&B Coworking pueden trabajar con la comodidad de conexión wifi gratuita que ofrece el sitio.

Funcionar sin turistas parece el gran reto de estos emprendedores, en lo que llega el fin de la epidemia y se reanuda el turismo. Ese futuro es cada vez más incierto.

Expertos de Havana Consulting Group, basados en Miami, aseguran que los ingresos del Estado cubano con el turismo pueden disminuir en un 35% por causa de las sanciones estadounidenses, incluso una vez que la pandemia SARS-CoV-2 sea controlada y se reanuden los vuelos a Cuba. 

Hasta el momento no hay estimados sobre la afectación que esta política podría tener sobre los pequeños empresarios de la isla.

Nelson Álvarez Mairata

Nelson Álvarez Mairata

Reportero

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