Bajo el cielo tropical los amantes cubanos han tenido sus amores imposibles.

Carlos Alejandro Rodríguez Martínez

 

 

1- Enrique y Juana

1- Enrique y Juana

Enrique Favez nació en Suiza como Enriqueta pero siempre se sintió hombre. Se dedicó a la medicina aunque se lo prohibieron “por mujer”. Trabajó en el ejército de Napoleón y en Cuba, donde se enamoró de una joven llamada Juana de León: “nos amábamos pese a todo” dijo. Lo apresaron y desterraron.
2- Cecilia y Leonardo

2- Cecilia y Leonardo

Cecilia Valdés y Leonardo Gamboa fueron personajes de la novela “Cecilia Valdés o La loma del Ángel”, de 1839. Se amaron sin saber que eran medio hermanos. Las diferencias de clase, las presiones familiares y, al final, la conciencia del incesto, signaron la tragedia. En la historia, Cecilia, sin querer, propició el asesinato de su amado.
3- José Jacinto e Isabel

3- José Jacinto e Isabel

José Jacinto Milanés fue un poeta que amó a su prima, Isabel de Ximeno y Fuentes. Ella no lo quiso y el escritor enloqueció. Desde 1844 hasta su muerte, en 1863, José Jacinto apenas habló. Cuentan que en medio de su desvarío, a veces clamaba: “¡Isa, Isa!”
4- José y María

4- José y María

A los 24 años José Martí conoció en un baile en Guatemala a María García Granados, hija de un expresidente guatemalteco: “la niña de Guatemala”. Martí quedó prendado pero tenía que irse. Cuando retornó, al siguiente año, llevaba de la mano a su esposa, Carmen Zayas Bazán. En 1878, con 17 años, María falleció a causa de una infección pulmonar. Martí escribió en un poema: “él volvió, volvió casado / ella se murió de amor”.
5- Juana Borrero y Carlos Pío Uhrbach

5- Juana Borrero y Carlos Pío Uhrbach

El romance entre Juana y Carlos nunca tuvo el consentimiento de la familia Borrero. A los amantes no les quedó más remedio que mantener una intensa comunicación por cartas. La situación política de Cuba arrastró a los Borrero hasta Cayo Hueso y Carlos Pío se enroló en la Revolución. Desde su refugio, en 1896, la adolescente escribió al amado por última vez: “Tengo el terror horrible de morir sin verte”. Y así fue: Juana murió pocos días después. Nunca llegaron a besarse.
6- Edelmira Sampedro y Alfonso de Borbón y Battenberg

6- Edelmira Sampedro y Alfonso de Borbón y Battenberg

En la década de 1930, Edelmira Sampedro y Robato, de Sagua la Grande, conoció en el sanatorio de Leysin, Suiza, a Alfonso de Borbón y Battenberg, Príncipe de Asturias y heredero de la corona española: “es la persona dotada de todas las cualidades para hacerme dichoso” dijo él. Su padre no lo aceptó. Alfonso renunció al trono para casarse con la cubana plebeya. Pero no funcionó: terminaron divorciándose en La Habana el 8 de mayo de 1937.
7- Pedro y María

7- Pedro y María

Pedro Junco habría dedicado su mítico bolero Nosotros a una de sus últimas novias o, por lo menos, a la más amada: la señorita María Victoria Mora pero los padres de María Victoria se opusieron al noviazgo. Junco enfermó: “por tu bien te digo adiós”. Murió en 1943 a los 23 años.
8- Catalina y Juan Pedro

8- Catalina y Juan Pedro

Principios del siglo XX. Catalina Lasa, una dama de alcurnia ganadora serial de concursos de belleza estaba casada cuando se enamoró del hacendado Juan Pedro Baró. Su marido le negó el divorcio pero Catalina comenzó a vivir con Juan Pedro igual. Acusada de bigamia huyó a Roma y pidió la anulación de su matrimonio al Papa Benedicto XV. Cuando los amantes regresaron a Cuba, después de aprobarse la Ley de Divorcio, Juan Pedró mandó a construir un bellísimo palacete en el Vedado —el Taj Mahal cubano— y mandó a bautizar una rosa con el nombre de su esposa. Solo pudieron habitar la residencia durante cuatro años, hasta la muerte de Catalina en 1930.
9- Dulce María Loynaz y Pablo Álvarez de Cañas

9- Dulce María Loynaz y Pablo Álvarez de Cañas

En su juventud, la escritora cubana Dulce María Loynaz y un inmigrante canario muy pobre, Pablo Álvarez de Cañas, tuvieron que renunciar a su amor. La familia de Dulce asumió que Pablo era un cazafortunas y entonces alentó el casamiento de la poeta con su primo Enrique de Quesada. Una vez que se divorció, Dulce se casó con Pablo, ya uno de los más célebres cronistas sociales de La Habana.En 1961 Pablo abandonó la Isla descontento con la Revolución Cubana. La Loynaz quedó en casa y, triste, escribió el libro Fe de vida.
10- Fidel y Marita

10- Fidel y Marita

Una joven germano-estadounidense de 19 años, Marita Lorenz, conoció a Fidel Castro en 1959, poco después del triunfo de la Revolución Cubana. Ella, sobreviviente del campo de exterminio nazi de Bergen-Belsen, guió al comandante cubano por el crucero Berlín, conducido por su padre hasta las costas habaneras. Recientemente Marita confesó a la revista Paris Match que ese día, por primera vez en la vida, un hombre la había besado: Fidel Castro. Fue un romance de varios años pero Fidel le dijo:”no debes soñar con una boda, estoy casado con Cuba”. En 1961 la joven se convirtió en agente de la CIA y recibió órdenes de asesinar al “Comandante” pero nunca lo hizo. En 2016, pocos antes que él falleciera, Marita confesó: “Fidel sigue siendo el gran amor de mi vida”.

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  • Carlos Alejandro

    Carlos Alejandro

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    También podrían incluirse: Gertrudis Gómez de Avellaneda e Ignacio Cepeda, Gonzalo Roig y Blanca Becerra…

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