Postal casi inmóvil de La Habana


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Foto de portada: (Foto: Alejandro Trujillo Valdés)

Las nuevas medidas del Gobierno cubano relacionadas con el transporte privado en La Habana fueron recibidas con el Trancón, un paro convocado por taxistas de la capital en la primera quincena de diciembre. Enseguida creció la ansiedad de los pasajeros.   

Tremenda-Nota-TN-2018

Un Chevrolet azul amenaza con parar. A la vista del rótulo “Taxi libre” decenas de personas se acercan, corren.

¡Cincuenta tablas* hasta La Habana! ―gruñe el chófer. Enseguida acelera y marca una estela de humo sobre la gente.

―No puedo cobrar menos que eso ―dice a dos pasajeros que aceptaron la oferta.

“Ahora con este lío de las nuevas licencias es imposible ganar dinero como antes”, se justifica. “Conozco varios taxistas que han entregado sus patentes o que simplemente no botean más”.

La puesta en vigor, el pasado 7 de diciembre, de la Resolución 175/2018 del Ministerio del Transporteun experimento provincial que regula la movilización de pasajeros con trabajadores por cuenta propia generó un notable descenso de la circulación de taxis particulares por las calles habaneras.

Dicha resolución, publicada en julio pasado en la Gaceta Oficial Extraordinaria No. 35, regula el alcance de la actividad para los taxistas con permiso operativo y que posean medios automotores tipo auto, jeep, panel y microbús con capacidades desde cuatro hasta 14 pasajeros.

Según declaraciones de Adel Yzquierdo Rodríguez, Ministro del Transporte, para la confección del actual “experimento” se crearon tramos con tarifas fijas de acuerdo a la distancia a recorrer. Como resultado disminuyó de manera notable la circulación de porteadores privados, aumentaron los precios (a pesar de los topes) y creció la dificultad para moverse dentro de la ciudad.

“Estamos obligados a pasar por un somatón (control técnico del vehículo de acuerdo a las regulaciones vigentes). Tenemos que pagar los 11 mil pesos mensuales de la tarjeta de banco del petróleo, la patente, el fisco ahora a fin de año, el mantenimiento de estos carros que están viejísimos”, se queja el chofer del Chevrolet azul.

Las nuevas medidas aprobadas por el Consejo de Ministros pretenden fiscalizar el nivel de ingreso mínimo de los transportistas, a partir de la imposición de cuotas fijas de consumo de combustible. Cada vez que un taxista compre un litro de combustible, las autoridades podrán conocer cuánto ingresa puesto que rutas, tarifas y capacidades de transportación fueron fijadas de antemano.

De acuerdo con las cifras aportadas por el Ministerio de Transporte, actualmente 700 ómnibus circulan en la capital. Aunque se prevé que llegarán a Cuba otros 40 carros rígidos y 50 articulados, los números siguen siendo discretos si se tiene en cuenta que cerca de 1 millón 400 mil personas se trasladan a diario en La Habana.

*Tablas: pesos, en la jerga popular cubana. “Cincuenta tablas” equivale a dos CUC (poco más de dos USD).

  • Desde principios de diciembre La Habana parece (más) caótica. Las paradas se mantienen abarrotadas. Los buses ―tardíos, repletos― casi nunca pueden cerrar sus puertas. La gente hace señales a taxis que nunca paran. (Foto: Alejandro Trujillo Valdés)
  • Desde el 7 hasta el 17 de diciembre los taxistas de la capital llamaron a un paro general (El Trancón) en respuesta a las nuevas medidas del Gobierno que restringen la actividad de los transportistas particulares. (Foto: Alejandro Trujillo Valdés)
  • Desde la primera semana de diciembre ha sido común que muchos taxis no se detengan a recoger pasajeros. (Foto: Alejandro Trujillo Valdés)
  • Desde el 7 de diciembre cada titular de licencias de operación de transporte debe seguir el siguiente proceso: revisión técnica del vehículo (somatón), apertura de una cuenta bancaria fiscal, firma de un contrato con Fincimex, solicitud de una tarjeta magnética para compra de combustible, y solicitud de una licencia operativa. (Foto: Alejandro Trujillo Valdés)
  • De seis a nueve de la mañana, y de cuatro de la tarde a ocho de la noche, el transporte de la capital vive sus horas más críticas, según varios pasajeros encuestados. (Foto: Alejandro Trujillo Valdés)
  • A pesar de su irregularidad los ómnibus urbanos siguen siendo la opción más económica y “expedita” para trasladarse, debido a la “baja” de los taxis privados. (Foto: Alejandro Trujillo Valdés)
  • Aun en una ciudad acostumbrada a ómnibus abarrotados de pasajeros, la aglomeración de gente en el interior de los buses subió de tono después de la entrada en vigor de las nuevas medidas del Gobierno. (Foto: Alejandro Trujillo Valdés)
  • En rutas como la del P16 ―que enlaza los municipios de Centro Habana/Vedado/Cerro con Santiago de las Vegas― muchas veces los ómnibus circulan con las puertas abiertas en los horarios pico del transporte. (Foto: Alejandro Trujillo Valdés)
  • Los taxistas (boteros) asumían, como promedio diario, el traslado de unas 400 mil personas. Ahora la gran mayoría de los pasajeros no tiene otra opción que sobrecargar, aún más, los ómnibus urbanos. (Foto: Alejandro Trujillo Valdés)
  • Entre las principales demandas de los transportistas privados, durante El Trancón, estuvieron la posibilidad de asociación, la creación de un mercado mayorista para la adquisición de insumos y piezas de repuesto, así como el derecho a la libre circulación entre municipios y provincias. (Foto: Alejandro Trujillo Valdés)
  • Un bus articulado permite hasta 120 pasajeros a bordo. Pero en algunas rutas de La Habana es posible encontrar hasta el doble de esa cifra. (Foto: Alejandro Trujillo Valdés)
  • A finales de 2018 trasladarse se ha convertido en una batalla diaria para cualquier persona en La Habana. (Foto: Alejandro Trujillo Valdés)
  • Desde principios de diciembre La Habana parece (más) caótica. Las paradas se mantienen abarrotadas. Los buses ―tardíos, repletos― casi nunca pueden cerrar sus puertas. La gente hace señales a taxis que nunca paran. (Foto: Alejandro Trujillo Valdés)

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  • Desde el 7 hasta el 17 de diciembre los taxistas de la capital llamaron a un paro general (El Trancón) en respuesta a las nuevas medidas del Gobierno que restringen la actividad de los transportistas particulares. (Foto: Alejandro Trujillo Valdés)

  • Desde la primera semana de diciembre ha sido común que muchos taxis no se detengan a recoger pasajeros. (Foto: Alejandro Trujillo Valdés)

  • Desde el 7 de diciembre cada titular de licencias de operación de transporte debe seguir el siguiente proceso: revisión técnica del vehículo (somatón), apertura de una cuenta bancaria fiscal, firma de un contrato con Fincimex, solicitud de una tarjeta magnética para compra de combustible, y solicitud de una licencia operativa. (Foto: Alejandro Trujillo Valdés)

  • De seis a nueve de la mañana, y de cuatro de la tarde a ocho de la noche, el transporte de la capital vive sus horas más críticas, según varios pasajeros encuestados. (Foto: Alejandro Trujillo Valdés)

  • A pesar de su irregularidad los ómnibus urbanos siguen siendo la opción más económica y “expedita” para trasladarse, debido a la “baja” de los taxis privados. (Foto: Alejandro Trujillo Valdés)

  • Aun en una ciudad acostumbrada a ómnibus abarrotados de pasajeros, la aglomeración de gente en el interior de los buses subió de tono después de la entrada en vigor de las nuevas medidas del Gobierno. (Foto: Alejandro Trujillo Valdés)

  • En rutas como la del P16 ―que enlaza los municipios de Centro Habana/Vedado/Cerro con Santiago de las Vegas― muchas veces los ómnibus circulan con las puertas abiertas en los horarios pico del transporte. (Foto: Alejandro Trujillo Valdés)

  • Los taxistas (boteros) asumían, como promedio diario, el traslado de unas 400 mil personas. Ahora la gran mayoría de los pasajeros no tiene otra opción que sobrecargar, aún más, los ómnibus urbanos. (Foto: Alejandro Trujillo Valdés)

  • Entre las principales demandas de los transportistas privados, durante El Trancón, estuvieron la posibilidad de asociación, la creación de un mercado mayorista para la adquisición de insumos y piezas de repuesto, así como el derecho a la libre circulación entre municipios y provincias. (Foto: Alejandro Trujillo Valdés)

  • Un bus articulado permite hasta 120 pasajeros a bordo. Pero en algunas rutas de La Habana es posible encontrar hasta el doble de esa cifra. (Foto: Alejandro Trujillo Valdés)

  • A finales de 2018 trasladarse se ha convertido en una batalla diaria para cualquier persona en La Habana. (Foto: Alejandro Trujillo Valdés)

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Comments (2)

  • Luz

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    Maravilloso. Felicitaciones al equipo en especial al periodista que hizo tan espectacular trabajo.

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  • luz

    |

    qué fotos tan buenas.

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