Aguas revueltas


97 Vistas

En medio de la maleza, el río se presenta como un antídoto natural contra el aburrimiento. Se advierte: “Río contaminado”. Pero la prohibición no detiene a los bañistas. Un fotorreportaje sobre la manera de vivir el verano en Cuba. Por Yariel Valdés.

Los muchachos –casi todos son chicos imberbes– corren con arrebato al patio de la Universidad Central “Marta Abreu” de Las Villas, a zambullirse en las aguas revueltas del río Ochoa. Las ansias de atenuar el calor superan el sentido común, el miedo a las infecciones.

En medio de la maleza, el río se presenta como un antídoto natural contra el aburrimiento. Santa Clara es una ciudad sedienta, sin costa, con pocas piscinas asequibles, atravesada por dos ríos malolientes. La propia Universidad Central cuenta con una alberca olímpica, abierta al público en época de verano. Sin embargo, el río de aguas turbias, contaminadas, tienta a más bañistas que la piscina clorada.

La corriente del Ochoa “engordó”. Las recientes lluvias aumentaron el cauce y tiñeron las aguas. “¡Está fría!”, se quejan algunos, mientras que otros no tardan en zambullirse.

Los “clavadistas” ejecutan complejas demostraciones: se lanzan de frente, de espaldas, o se impulsan en largas carreras. Unos retan peligrosamente a los otros. Un chico que escala un árbol y se deja caer –al menos hay cinco metros desde la copa del árbol hasta el río– conquista la medalla de oro. “Ese muchacho no se quiere la vida”,  dice alguien más en el grupo de los bañistas.

Una bocina inunda el ambiente con reguetón y trap. “¡Qué rico” −exclama uno que fue a sentarse, plácidamente, bajo la pequeña cascada. “Esto es Miami City!”, y se entrega al placer del agua fresca.

Recreación: Para muchos, esta es la única opción de recreación posible, pues los altos precios de las piscinas y centros turísticos de la ciudad se les hacen inaccesibles.
En la zona conocida como La Turbina, cada tarde de verano se reúnen decenas de bañistas.
La Policía Nacional Revolucionaria (PNR) prohíbe el baño en el río Ochoa, al menos en el tramo que atraviesa la Universidad Central.
Algunos ejecutan complejos clavados desde el muro, sin medir a veces la profundidad del río.
Varias familias también acuden con sus hijos a esta “piscina” natural para aliviar el calor del verano en Cuba.
Otros prefieren nadar a lo largo de las oscuras aguas del río.
Varios niños disfrutan el baño alejados por su cuenta. Ningún adulto los vigila.
Casi todos los bañistas son chicos que no superan los 20 años.
Los bañistas se despiden hasta la próxima incursión. El río Ochoa surge como la mejor opción recreativa en este verano: la entrada siempre es libre, aseguran.
  • Recreación: Para muchos, esta es la única opción de recreación posible, pues los altos precios de las piscinas y centros turísticos de la ciudad se les hacen inaccesibles.
  • En la zona conocida como La Turbina, cada tarde de verano se reúnen decenas de bañistas.
  • La Policía Nacional Revolucionaria (PNR) prohíbe el baño en el río Ochoa, al menos en el tramo que atraviesa la Universidad Central.
  • Algunos ejecutan complejos clavados desde el muro, sin medir a veces la profundidad del río.
  • Varias familias también acuden con sus hijos a esta “piscina” natural para aliviar el calor del verano en Cuba.
  • Otros prefieren nadar a lo largo de las oscuras aguas del río.
  • Varios niños disfrutan el baño alejados por su cuenta. Ningún adulto los vigila.
  • Casi todos los bañistas son chicos que no superan los 20 años.
  • Los bañistas se despiden hasta la próxima incursión. El río Ochoa surge como la mejor opción recreativa en este verano: la entrada siempre es libre, aseguran.
  • Recreación: Para muchos, esta es la única opción de recreación posible, pues los altos precios de las piscinas y centros turísticos de la ciudad se les hacen inaccesibles.

    97 Vistas
  • En la zona conocida como La Turbina, cada tarde de verano se reúnen decenas de bañistas.

  • La Policía Nacional Revolucionaria (PNR) prohíbe el baño en el río Ochoa, al menos en el tramo que atraviesa la Universidad Central.

  • Algunos ejecutan complejos clavados desde el muro, sin medir a veces la profundidad del río.

  • Varias familias también acuden con sus hijos a esta “piscina” natural para aliviar el calor del verano en Cuba.

  • Otros prefieren nadar a lo largo de las oscuras aguas del río.

  • Varios niños disfrutan el baño alejados por su cuenta. Ningún adulto los vigila.

  • Casi todos los bañistas son chicos que no superan los 20 años.

  • Los bañistas se despiden hasta la próxima incursión. El río Ochoa surge como la mejor opción recreativa en este verano: la entrada siempre es libre, aseguran.

  • Recreación: Para muchos, esta es la única opción de recreación posible, pues los altos precios de las piscinas y centros turísticos de la ciudad se les hacen inaccesibles.
  • En la zona conocida como La Turbina, cada tarde de verano se reúnen decenas de bañistas.
  • La Policía Nacional Revolucionaria (PNR) prohíbe el baño en el río Ochoa, al menos en el tramo que atraviesa la Universidad Central.
  • Algunos ejecutan complejos clavados desde el muro, sin medir a veces la profundidad del río.
  • Varias familias también acuden con sus hijos a esta “piscina” natural para aliviar el calor del verano en Cuba.
  • Otros prefieren nadar a lo largo de las oscuras aguas del río.
  • Varios niños disfrutan el baño alejados por su cuenta. Ningún adulto los vigila.
  • Casi todos los bañistas son chicos que no superan los 20 años.
  • Los bañistas se despiden hasta la próxima incursión. El río Ochoa surge como la mejor opción recreativa en este verano: la entrada siempre es libre, aseguran.

Tags:

Yariel Valdés

Yariel Valdés

Nació en 1990, cuando un largo período de escasez se apoderaba de Cuba. La fotografía lo descubrió cuando se hacía periodista, unos años atrás. A cada instante hace fotos con su mente, como una Nikon humana. "Congelar" ese segundo que no volverá, es una de sus pasiones. Eso lo ha llevado a conocer historias increíbles. Fanático de Adele y del vino blanco, sueña algún día viajar por el mundo con su cámara al hombro.

Comments (1)

  • Ivan

    |

    Yariel: Muy buen texto, me gustan tus fotos. Iván

    Reply

Haz un comentario